El confinamiento eleva el interés por viviendas con jardín

Óscar Fraile
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Las inmobiliarias observan un cambio en la demanda en las últimas semana entre los que quieren comprar o alquilar, por miedo a vivir en el futuro un episodio como el actual. Algunas de ellas creen que los precios bajarán tras esta crisis

Los potenciales compradores muestran más interés por viviendas con terraza o jardín. - Foto: El Día

La paralización de casi toda la actividad económica ha despertado los fantasmas del sector inmobiliario. Esos que todavía permanecen en el subconsciente desde la explosión de la burbuja inmobiliaria en el año 2007 que se llevó por delante miles de empresas y puestos de trabajo tras unos años de sequía absoluta. El sector lleva prácticamente parado desde que se decretó el estado de alarma. Las pocas consultas que reciben las inmobiliarias no pueden transformarse en operaciones porque no hay visitas a las viviendas, y sin ese paso nadie se aventura a firmar un contrato.
Lo que sí que ha permitido esta situación es comprobar cómo se ha transformado la demanda para incrementar la de viviendas con jardín o con terraza entre los que se estaban planteando comprar. El portal Fotocasa hizo público un informe la pasada semana en el que decía que las búsquedas de estos inmuebles habían crecido un 40 por ciento. Y también se ha notado en Valladolid. El mismo vicepresidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Valladolid (Aspriva), Gonzalo Jolín, lo ha notado en su negocio. «Hemos tenido estos días dos clientes de una promoción de Villa del Prado que han decidido cambiar de vivienda para tener una con más terrazas. ¿Tiene que ver esto con el coronavirus? Yo creo que sí», explica. Según él, el confinamiento volverá a despertar el interés sobre un sector «muy alicaído, como el de los chalés y viviendas en el casco urbano con amplias terrazas».
Lo confirma también el gerente de JBR Inmobiliaria, Javier Blanco: «Ayer mismo nos llamó una persona que quería un chalé con el argumento de que lo llevaba dando vueltas varios meses y ahora, con lo que ha pasado, se ha visto muy limitado con su pareja y los niños en la vivienda que tienen». Según él, «es una realidad que el comportamiento del comprador ha cambiado en las últimas semanas», con una tendencia a buscar espacios abiertos. Mónica Muro, de A&M Consultora Inmobiliaria, también opina que este factor se tendrá más en cuenta cuando todo vuelva a la normalidad. «El que tenga pensado un cambio es probable que se plantee estas características por miedo a que vuelva a pasar esto», dice.
Pero, de momento, el mayor interés del sector pasa por superar esta situación, que se dramática para algunos. Guillermo del Barrio, de RE/MAX Pisuerga, dice conformarse con que la crisis que se avecina sea como la de 2007, porque él cree que va a ser peor. «Todos los clientes están posponiendo las operaciones, aunque se informen», dice. Y puede que esta estrategia tenga que ver con la confianza en que los precios bajen. Del Barrio cree que lo harán, aunque no se aventura a decir en qué medida.
Antonio López, gerente de la inmobiliaria Vallksa, dice ser optimista por naturaleza, pero reconoce que el negocio ha caído «en picado» y que esto «afectará bastante a medio plazo». Respecto a los precios, cree que los que están por encima de mercado se ajustarán, porque a los propietarios no les quedará más remedio, pero no sucederá lo mismo con los que ya tienen un precio ajustado.
Aunque también hay excepciones a la regla general. Como la de Inmobiliaria Amo, donde han cerrado algunas operaciones muy encaminadas antes de que comenzara la crisis y tienen la firma preparada para otras cuatro cuando todo pase. «No nos podemos quejar», reconoce la gerente, María José Nicolás.
Javier Blanco, de JBR Inmobiliaria, se muestra más seguro. «Al final este tipo de situaciones se traslada al precio porque el mercado es muy sensible, por eso creo que tanto los de venta como los de alquiler experimentarán una pequeña bajada.
José Luis Castellanos, de Guía Inmobiliaria, cree que bajarán los precios, pero no de forma inmediata. «El que no tenga tanta necesidad de vender, se apartará del mercado y el que lo necesite más, algo bajará», señala.
Pero el vicepresidente de Aspriva no tiene nada claro que esto vaya a pasar. «No se sabe lo que va a pasar, me parece aventurado decir que van a bajar los precios hasta que no llegue la estabilidad al mercado.