Las UCI de Valladolid cumplen la ratio para la 'desescalada'

A.G.M.
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La capacidad funcional de las unidades de cuidados intensivos del Clínico y el Río Hortega es de 32 puestos, pero ya han llegado a 143 durante esta crisis sanitaria. El Gobierno exige que la provincia disponga de 78 camas para críticos

REA del Hospital Clínico. - Foto: J.TAJES

El Ministerio de Sanidad ha ofrecido ya algunos de los índices sanitarios que exigirá a las comunidades autónomas para afrontar la 'desescalada'. Mientras los criterios epidemiológicos siguen siendo difusos y la Junta de Castilla y León insiste en que se pueda desconfinar por zonas básicas de salud y no solo por provincias, los requisitos hospitalarios parecen muchos más claros.

En este sentido, uno de los que el Gobierno obligará a cumplir es que es contar con un ratio de 1,5 camas reservadas a enfermos críticos por 10.000 habitantes. Traducido a Valladolid, la exigencia para los tres hospitales de la provincia sería ofrecer 78 puestos UCI, algo que supone más del doble de la capacidad funcional de las unidades de cuidados intensivos (32), pero que ya han demostrado sus posibilidades de extensión, llegando a 143 camas durante esta crisis.

En concreto, el Clínico está en condiciones de ofrecer 76 puestos UCI, pese a que su capacidad habitual es de solo 11; el Río Hortega podría llegar a 61 camas para críticos, en lugar de las 21 funcionales; y el Comarcal de Medina, que no tiene zona UCI, podría aportar seis puestos en caso de necesidad, como ya ha ocurrido durante algunas fases de estos casi dos meses de pandemia.

'UCIS EXTENDIDAS'
El análisis regional que se hace desde la Junta desvela que la sanidad pública de Castilla y León necesitará habilitar 197 camas de UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) en los hospitales, que cuentan habitualmente con 166 puestos UCI, aunque esa cifra ha aumentado hasta las 479 para atender el incremento de pacientes afectados por el coronavirus, según la información recogida por Ical. Un incremento que ha sido posible gracias a las llamadas 'UCIs extendidas' por diferentes áreas de los hospitales como REA (unidades de reanimación), URPA (unidades de reanimación postanetésica), y otras unidades con adecuada dotación para la atención de pacientes críticos como los quirófanos.
El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó la orden que regula el proceso de cogobernanza de transición a la nueva normalidad, es decir, la norma que fija los criterios que debe cumplir una comunidad para pasar de una fase a otra de desconfinamiento.  De esta manera, las autonomías deberán disponer o tener acceso o capacidad de instalar en un plazo máximo de cinco días entre 1,5 y 2 camas de cuidados intensivos por cada 10.000 habitantes. El objetivo  del Informe de Recomendaciones sanitarias para la estrategia de transición es, por tanto, "garantizar la posibilidad de desplegar capacidades adicionales que estén operativas en un breve espacio de tiempo".
A fecha de ayer domingo, había hospitalizados en las UCIS de los hospitales de Castilla y León, tanto en las unidades estructurales como extendidas, 167 enfermos. En Valladolid eran 70 (37 en el Clínico y 33 en el Río Hortega), de los que 41 (13 y 28, respectivamente) eran pacientes con coronavirus.

SITUACIÓN EN CASTILLA Y LEÓN

Fuentes de la Consejería de Sanidad aseguraron a la Agencia Ical que la Comunidad nunca han ocupado más de 500 pacientes en las unidades de críticos, durante la crisis sanitaria por la pandemia de la covid-19. Según la ratio del Gobierno central de contar con 1,5 camas de UCi por 10.000 habitantes, la provincia de Ávila debería pasar de los ocho puestos estructurales a los 24, lo que supone un incremento del 200 por ciento, aunque el hospital de la capital cuenta, con la crisis sanitaria, con 19 camas en las UCIs extendidas. En Burgos, el Ministerio obliga a disponer de 54 camas de UCI frente a las 26 estructurales , con una subida del 107 por ciento, aunque ahora suma 77 puestos con las repartidas por las diferentes áreas del complejo hospitalario. En Palencia, hay 16 camas habitualmente para enfermos críticos, que han aumentado a 31 por la situación de emergencia sanitaria, y el Gobierno reclama contar con 25.
En Segovia, se repite el patrón al contar con solo diez camas estructurales de UCI frente a las 23 que contempla el documento del Ministerio para iniciar la desescalada, aunque están habilitadas 13. En Soria, también tiene, en circunstancias normales, diez camas reservadas para críticos aunque con la pandemia han aumentado a 22, mientras que el Gobierno central contempla 14. Por último, en Zamora, suele haber reservadas once camas para pacientes críticos, aunque ahora se han sumado 14 más, hasta las 25, que es una menos de lo que pide el Ministerio.