Unos 250 restos de represaliados llevan 2 años en un almacén

M.Rodríguez
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La ARMH denuncia trabas ideológicas para enterrar los restos represaliados inhumados en las fosas comunes del cementerio del Carmen de Valladolid. Critican el retraso, mientras el Ayuntamiento y un mediador intentan llegar a un acuerdo con las partes

Unos 250 restos de represaliados llevan 2 años en un almacén - Foto: Jonathan Tajes

Los familiares de los vallisoletanos  represaliados durante el franquismo y enterrados en fosas comunes, como las localizadas en el cementerio del Carmen de Valladolid, viven estos días emociones contrapuestas. Mientras las noticias sobre la exhumación de Franco del Valle de los Caídos y su traslado al Pardo acaparan todos los titulares,  en la capital los restos de más de 250 estas víctimas de la represión continúan, dos años después de su localización, almacenados en cajas de plástico custodiadas en un almacén.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) de Valladolid denuncia esta situación inédita en el resto de las excavaciones de este tipo realizadas en otros puntos del país y acusa al Ayuntamiento, al PSOE y la UGT del retraso en la inhumación de los restos en el Memorial a las Víctimas de la Guerra Civil y el Franquismo construido para tal fin en el cementerio del Carmen. En este retraso se mezclan diferencias sobre cómo debía ser el memorial y roces entre los representantes de las organizaciones implicadas en el proceso. A todo esto se suman las derivadas de la propiedad del suelo donde se ha construido el mausoleo, que está terminado a falta de revestir el interior para acoger los restos y colocar sobre la losa exterior los más de 3.000 nombres documentados por la ARMHde los represaliados en la provincia.  
Los derechos de uso de ese suelo pertenecen a PSOE y UGT, según ellos mismos argumentan pero la ARHM, apoyada por parte de los familiares de las víctimas, ha registrado un escrito en el Ayuntamiento donde se cuestiona esa cesión municipal porque en las catas que han realizado en la parcela no se ha localizado ningún enterramiento ni fosa común. Un argumento que la Asesoría Jurídica municipal desestima.
Dos puntos de vista contrapuestos que están retrasando sine die la inhumación de estos restos. Y, de momento, las posturas no parece que se vayan a acercar. Por un lado,  UGT, el PSOE y el Ayuntamiento firmaron en abril un acuerdo para que formara parte del memorial el busto de Pablo Iglesias, fundador de ambas formaciones. Desde el sindicato defienden que «no es un capricho» ni una «imposición» querer que el busto se integre, ya que argumentan que la figura lleva en esa parcela, de la que reiteran es «usuario a perpetuidad» junto al PSOE, desde septiembre 1998. «No toleramos que pretendan borrar nuestra historia amparándose en los pretendidos ‘símbolos partidistas’».


Sin simbología. Pero la ARMH rebate esto en un escrito registrado el 18 de septiembre. En el documento se explica podría existir una posible «incompatibilidad jurídica» entre los acuerdos municipales que les otorgan ese derecho de uso porque los restos de las personas represaliadas pueden pertenecer «no sólo a víctimas de afiliación al PSOE y la UGT sino también a personas de otras ideologías». Por eso piden formalmente al Consistorio que se inhumen los restos hallados en las excavaciones y se instale algún tipo de monumento o placa conmemorativa en recuerdo a «todas» las víctimas represaliadas durante y después de la Guerra Civil. Esta petición se basa en que entienden que no puede existir «simbología de partidos u otras organizaciones concretas en el panteón memorial».
El presidente de la ARMH, Julio del Olmo, recurre a los criterios de las Naciones Unidas para estos memoriales y recuerda que no deben contener referencias a partidos u organizaciones. «Aquí hay víctimas de la represión de un amplio abanico ideológico. Y el memorial es para todas», reitera. «Si se admitiera un símbolo concreto, un símbolo, además, de una persona que no tiene relación con la guerra y la represión, estaríamos dando un sesgo partidista y equivocado de un lugar que quiere contener los restos de las personas exhumadas en los años 2016 y 2017».
Además, asegura que están teniendo «toda la paciencia del mundo», pero se muestra muy contrariado con el equipo de Gobierno, el mismo que financió la excavación, porque apunta que ha resultado «muy triste descubrir que no estaban contando las cosas como son». Esta crítica se basa en las «contradicciones» que refleja el escrito presentado, donde se cuestiona los derechos sobre el suelo porque «no se ha localizado ninguna fosa» de represaliados.
Por su parte, fuentes municipales  aseguran que lamentan esta situación y recuerdan que llevan tiempo «hablando» con ambas organizaciones para «acercar» posturas y resolver una situación «muy dolorosa». Además, recuerdan que la inversión es municipal y tiene como objetivo «conmemorar a todas las víctimas.
mediador. En medio de este conflicto que, de momento, seguirá retrasando sin fecha la inhumación de los restos, los familiares han pedido la mediación del militante socialista y de la UGT, Manuel Escarda. El exsenador, candidato a la reelección y también futuro secretario provincial del PSOE, pero sobre todo especialista en Memoria Histórica, lleva meses trabajando en su resolución. 
Escarda apunta que el derecho internacional y las normas de las ONU fijan que los memoriales «no deben llevar simbología». También detalla que así se acepta por el PSOE a nivel federal, pero reconoce la peculiaridad del caso de Valladolid. Su apuesta es por el diálogo. «Todo lo que implique partidismo puede enturbiar que murieron por defender la Democracia», defiende. Y recalca que en España tanto la izquierda como la derecha aceptan que son «víctimas» y por eso «no se puede vincular a ideologías». El socialista espera poder resolver esta situación «lo antes posible» porque tiene varias reuniones en las próximas semanas. En él confían todas las partes, pero sobre todo las familias, pendientes de sepultar a familiares desde hace décadas.

