Un nuevo desafío de Trump

Agencias
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Un nuevo desafío de Trump - Foto: BRYAN WOOLSTON

El mandatario vuelve a distanciar a su país de la comunidad internacional al anunciar que no ratificará el tratado sobre la venta de armas de la ONU que fue aprobado por Obama en 2013

Donald Trump dio ayer un paso más en su pulso contra la comunidad internacional al anunciar que retirará el apoyo de Estados Unidos a un tratado de la ONU que regula el intercambio global de armamento para evitar que caiga en las manos equivocadas.
Ante la Asociación Nacional del Rifle (NRA), el presidente de EEUU fue tajante al señalar que no ratificará el Tratado sobre Comercio de Armas (ATT), un pacto que entró en vigor en 2014 en un centenar de países y que afecta, desde pistolas hasta buques y aviones de combate. En la nación norteamericana, fue firmado por Barack Obama en 2013, pero está pendiente de confirmación, algo que, tras las palabras de Trump, no será una realidad. «La ONU recibirá pronto una notificación formal de que Estados Unidos rechaza este acuerdo», subrayó, insistiendo en que el documento «amenaza vuestros derechos», en relación a los congregados en el mitin.
«Bajo mi Administración, nunca cederemos la soberanía estadounidense a nadie. Nunca dejaremos que burócratas extranjeros pisoteen la Segunda Enmienda. Y por eso, nunca ratificaremos el Tratado sobre el Comercio de Armas», remarcó. 
«No importa cuántos siglos pasen, cuánto cambie el mundo», continuó el magnate, «el drama de la Humanidad sigue siendo el mismo: en un lado están aquellos que buscan el poder, el control y la dominación y, en el otro, están los patriotas, como los que están hoy aquí, que se mantienen en pie en defensa de la libertad». 
«Con Dios como nuestro testigo, juro que defenderé nuestros derechos, que salvaguardaré nuestras libertades, que conservaré nuestro patrimonio, que protegeré nuestra Constitución y que haré a Estados Unidos más fuerte, más orgulloso, más seguro y más grande que nunca antes», remachó. 
La NRA, que contribuyó con más de 30 millones de dólares a la campaña presidencial de Trump en 2016, es una firme detractora del ATT, que regula un negocio de 70.000 millones de dólares en compraventas de armas no nucleares para impedir que a través de operaciones ilegales estos arsenales sean usados en violación de las normas internacionales. 
El tratado, impulsado por Naciones Unidas en 2013, cuenta con 101 Estados miembro, mientras que otros 29 países, incluido EEUU, lo han firmado pero no lo han ratificado, el último paso para que el ATT surta plenos efectos en ellos.