Un mes sin actividad

D.V.
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La plantilla del Real Valladolid celebró el último entrenamiento el pasado 13 de marzo, día desde el que se paró el trabajo en las oficinas y en el verde del José Zorrilla

Un mes sin actividad

La primera plantilla del Real Valladolid se ejercitó el viernes 13 de marzo en los Anexos. Fue la última sesión de los blanquivioleta. Después de aquella sesión, día y medio antes de que el Gobierno decretara el estado de alarma, el club tomó la decisión de suspender todos los entrenamientos debido a “responsabilidad y conciencia social”.

Desde entonces ya ha pasado un mes sin la habitual y frenética actividad en el Estadio José Zorrilla y sus aledaños. No ha habido entrenamientos y apenas unos pocos empleados del club acuden al coliseo. Son los encargados de mantenimiento y jardinería, "con las debidas medidas de seguridad y en grupos muy reducidos", explica el club, trabajan presencialmente en sus instalaciones.

Los jugadores, confinados en sus casas como la gran mayoría de los ciudadanos, siguen el plan de entrenamientos diseñado por el cuerpo técnico después de que se suspendiera la competición -el 14 de marzo, hace justo un mes, estaba previsto el duelo liguero en Butarque-. "El objetivo es tratar de perder el menor tono físico posible para que, en caso de que se reanude LaLiga, la readaptación a la exigencia del deporte profesional sea poco lesiva", añaden desde el Real Valladolid.