El artículo de la polémica

Óscar Fraile
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El artículo de la polémica - Foto: Jonatan Tajes

Educación niega «rotundamente» que una Orden recién aprobada obligue a los profesores a administrar medicamentos a los alumnos, pero el sindicato CSIF y el de enfermería Satse inciden en que la redacción de un artículo deja abierta la posibilidad

La aprobación por parte de la Consejería de Educación de una nueva Orden para regular la atención sanitaria al alumnado que lo precise ha desatado una oleada de críticas por parte de profesores y personal sanitario. Si bien ambos colectivos reconocen que la nueva normativa incorpora aspectos positivos, como las mejoras en la atención educativa domiciliaria, desconfían del artículo 12, el que regula cómo ha de procederse para la administración de medicamentos a los alumnos.


CSIF considera que la nueva Orden obliga a todos los profesores a realizar esta función siempre que así se lo solicite el centro, una conclusión a la que también ha llegado el sindicato Satse. Sin embargo, la Consejería de Educación hizo público un comunicado esta semana en el que niega «rotundamente» que se vaya a obligar a los profesores a asumir esa función. Es más, el Gobierno regional incide en que esta Orden busca precisamente lo contrario, ya que regula por primera vez en la Comunidad una atención sanitaria o enfermería escolar para todos los alumnos que lo requieran.


Sin embargo, pese a este mensaje, tanto CSIF como Satse se remiten a lo que pone en el artículo 12 de la Orden: «Si el alumno necesita que se le administre un fármaco durante la jornada escolar, sus padres o responsables legales presentarán una solicitud escrita para que el personal del centro educativo administre la medicación».


Ambos sindicatos consideran que el personal del centro educativo está formado, hasta la fecha, por docentes, de modo que, en base a lo que dice esta Orden, a ellos se les puede encargar esta función, más allá de lo que diga la Educación en sus comunicados. «Ahí pone lo que pone, es algo que no está sujeto a interpretación y la Consejería sabe que nosotros estamos en contra porque lo hemos debatido previamente con ella», asegura el secretario de Negociación de CSIF en Castilla y León, Mariano González.


Sin embargo, desde la Consejería inciden en que la administración «puntual» de medicamentos será voluntaria por parte de los profesores, y siempre que sean de tipo antipirético o analgésico, se cuente con el consentimiento de los padres y, evidentemente, exista una prescripción médica. Unas explicaciones que tampoco convencen a Satse. El sindicato de enfermería señala que los docentes en ningún caso deben asumir esa función, ni aunque lo hagan voluntariamente, puesto que supondría un caso de intrusismo profesional. «La ley estatal es clara y dice que la administración de medicamentos corresponde al personal de enfermería, no se puede consentir que la Administración permita a otro profesional hacerlo», denuncia la secretaria general autonómica de Satse, Mercedes Gago. Según ella, «es necesario que haya enfermeros en los centros porque este es un aspecto que no puede depender de la voluntariedad de los profesores».


oposición del profesorado. Una reciente encuesta de CSIF entre 550 profesores desvela que el 97,8 por ciento de ellos no considera prudente tener esas responsabilidades. Además, tres de cada cuatro reconoce haberse encontrado alguna vez en situaciones en las que se precisa personal sanitario. La encuesta también refleja que casi el 90 por ciento de los profesores considera necesaria la figura del personal sanitario en los centros docentes.


Y eso es precisamente lo que pretende la Consejería de Educación con esta nueva Orden, en la que también han participado las consejerías de Sanidad y Familia. La principal novedad de esta normativa es la contratación de personal sanitario para dar asistencia a los centros donde haya niños que la precisen. Un medida que entrará en vigor el próximo curso. El consejero de Educación avanzó hace dos meses que «habrá tantos profesionales como se necesiten cada año y para actuaciones concretas, en un modelo similar al que se aplica en la comunidad madrileña». En realidad se trata de la ampliación de una medida que hasta ahora solo se aplicaba en los centros especiales.


Serán las familias de estos alumnos las que aportarán a cada centro el historial médico e información sobre la patología que sufre el niño. Cuando la Consejería de Educación recopile esa información se determinará cuántos profesionales son necesarios, cuánto han de estar en cada centro y el recorrido que tienen que hacer, puesto que su labor puede ser itinerante y compartida con otro trabajo en centros de salud.


No obstante, tanto CSIF como Satse ya han anunciado que recurrirán la Orden con el objetivo de que se modifique el artículo que entienden que obliga a los profesores a asumir ese trabajo.