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El 75% de los puestos de los mercados ya venden a domicilio

M.Rodríguez
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Las medidas de confinamiento han obligado a los industriales a adaptarse a la nueva situación. El Val cuenta con un servicio centralizado, y el resto lo hacen a título individual

El 75% de los puestos de los mercados ya venden a domicilio - Foto: Wellintong Dos Santos

Los mercados municipales de Valladolid se están reinventando en esta crisis gracias a la venta a domicilio. La compleja situación generada por la pandemia del coronavirus les ha obligado a implantar este servicio, que solo funcionaba de manera generalizada desde hace un año en el Mercado del Val. Ahora, en poco más de un mes, todo ha dado un giro radical y ya lo ofrecen 79 de los 105 puestos que hay en los cinco mercados municipales.

Basta visitar cualquiera de ellos para comprobar como la afluencia de consumidores para comprar productos frescos y de primera necesidad ha descendido, incluso en días clave para sus ventas como suelen ser los viernes y los sábados. «Las ventas han bajado un 50 por ciento. Ahora lo que antes vendía un sábado no lo hago en toda la semana. Y ha habido días en que he pensado en cerrar el puesto, aunque la situación mejoró un poco la pasada semana», explica Alicia Pereda, propietaria de la carnicería del mismo nombre en el Mercado del Campillo. 

Su situación es muy parecida a la de otros industriales, que han visto como muchos de sus clientes habituales han dejado de acudir a sus puestos «por miedo». «Se vende menos que antes. Se nota mucho que ha dejado de venir a comprar la gente de los pueblos y también que están cerrados los bares y los restaurantes», explica Luis Crespo, propietario de una charcutería en el Mercado del Val. Y la percepción no cambia mucho entre los vendedores del mercado de frescos de Plaza España. «Las ventas han bajado más de la mitad porque los clientes no quieren salir de casa», explica Mª del Pilar Cruz.

Esta experiencia común de estos tres industriales, extensible a casi todos sus compañeros, ha motivado que el cambió exprés a nuevos canales de venta: vía telefónica, por whatsapp o internet. Además de implementar el servicio a domicilio. Y el resultado es positivo porque aunque las ventas hayan bajado los tres coinciden en que «cubren los gastos», aunque hay compañeros que mantienen e incluso han subido las ventas. Es el caso de la Frutería Manuel Sánchez, el Val. «Servimos a domicilio desde hace tiempo, pero ahora hemos triplicado los pedidos», explica Oliver Porro, encargado del puesto. De hecho, apunta que las ventas han mejorado, e incluso se han disparado algunos días, algo que considera que se puede hacer extensible a la mayoría de los compañeros del mercado. «Se hacen compras más grandes y han subido los precios en algunos productos».

La venta a domicilio también ha conseguido que la Pescadería La Costa, en el Mercado del Campillo, siga funcionando al 80 por ciento y pueda mantener a sus cinco empleados. «El 90% del género que vendemos nos lo encargan por teléfono y se sirve a domicilio», explica su propietario, Miguel Alegre. Este pescatero estima que se ha triplicado la demanda de este servicio, que ofrece sin coste añadido y para el que tiene a otros dos empleados. Su situación es similar a la de Pescados Arenal, en el Val, donde apuntan que los pedidos a domicilio se han subido «mucho».

MERCADO DEL VAL

Y es que la referencia para el resto de los mercados municipales es el del Val, que tras su remodelación puso en marcha un web para facilitar las compras online, una consigna para almacenar los pedidos y un servicio de distribución a domicilio. El Ayuntamiento anunció hace una semana que estudia un plan para llevar la digitalización y la modernización al resto de mercados municipales. Una medida que comunicó la concejala de Innovación, Desarrollo Económico, Empleo y Comercio, Charo Chávez, a los presidentes de Avadeco, Alejandro García Pellitero, y de Fecosva, Jesús Herreras, y el vicepresidente de la Cámara de Comercio, Javier Labarga, en la reunión que mantuvieron para diseñar medidas de apoyo al comercio de proximidad. 

Pero el Val también es referente en la gestión del propio mercado y la aplicación de las medidas de seguridad. Así, se ha pintado una línea roja en todos sus puestos para los clientes mantengan la distancia de seguridad, además de instalar dispensadores de gel hidro-alcohólico en sus entradas para garantizar la higiene. «Ya trabajábamos con guantes, pero desde el inicio de la crisis llevamos mascarillas, y cumplimos escrupulosamente todos los protocolos de limpieza. El datáfono se desinfecta en cada uso, se mantiene la distancia de seguridad y hay gel para los clientes», explica Eutiquio González, propietario de Pescados Arenal. 

Unas medidas que aplican a título individual los industriales del resto de los mercados, donde es uniforme el uso de guantes y mascarillas. Y que en el caso de los envíos a domicilio conlleva una dosis de buena voluntad. «La gente me hace pedidos por teléfono o whatsapp, muchos son clientes habituales, y suelo preguntarles si quieren que les lleve también con el pedido productos de puestos de otros compañeros. Se trata de ayudarnos unos a otros para sobrevivir», asegura Alicia Pereda.

Una opción que ya ofrecen siete de los puestos de La Marquesina. «La gente me hace pedidos por teléfono y se lo llevamos a casa porque tenemos muchos clientes que no quieren salir», detalla Mª del Pilar Cruz. Aunque no está sistematizado el reparto como sí que sucede con el Ecomercado, que reúne a productores locales y del entorno cercano, pero que, dadas las actuales circunstancias, ha tenido que suspender su actividad. Sin embargo, la Asociación VallaEcolid, con la colaboración de la Concejalía de Medio Ambiente, ha puesto en marcha un sistema de reparto de cestas a domicilio sin cargos extras. 

Por otro lado, el Ayuntamiento se plantea desarrollar una experiencia piloto de ayudas para el acceso temporal a puestos vacantes en algún mercado municipal, destinada a diversificar la oferta y ofrecer oportunidades de empleo basados en la economía verde o la economía social.