 

Apertura de fosas durante la Guerra Civil
1936-38

La investigación de la ARMH de Valladolid ha permitido conocer que entre los años 1936 y 1938, en el cementerio del Carmen se abrieron diez grandes fosas comunes. Estas fosas comunes albergaron, al menos, los cuerpos de 567 personas; procedentes la mayoría, según su documentación, de asesinatos extrajudiciales o de fusilados tras juicios sumarios.
Homenajes de los familiares
1973

Documentación gráfica de 1973 da testimonio de, cómo esposas, hermanos o hijos de desaparecidos se reunían en la calle trasversal 10 del cementerio, en un pequeño espacio respetado sin construcciones de panteones, en donde depositaban flores, porque debajo decían estaban «los suyos». Los mismo sucedía en el cuadro 58.

Primera petición de exhumaciones
1979

En 1979, tras las primeras elecciones en democracia y con la llegada del PSOE al Ayuntamiento, muchos familiares piden que se saque a los suyos de las fosas comunes.
Sepulturas en cuadro 63 de PSOE y UGT 
1980

Dos espacios del cuadro 63, a petición del PSOE y la UGT, son arrendados para conservar los posibles lugares de sepulturas de represaliados de ambas organizaciones, y se construyen dos grandes memoriales de recuerdo, con la frase a ‘Todas las víctimas de la guerra civil’, los anagramas de PSOE y UGT, y el busto de Pablo Iglesias en uno de los espacios. 
Cesión municipal a UGT y PSOE
1987

UGT y PSOE piden que esos dos espacios les sean concedidos a perpetuidad, y con exención de derechos, «por hallarse enterradas en dichos terrenos todas las víctimas de la Guerra Civil, de ideario izquierdista, y en general, militantes del PSOE y UGT». Pero el acuerdo municipal matiza que el Ayuntamiento retiene todos sus derechos, ya que únicamente se trata de conservar  para la ciudad tales terrenos en debidas condiciones por su significado y trascendencia en la historia de la misma.
Exhumaciones realizadas por la ARMH
2016

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, tras pedir autorización municipal, interviene en la esquina del cuadro 68 y localiza 76 esqueletos. Después se abren numerosas catas, y se localizan otras cuatro fosas comunes donde se hallan a casi 250 personas represaliadas. En uno de los dos espacios del cuadro 68 no se localizan restos de asesinados y se concluye que no es susceptible de contener alguna fosa común. 
Diseño de un memorial 
2017

La ARMH pide al Ayuntamiento un lugar donde enterrar los restos y se anuncia la construcción de un memorial, que se plantea en uno de los espacios cedidos al PSOE y UGT. Se plantea construir un espacio subterráneo, protegido de humedades, ventilado y accesible en el que se depositarían las cajas con los restos, mientras que sobre la superficie, que quedaría ajardinada sólo emergerá un muro donde estarán grabados los nombres de los represaliados.
Construcción del memorial 
2018

En los trabajos de construcción del memorial, la AMHR vuelve a certificar que en el suelo no hay restos de una fosa común, aunque UGT para los trabajos argumentando su copropiedad y que no se les ha pedido autorización para ejecutar los mismo. En una reunión a tres bandas con PSOE y el Ayuntamiento se acuerda ceder el espacio pero mantener los elementos, como el busto de Pablo Iglesias, porque UGTdefiende que  esa parcela ya estaba dedicada a todas las víctimas de la Guerra Civil, más allá de las adscripciones políticas, a las que se rinde homenaje, desde hace muchos años, cada 14 de abril. Algo que la AMHR no acepta.
Reclamación formal al Ayuntamiento
2019

El 18 de septiembre la AMHRregistra un escrito en el Ayuntamiento pidiendo la inhumación de los restos en el memorial que ya está construido en el cementerio, pero defendiendo que no existe «propiedad» de PSOE y UGT sobre la parcela, ni un acuerdo «formal» con el Ayuntamiento.