Pensionistas denuncian que el sistema de protección es débil

Ical
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El lunes celebra el Día Mundial para la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, para denunciar la "mala nota" de España por la pérdida de 20.000 ancianos en residencias por la covid-19

Una persona mayor pasea por las calles de Valladolid. - Foto: Ical

La Coordinadora por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (Coespe) de Valladolid denunca la “debilidad” del sistema de protección de las personas mayores en España, una crítica que se pone de manifiesto con motivo, el próximo lunes 15 de junio, de la celebración del Día Mundial para la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, según informó en un comunicado. En Valladolid, Coespe organiza una concentración en la plaza de Fuente Dorada a partir de las 12 horas.

A su juicio, las consecuencias de la pandemia del COVID-19 “ha evidenciado de una forma trágica esta debilidad” del sistema de atención y protección a las personas de edad y dependientes. Por ello, consideraron “necesario” que la sociedad tome conciencia de que este modelo basado en la asistencia residencial, “favorecido por las políticas de gestión privada y externalizada, han supuesto en la práctica un abuso y maltrato a sus usuarios”. “No hay mayor abuso y maltrato que el silencio cómplice de la pobreza y el abandono al que hemos condenado a nuestros mayores. Es urgente implantar un nuevo modelo asistencial y buscar soluciones que impidan que lo acontecido en los últimos meses pueda volver a pasar”, incide el manifiesto.

Lo ocurrido en España durante esta pandemia, con cerca de 20.000 fallecidos en las residencias de personas mayores y de dependientes, “deja muy mala nota” y pone en evidencia, añade el documento, “esta vulnerabilidad”. “Las carencias y debilidades de un sistema asistencial basado en la externalización de servicios y en un modelo de gestión privada, que prioriza y prima el beneficio económico sobre la atención y el cuidado de las personas han tenido como consecuencias la precarización del servicio asistencial, la falta de recursos y de medios materiales y humanos para afrontar la crisis sanitaria”, denuncio.

Estas “carencias, sumadas a la “escasez de inspección, seguimiento y vigilancia del funcionamiento” de las residencias geriátricas por parte de la administración, “son razones de peso en el trágico balance y causas de la alta mortalidad producida en las mismas”. Tacha de “deplorable y vergonzosa” la gestión de la crisis sanitaria en las residencias geriátricas, que califica de “centros de muerte y de malos tratos”.

“Sin duda, es más que cuestionable la legalidad de la aplicación de protocolos eugenésicos y triajes mórficos que ha condenado a miles de personas mayores a morir en soledad y desamparo, sin recibir la debida y adecuada atención médica”, denunció la Plataforma.

Por ello, opinó que “de nada han de servir los lloros y pésames políticos” de quienes ahora se ocupan “en lanzarse acusaciones de dejadez e incompetencia y que en su momento practicaron el amiguismo en favor de la privatización y mercantilización de los servicios de atención en las residencias”. “De nada vale el arrepentimiento sin memoria y sin un verdadero propósito de enmienda”, prosiguió el manifiesto.

Por último, ese cambio de modelo, afirmó, no se debe ejecutar sólo en residencias asistenciales, sino también en los actuales modelos de cuidados y protección a las personas de edad a través de la atención asistencial, “desde el punto de vista de la diversidad y que priorice a las personas y su bienestar, de acuerdo a sus necesidades y grados de dependencia”.