Una nueva oportunidad para las rezagadas

Agencias
-

Madrid, Andalucía y la Comunidad Valenciana vuelven a pedir a Sanidad que todo su territorio entre en la fase 1, Cataluña deja fuera a Barcelona y Castilla y León incorpora 14 zonas más

Una nueva oportunidad para las rezagadas - Foto: Enric Fontcuberta

Con media España en fase 1 y con técnicos y políticos muy pendientes de los datos ante el temor de un rebrote, las Comunidades que aún permanecen en el estadio 0 tenían hasta ayer otra oportunidad para presentar nuevos informes al Gobierno que les permitan avanzar en la desescalada. Una opción a la que recurrieron cinco autonomías, y a la que hay que sumar las propuestas de las islas, que ya estaban en fase 1 desde antes que otros territorios, para pasar a la fase 2.
El mapa desde el comienzo de semana dejó ancladas a algunas de las principales regiones del país: Madrid, amplias zonas de Cataluña, Comunidad Valenciana y Castilla y León y dos provincias de Andalucía. Y precisamente Madrid, que el mismo día que recibió el no de Sanidad ya anunció que pediría otra vez su entrada en la fase 1 para la siguiente semana, fue de las primeras en formalizar su demanda.
Para fundamentar que está preparada para avanzar, el Gobierno que lidera Isabel Díaz Ayuso avanza la contratación de cientos de sanitarios, y la puesta en marcha de medidas como el uso obligatorio de mascarillas y obligar a los negocios a mantener la distancia social en los establecimientos. 
En lo que respecta a Cataluña, si la semana pasada la Generalitat solo pidió el avance de tres de sus regiones sanitarias -Terres del Ebre, Camp de Tarragona y Aran-Alt Pirineu-, ahora solicita que pasen a la fase 1 todas excepto Barcelona y sus áreas metropolitanas.
Mientras, Andalucía, que se había quedado a media después de que el Gobierno solo autorizara la entrada en la nueva fase a seis de sus ocho provincias, quiere ahora que Málaga y Granada se equiparen al resto de los territorios de la Comunidad, alegando que en caso contrario se causará un «daño reputacional» a la marca turística de ambas zonas.
La Comunidad Valenciana, por su parte, vio cómo se dividió su territorio en regiones sanitarias, y de ellas, solo 10 entraron en la nueva etapa. El resto siguió en la inicial. Por ello, el Govern pidió que ya toda la Comunidad entre en la fase 1, aunque con limitaciones, según reveló la consellera de Sanidad, Ana Barceló tras una reunión con el presidente, Ximo Puig. El Ejecutivo autonómico considera que el área de La Ribera (que incluye a pueblos como Alcira, Almusafes o Algemesí) aún no está en disposición de albergar las reuniones de hasta 10 personas ni de celebrar eventos culturales al aire libre, por ejemplo.
Por último, Castilla y León seguirá apostando por las zonas básicas sanitarias. Si en un primer momento el Gobierno aprobó 26 en todo el territorio (menos Segovia), la Junta castellanoleonesa pedirá que avancen las otras 14 que también incluyó en su solicitud inicial, pero que Sanidad no atendió por llegar fuera de plazo. Además, contempla añadir en su demanda aquellas zonas con una incidencia de hasta tres casos por cada 10.000 habitantes en los últimos 14 días o bien de un caso en la última semana.
las pautas. El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, mantuvo a colación de estas peticiones, que la fecha propuesta para hacer el cambio de fase, la desescalada, serán los lunes, y las evaluaciones se harán a lo largo de la semana previa. Además, aclaró que entre una etapa y otra tendrán que pasar 15 días, «aunque se podrían valorar situaciones diferentes», y la unidad territorial de referencia seguirá siendo la provincia.
El epidemiólogo advirtió, asimismo, que la evaluación no es cuestión de «unos minutos», sino que implica una revisión «muy exhaustiva» de los datos entre las autonomías y el Ministerio de Sanidad para discutir y llegar a «un entendimiento claro» de la situación tanto de capacidad instaladas, como del funcionamiento de los sistemas de vigilancia y de los de detección precoz de casos.
Por ello, Simón reclamó cautela y prudencia a las regiones, porque si las valoraciones no están bien hechas puede ser «un problema importante» para la población.