Calor y contaminación adelantan las alergias ambientales

A. G. Mozo
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Cipreses en Valladolid. - Foto: J.T.

Las visitas médicas se disparan tras el febrero más cálido de la historia y uno de los más secos, con picos «extraordinarios» de polución. 9.000 de los 16.000 pacientes que pasan cada año por el Río Hortega son nuevos alérgicos;el 80% de ellos, niños

La temporada de alergias ya está aquí, cuando aún quedan un par de semanas para la llegada oficial de la primavera. La culpa de que tan extraordinario adelantamiento es de esos vientos saharianos que dispararon las temperaturas del pasado mes y que dispararon los picos de contaminación, hasta el punto de que Valladolid se blindó con un paquete de medidas único en España, llegando a decretar la gratuidad del autobús para inducir a los ciudadanos a que dejasen el coche en casa.
Febrero se despidió con cifras meteorológicas de récord. Fue un mes anormalmente cálido hasta el punto de que los 14,8 grados de temperatura media que dejaron esos 28 días son los mas altos de la historia de una ciudad en la que el segundo mes del año suele cerrarse dejando una media de 11,2. Además, la media de las máximas fue casi dos grados más alta (7,8) de lo que es normal para un febrero (5,9), con un pico de 21,8 a las 15.50 horas del día 26. En cambio la media de las mínimas sí estuvieron dentro de lo normal (0,7), al contrario de lo que ocurrió con la lluvia, puesto que mientras los febreros vallisoletanos suelen dejar 27 litros, en el de 2019 solo se recogió uno.
Ese cóctel de sequía y de temperaturas primaverales en este final de invierno, junto a los picos «extraordinarios» de contaminación «por los vientos saharianos», ha favorecido esta prematura irrupción de muchas de las alergias ambientales y que se hayan disparado las visitas médicas, según confirma a este periódico la jefa del Servicio de Alergología del Hospital Universitario Río Hortega (HURH), Alicia Armentia: «Ya han venido muchos pacientes durante estos días de los que llamamos espontáneos, que son pacientes que acuden a la consulta sin una cita, que llegan después de que sus síntomas se han agravado. Y les hemos podido atender y tratar, y explicar que era por un mezcla de contaminación y de polen». «El calor hace que las plantas polinicen de golpe, sobre todo el ciprés en el caso de Valladolid», detalla esta experta, quien explica que «la lluvia consigue que deje de molestar a la gente, al pegarse al suelo».
Armentia explica que «está fuera de lo normal» atender ya a tanta gente en las consultas y que «muchos de ellos sean pacientes nuevos». La jefa de Alergología del HURH detalla que suelen ver «unos 16.000 enfermos al año y, de ellos, unos 9.000 son nuevos» y que «el 80% de esos nuevos pacientes con síntomas de alergias con niños, que es la franja de edad más afectada».
«Si sigue así, la temporada de alergias se adelantará en todas las especies y será más larga, pero aún no se puede detallar todo», avanza la doctora, integrante del Comité de Aerobiología de la Seaic (Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica): «Estamos pendientes aún de recibir toda la información para elaborar nuestra previsión, que se hace en base a las predicciones meteorológicas, a las intrusiones de aire sahariano, a la evolución del cambio climático... usamos fórmulas matemáticas y, aunque se atina bastante, lo cierto es que estos fenómenos naturales son impredecibles».

EL CIPRÉS, EL PRIMERO

El gran culpable de esta prematura llegada de las alergias ambientales en esta zona es el ciprés, que está en un nivel de polinización ‘alto’, según datos del Registro Aerobiológico de Castilla y León (Racyl). «Fresno y álamo serán los siguientes que polinicen y luego será el plátano de sombra, que en Valladolid tiene una polinización intensa, potente y alta», y que, apunta Armentia, «sí ha empezado un poquito», igual que el olmo, que da niveles ‘moderados’ en la actualidad. La jefa de Alergología detalla, en igual sentido, que «la gramínea ya está polinizando, pese a que debe hacerlo en mayo o junio, también, por culpa del calor; el olivo será más tarde, en junio o julio, y después, en los meses de julio-agosto, empieza a esporular la alternaria, un hongo, puesto que no solo son importantes los pólenes para las alergias, sino también los hongos, con una serie de cinco especies que son las más agresivas; junto a la alternaria, el cladosporium, el penicillium, la candida y el aspergillus», enumera Armentia, que avanza que «el calor prematuro adelantará todo».

CONSEJOS

Las medidas que se pueden adoptar para tratar de evitar los pólenes son casi inútiles, puesto que llega flotando por el aire desde largas distancias. No obstante, hay una serie de recomendaciones que tienen su punto de partida en saber a qué plantas se tiene alergia, conocer cuándo polinizan, y saber en qué niveles están así como evitar acercarse a ellas. «Si el nivel es alto, tal como ocurre ahora con el ciprés, el paciente tiene que tomar una serie de precauciones como evitar caminar en las zonas de cipreses o de arizónicas; y si vive en un unifamiliar, el seto suele ser de ciprés, pues evitar moverlo», detalla la doctora Armentia. «Otros consejos son estar más tiempo dentro de casa, tomar la medicación antes de salir, proteger los ojos con gafas de sol, aunque no haya sol... y que si notan más síntomas de los habituales, que acudan a la consulta y nos lo digan, para así aumentar la medicación», enumera Alicia Armentia.