Los hosteleros rechazan que se prohíba fumar en las terrazas

Óscar Fraile
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«¿Queremos que las empresas crezcan y las ciudades tengan más dinamismo o que esto se convierta en un solar?», se pregunta la presidenta de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería

Los hosteleros rechazan que se prohíba fumar en las terrazas - Foto: Jonathan Tajes

La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo,  aseguró esta semana, durante una visita a la sede de Proyecto Hombre en Gijón, que es partidaria de modificar las leyes para restringir el consumo de lo que denominó «drogas legales», en referencia al alcohol y al tabaco. Por ejemplo, sostuvo que es necesario regular de una manera más restrictiva el consumo de tabaco en las terrazas de los establecimientos hosteleros e incluir en la nueva normativa los denominados ‘vapeadores’. Además, mientras la normativa se modifica, el Ministerio ha enviado a las comunidades autónomas información sobre cómo se debe interpretar la Ley Antitabaco. Según ella, hay que cumplirla también «con precisión» en las terrazas. Unas declaraciones que dejan entrever una posible prohibición más expresa en el futuro.
La noticia ha caído como un jarro de agua fría en el sector, tal y como se desprende de las palabras de la presidenta de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería (Apeh), María José Hernández: «Estamos totalmente en contra, si plantean la prohibición, pues quitamos las terrazas, cerramos el negocio y nos quedamos todos en casa», ironizó. Fue al principio del año 2011 cuando España aprobó una modificación de la Ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco para restringir el consumo en el interior de bares y restaurantes. Lo que en principio iba a parecer una auténtica revolución, se asumió con más normalidad de la esperada en un principio.
En el primer año de vigencia se impusieron 92 multas en Valladolid, aunque no todas fueron por fumar en locales donde estaba prohibido. Algunos tuvieron su origen, por ejemplo, en la falta de señalización obligatoria o extractores. El segundo año el número de sanciones subió a 144 en la provincia.
En 2006 muchos empresarios invirtieron en sus locales para separar las zonas de fumadores de las de no fumadores, para que cinco años después llegara la prohibición total. Hoy su temor tiene que ver con una pérdida de clientela si se restringe más el consumo de tabaco. «¿Cómo no se va a poder fumar en una terraza al aire libre? ¿De qué estamos hablando? ¿Queremos que las empresas crezcan y las ciudades tengan más dinamismo o que esto se convierta en un solar?», se pregunta la presidenta de la Apeh.
Independientemente de las nuevas restricciones que apruebe Sanidad, la Generalitat planteará lo mismo en Cataluña dentro de una ley que tampoco permitirá fumar en coches privados, recintos deportivos abiertos y marquesinas de autobús.