El secreto está en los conciertos

A.G.M.
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El cartel musical se convierte en la joya de unas fiestas que se alimentan a base de pinchos de la Feria de Día y raciones de las casetas regionales. Camela se comió a los internacionales Franz Ferdinand y Gloria Gaynor que no cerraron la Plaza Mayor

Los conciertos suben el nivel de las fiestas - Foto: PABLO REQUEJO/PHOTOGENIC

Si la banda escocesa Franz Ferdinand y la diva Gloria Gaynor se encargaron de llenar la Plaza Mayor y de poner a Valladolid en ese mapa internacional que son sus redes sociales (cada uno arrastra a más de 30.000 seguidores en Instagram y Twitter), fueron los Camela los que en realidad lo petaron, que dirían los fieles de la irreverente Bad Gyal, artista estrella del martes. Ángeles y Dioni, los incombustibles Camela, se encargaron de poner a cantar a los más de 27.000 vallisoletanos que pudieron entrar a verles, ya que los policías tuvieron que cortar los accesos para no superar el aforo máximo de la ‘nueva’ plaza.
Sí, Camela lo petó. Ya sea en su acepción de ‘agradar’ o en la de ‘estallar’ -ambas están en la RAE-, lo cierto es que Ángeles y Dioni son los grandes triunfadores de las fiestas de la Virgen de San Lorenzo 2019 con sus inconfundibles temas al son de la tecno-rumba. Solo el Sueño contigo cerró la plaza, pero Franz Ferdinand y Gloria Gaynor no le fueron muy a la zaga y, eso sí, ellos fueron los que se encargaron del gran tirón hotelero, llevando la ocupación al 85% durante el primer fin de semana de la Virgen de San Lorenzo 2019.
Unas fiestas cuyo menú cada vez pasa más por lo que se cuece cada noche bajo esa media cúpula del escenario. La receta de este año volvía a apostar por la variedad de estilos y el público lo ha respaldado cada noche con rigurosa fidelidad.
Los conciertos suben el nivel de las fiestasLos conciertos suben el nivel de las fiestasDe los vallisoletanos Cañoneros para el estreno del viernes, a Franz Ferdinand y Gloria Gaynor para un primer fin de semana de marcada vis internacional. Luego, el lunes festivo, lo de Camela, que obligó a que la Policía Local estrenase sus señales de ‘aforo completo’ (27.000) para la remozada Plaza Mayor, al fin sin las antiestéticas rampas del parking subterráneo.

DOCE HORAS DE ESPERA

Bad Gyal tampoco defraudó en la parada que hizo el martes en Valladolid dentro de su vertiginoso viaje de los tres últimos años; de Youtube a Estados Unidos, pasando por la capital del Pisuerga, y siempre con su estilo provocador y con su ritmo callejero que arrastró a sus entusiastas fans que no dudaron en aguardarla a pie de escenario durante algo más de doce horas. El miércoles fue el día de la música indie (Siloé, Dorian y Corizonas se turnaron bajo esa media cúpula en un homenaje a los 25 años del festival Valladolindie) y el jueves, el de la música disco, con el clásico ‘Puceladance’.
La programación musical se completa con Ana Belén (viernes), Maldita Nerea (sábado) y el Nuevo Mester de Juglaría (domingo), que celebra sus 50 años en una Plaza Mayor que cerrará las fiestas de 2019 al son de sus acordes y con un pasacalles de las peñas, que concluirá con la ya clásica retirada del pañuelo a la estatua del Conde Ansúrez.
María José Hernández, presidenta de los hosteleros, no tiene ninguna duda de que «lo mejor de las fiestas es la música en vivo», porque dice que «se genera un ambiente festivo y hace que la gente esté en la calle». Desde la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería (Apeh) destacan que «durante el primer fin de semana se ha trabajado por encima de la media de otros años» y solo ha «flojeado» el martes, por el bajón de las temperaturas, según detalla Hernández a este periódico. Unos hosteleros que estrenaban el agua corriente en sus casetas, igual que Aquavall llevaba sus carritos de agua del grifo por ahí, como la gran alternativa de las fiestas a los ‘lorencitos’ y ‘pucelitos’, si es que hay alguien que los siga pidiendo... 

PINCHOS Y RACIONES

La Feria de Día continúa siendo parada fija para vallisoletanos y turistas que se echan a las calles estos días, con los ‘pinchos de feria’. Otro menú que nunca falla es el compuesto a base de las raciones de la veintena de casetas regionales que resisten en el Real de la Feria al paso de los años. Cita ineludible como la visita a los carruseles, como las distintas obras de teatro que recalan estos días en la ciudad, como la Feria de Muestras, como la procesión de la patrona, como las veladas de fuegos artificiales, como los hinchables... «No digo que hayamos innovado ni hecho nada original, pero lo que hacen otras ciudades distribuido, nosotros lo hacemos todo junto y mejor», defendía hace unos días un entusiasta alcalde, que no dudaba en animar a que los vallisoletanos «presuman» de sus fiestas y hasta a «los madrileños» a pasarse por las fiestas de Valladolid porque, según dijo, las suyas «no están a la altura».
Puente, omnipresente durante las fiestas, acompañó a Teloncillo en un pregón tan especial como eso de que Gloria Gaynor celebre su 70 cumpleaños en Valladolid; selfi incluido (miren la foto que hay arriba), a ver que alcalde le iguala...
A buen seguro que su equipo no esperaría que Camela le arrebatase protagonismo a Franz Ferdinand y Gaynor, pero lo que sí lograron los dos artistas internacionales es que el primer fin de semana tuviese «más gente de lo habitual para el primer fin de semana de fiestas», tal como apunta a este periódico Francisco Posada, presidente de la Asociación de Hoteles Valladolid, que, eso sí, considera que podría haber mejoras en el programa, al menos para su sector, porque, en cambio, el segundo fin de semana será «peor de lo habitual»: «Lo ideal para los hoteles es que haya cada fin de semana un gran concierto internacional, con tirón turístico, en lugar de agrupar los dos en uno, aunque entiendo que es tiene que ser difícil cuadrar todo esto con las agendas de los artistas».

GUINNESS VS. LIMPIEZA

Música y gastronomía al margen, el éxito también volvió a estar del lado de las peñas con sus Guinness y con un masivo desfile de viernes que, paradójicamente, dejó una pésima imagen con una plaza de Zorrilla repleta de basura, en una foto que se viralizó. El Ayuntamiento, eso sí, lo dejó todo como la patena a la mañana siguiente y, parece que al fin consiguió hacer bueno su plan de acabar con el botellón de Las Moreras, llenando toda la zona de actividades familiares, juveniles e infantiles.