Desprendimientos en una cripta de la Iglesia de Santiago obliga a desmontar un retablo

Luis Amo
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La intervención en la capilla de Santa Lucía ha motivado la retirada de muchos kilos de escombros de un ábside hundido que carece de valor

Foto panorámica de la Iglesia de Santiago, estando en primer término la Capilla de Santa Lucía, la afectada por el hundimiento de la bóveda. - Foto: J.Tajes

«Problemas estructurales serios como consecuencia de su antigüedad» es la principal causa de una intervención de emergencia en la cripta de la Iglesia de Santiago Apóstol. Y es que los desprendimientos de una bóveda de una de las pequeñas criptas del subsuelo han motivado unas obras de consolidación que, además, para evitar molestias a la actividad cotidiana eclesiástica y también posibilitar unas mejores condiciones de trabajo, han provocado el cierre del céntrico templo para los cultos durante los días de diario. El responsable diocesano de Patrimonio, José Luis Velasco, ha confirmado este extremo a El Día de Valladolid, al tiempo que ha considerado esta intervención como «menor», si bien reconoce que se ha actuado cuando antes «para evitar males mayores porque sí han detectado que parte de la bóveda se encontraba en mal estado, se había hundido, e incluso podría llegar a ceder el suelo superior, que estaba como colgado».
 


La zona afectada por esta actuación, de la que se dio cuenta con carácter de urgencia tanto a la Junta de Castilla y León como al propio Ayuntamiento de Valladolid, es la Capilla de Santa Lucía, del siglo XVIII. Se trata de una estancia cerrada al público habitualmente, aunque durante los días de Cuaresma ySemana Santa sí fue especialmente utilizada por la Cofradía de las Siete Palabras debido a que aquí montaba el altar de insignias. Los técnicos de la intervención detectaron semanas atrás el problema como consecuencia de un cierto desplazamiento del retablo, si bien tampoco apreciaron ningún tipo de peligrosidad, por lo que se ha decidido actuar ahora. Y es que a la antigüedad de la bóveda, que carece de valor arquitectónico alguno, hay que sumar las humedades existentes en la cripta, por lo que tanto el Arzobispado de Valladolid como la parroquia decidieron ejecutar la obra en verano «porque era lo mejor para consolidar la cripta».

Intervención.
Este hundimiento ha provocado una actuación «diferente». Y es que el mal estado del ábside de la mencionada cripta aconsejaba el desmontaje del retablo de madera policromada de la capilla pero al tiempo se desaconsejaba el correspondiente montaje de andamios ante el peso que eso significaría, pudiendo derivar en el hundimiento hasta del propio sueño de la capilla. Así las cosas, se ha montado un andamiaje con las sujeciones en las paredes del oratorio y, a partir de esta estructura metálica, se ha retirado el retablo y posteriormente se ha procedido al desmontaje del citado pavimento para proceder a desescombrar la cripta, cuya superficie ronda los ocho metros cuadrados y con una altura de entre dos y tres metros.


Ante esto, el problema de la bóveda, que encima tenía el peso de la solera y el hormigón, ha sido más aparatoso que arquitectónico porque el propio devenir de la obra recomendaba el cierre del céntrico templo. La medida siguiente será provisional, colocar un suelo de madera sobre vigas de acero, y en las próximas semanas será repuesta la bóveda, el suelo de la capilla y, en último término, el retablo.