Piden 5 años de internamiento terapéutico por matar a 'Eli'

A.G.M.
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La agresión se produjo en las escaleras traseras de Vallsur, en el Camino Viejo de Simancas. - Foto: Jonathan Tajes

La acusación pide que la medida se ejecute en régimen cerrado y se le añada un año de libertad vigilada, mientras que la familia de Javier U.P. exige seis de reclusión y tres de condicional para el menor, de 15 años. El juicio se celebra el jueves

El juicio por el crimen de Javier U.P., de 59 años y conocido en la ciudad como la ‘Eli’, se celebra el próximo jueves 25 de abril en el Juzgado de Menores de Valladolid, en una única sesión (a puerta cerrada) en la que las partes tratarán de determinar no solo la autoría de la paliza mortal, algo que únicamente van a poner en duda las defensas, sino el tiempo de reclusión y el tipo de medida de internamiento que puede resultar más adecuada para el perfil de este joven, que lleva en Zambrana desde el pasado 14 de agosto, apenas dos días después de que se entregara en Comisaría.
Cuando ocurrió todo, sobre las 6.30 horas de la madrugada del 11 al 12 de agosto, el presunto asesino tenía 15 años, por lo que la Ley del Menor establece penas máximas de seis años de internamiento, un límite al que solo quiere llegar el abogado que ejerce la acusación particular en representación de la familia de la ‘Eli’. Su petición inicial exige, además, que la reclusión sea la más severa de entre las que se contemplan en la citada ley, ya que pide que se cumpla en un régimen cerrado y que, a su salida, esté otros tres años en situación de libertad vigilada.
La Fiscalía de Menores, por su parte, entiende que la pena para el joven debería ser de cinco años en régimen cerrado, pero en una de las modalidades que recoge la ley, la del internamiento terapéutico. Además de esos cinco años, luego habría uno de libertad vigilada, tal como detallan fuentes jurídicas.
El internamiento terapéutico se prevé para aquellos casos en los que los menores padecen alguna adicción (alcohol o drogas) o si hay «disfunciones significativas en su psiquismo» y precisen, por ello, «de un contexto estructurado en el que poder realizar una programación terapéutica», a lo que se uniría una supuesta ausencia de condiciones de riesgo que exijan la aplicación de un internamiento en régimen cerrado.

ASESINATO Y ROBO

En lo que sí coinciden las dos acusaciones que habrá en este proceso, la pública de la Fiscalía y la particular de los cuatro hermanos de Javier U.P., es en calificar los hechos de asesinato y robo, algo que rechazan en un principio los dos abogados que se van a encargar de la defensa, el del menor y el de su madre, quien se persona para tratar de amortiguar el pago de unas indemnizaciones que la Fiscalía aún no ha tasado -lo hará en el momento del juicio- y que la acusación particular cifra en 240.000 euros (a 60.000 por cada uno de los hermanos del fallecido). Las dos defensas entienden que en el caso solo concurren los delitos de lesiones y robo, y piden para el presunto autor de este crimen una pena de tres años de internamiento terapéutico.
El juez de Menores será el que, a la vista de las pruebas y los diversos informes periciales psicológicos sobre el estado del menor, deba dictaminar la condena. Entre las evidencias que estarán sobre la mesa el día 25, las más clara será el vídeo de las cámaras de seguridad del centro comercial Vallsur que, prácticamente, grabaron la paliza de aquella madrugada que dejó a la ‘Eli’ inconsciente, con lesiones gravísimas y en la UVI durante 41 días, y por las que, finalmente, murió.
Todo tuvo lugar en una zona de escaleras que tiene Vallsur, justo tras la parada de bus del Camino Viejo de Simancas. Allí llegaron (o se encontraron, eso no está claro) la ‘Eli’ y el que sería su homicida para un encuentro sexual que, a tenor de las imágenes, «parece que fue plenamente consentido», tal como detallan fuentes cercanas al caso a El Día de Valladolid.
«BRUTALIDAD EXTREMA»

Lo que no está claro es qué llevó a este joven de 15 años a, tras ello, atacar a Javier U.P. sin que, aparentemente, mediase ningún tipo de discusión y de un modo «sorpresivo». Estas fuentes describen las imágenes de la paliza como «de una brutalidad extrema». El menor huyó de allí con el móvil de ‘Eli’, que fue auxiliado después por varios vigilantes de Vallsur, mientras que el chaval se terminó entregando la tarde del mismo día 12 en Comisaría junto a su madre.

 


 

La ley establece un máximo de seis años para los menores de 15


El único acusado del crimen de la ‘Eli’ es un menor edad que, además, tenía solo 15 años, lo que confiere una serie de peculiaridades a este proceso judicial que, en el caso de que hubiese llevado de la firma de un adulto, se estaría hablando de unas condenas de entre 15 y 25 años de cárcel, en función de si se considerase probado el delito de asesinato que sostienen las dos acusaciones.
En cambio, al tratarse de un chico de entre 14 y 17 años, la Ley del Menor fija penas mucho más bajas, así como diversos tipos de internamiento que, eso sí, pueden acabar cumpliéndose (una vez que se superen los 18) en una prisión convencional (no es obligatorio hasta cumplir 21).
La Ley del Menor distingue del procesado que tiene 14 y 15 años (el del joven acusado del asesinato de Javier U.P.), del que se encuentra en la siguiente franja, la de 16 y 17 años, en cuyo caso la condena por delitos especialmente graves (el homicidio o la agresión sexual, por ejemplo), se va hasta un máximo de diez años de internamiento en régimen cerrado.

Javier U.P., conocido como ‘Eli’. D.V.
Javier U.P., conocido como ‘Eli’. - Foto: D.V.