Exceso de confianza

D.V.
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Exceso de confianza

El VRAC Quesos Entrepinares ha empatado con el colista, el Bizkaia Gernika, en un mal partido. Gass, con un golpe de castigo al final, ha colocado el definitivo 27-27

Día aciago para el VRAC Quesos Entrepinares en Pepe Rojo, que ha sesteado durante 80 minutos para acabar firmando un 27-27 ante el colista, el Bizkaia Gernika. De las cuatro finales que los azulones tenían hasta el final de la fase regular, el pinchazo se ha producido en la primera, reduciendo al mínimo el margen de error para retener la primera plaza si los rivales no fallan sus respectivas citas.

El resultado final refleja un claro demérito local, pero también el buen trabajo de los visitantes, como recoge la web del VRAC, que no se plantearon otra cosa en Pepe Rojo que la victoria. Y de hecho cerca han estado de conseguirla, porque al último minuto del partido se llegó con un 24-27 que permitía soñar a los vizcaínos. Un triunfo hubiese supuesto todo un golpe de efecto para sus aspiraciones de alejarse de la zona baja.

Pero antes de esa última jugada han pasado muchas cosas, si bien al Quesos le hubiese gustado que pasasen muchas más. Las primeras jugadas ya han sembrado dudas sobre el nivel que iba a mostrar el Entrepinares, pero el ensayo inaugural de Pablo Miejimolle ha despejado el nerviosismo en la grada, de regreso cuando Facundo Epinal y Timoti Morr volteaban el electrónico con dos marcas. Sería John Wessel-Bell el que respondería poniendo su sello en el partido. Partido ‘rara avis’, pues Gareth Griffiths erraría las dos primeras patadas, dejando sin cuatro puntos extra al VRAC que a la postre se terminarían echando de menos. Cerca del descanso Hamish Graham aliviaría con un nuevo ensayo la situación, pero el perfecto reflejo del partido se vivió en la última jugada antes del intermedio. Un error de los vallisoletanos ha puesto en bandeja la transformación de castigo de Matías Frutos con la que se llegaría al asueto.

En la reanudación, todos los presentes en Pepe Rojo intuían una reacción del VRAC dadas las circunstancias y el follón clasificatorio en el que se podía meter el equipo. Casualidad o no, Gernika ha saltado al césped bastante antes que el Quesos. Como si poco más tuviesen que hablar en vestuarios, al contrario que un Entrepinares que ha retrasado al máximo su reaparición sobre el verde. Mucho que corregir.

Los minutos pasaban sin movimientos en el marcador, y ha tenido que ser de nuevo John Wessel-Bell el que despejase provisionalmente el panorama con otro ensayo sumado a su larga cuenta. Pero la respuesta de Matías Frutos, en plan Juan Palomo, puso el 24-24 a falta de poco más de 10 minutos para el final.

Afloraron los nervios. El VRAC se ha decidido por ir a palos para tomar ventaja y Griffiths ha fallado, dejando el oval al Bizkaia Gernika, que ha jugado a la perfección sus cartas. Ha buscado las cosquillas al Quesos y ha encontrado una acción a la desesperada de Wessel- Bell para evitar el ensayo que ha propiciado un castigo que de nuevo Frutos ha pasado. Gernika lo tenía entonces en su mano, y parecía tener controlada su mínima ventaja a la vez que jugaba con el cronómetro, prácticamente rozando el minuto 80. Ha llegado entonces el castigo a favor del VRAC y la decisión que las próximas jornadas dirán si fue o no acertada. El Quesos ha renunciado a ir a por la victoria y ha asegurado el empate y tres puntos que le permiten, mínimamente, seguir dependiendo de sí mismo con tres complicados partidos por delante hasta la conclusión de la fase regular.