El último golpe de Patricio y Manolo

A. G. Mozo
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La Guardia Civil apresa en un pueblo riojano a dos veteranos atracadores de 60 y 64 años a los que se buscaba desde mayo, cuando robaron 36.800 euros en un banco de Mota del Marqués a punta de pistola, disfrazados y vaciando la caja fuerte

Detenidos en La Rioja los dos atracadores del banco de Mota

Era lunes. Pero no era uno cualquiera para Patricio y Manolo; tocaba ‘trabajar’. Estos dos atracadores, de 60 y 64 años, llevaban ya varios días preparando su siguiente palo y confiaban en que todo iría tan bien como en los tres anteriores, ya no por la recaudación, sino por haber eludido a la Guardia Civil. Entre el de febrero en Sartaguda (Navarra), el de marzo en Corrales del Vino (Zamora) y el de mayo en Mota del Marqués habían amasado un botín superior a los 77.000 euros. Esta vez eligieron una sucursal del pueblo riojano de El Villar de Arnedo, un pequeño municipio de poco más de 600 habitantes localizado a 37 kilómetros de Logroño y a 97 de la ‘celda’ de Patricio, en Miranda de Ebro; al estar aún en tercer grado portaba una pulsera telemática que le exigía dormir en su domicilio.
Patricio iba con peluca, gafas y una capa extra de ropa, uno de sus disfraces habituales, tratando de ser solo un cliente más que llamaría al timbre de la sucursal y que, acto seguido, esgrimiría su 9 milímetros «plateada», la que aparecía en los tres robos previos y que se convirtió en una línea de investigación clave. Y después ya aparecería Manolo, cuya corpulencia también puso a los agentes en la pista de estos dos atracadores. Una pareja así no se forma todos los días. Ladrones muy veteranos, con muchos años de cárcel, de la vieja escuela, con el atraco a bancos convertido en su oficio... «Se dedicaban a viajar, a ver pueblos con oficina bancaria y a pegar el palo», resumen fuentes cercanas al caso.

HASTA GASTARSE EL BOTÍN

Tras los asaltos siempre llegaban las celebraciones, a base de «vinos y cubatas». «Hasta que se les acababa la pasta y ya planeaban otro palo», detallan. Eran «muy profesionales», pese a todo, utilizaban hasta tres coches distintos de su propiedad, un Audi, un Opel y un Citröen; los dos primeros para las vigilancias, los viajes y el día a día, y el tercero para el atraco y la fuga. Siempre con matrículas falsas que robaban días antes del asalto y que colocaban sobre las suyas con unos simples clips (de los de sujetar papeles) en cualquier camino, en los minutos previos. Manolo vivía en Bilbao y Patricio en Miranda, por lo que esta pareja solía actuar por Castilla y León, Cantabria, Navarra...
El día 8 de julio era lunes. Ellos no lo sabían pero desde que el 9 de mayo asaltaran aquella sucursal de Unicaja en Mota del Marqués, la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil de Valladolid había puesto en marcha la Operación Praedova (el ‘praedo’ es ladrón en latín y el ‘va’ es por Valladolid) bajo la dirección del juez de Instrucción 2. La UCO reforzó la investigación y el resto de unidades con atracos pendientes que coincidiesen con el modus operandi de Patricio y Manolo. Disfrazados (con pelucas, gafas, pasamontañas, monos de trabajo, chalecos reflectantes tipo obrero...), armados, encerrando a los empleados, esperando a que se abriera la caja fuerte... detalles de una profesionalidad reservada ya solo para dos históricos del atraco como ellos en tiempos en los que el robo de bancos casi está demodé por el incremento de la seguridad.
Y llegó el momento de apresarles. Un equipo de la  Unidad Especial de Intervención (UEI) de la Guardia Civil recibió la orden justo cuando Patricio se disponía a entrar en la sucursal. Manolo caía casi al mismo tiempo en las inmediaciones, junto al Citröen en el que iban a escapar. La Operación Praedova no quiso esperar a que diesen el último golpe, no hacía falta pillarles in fraganti, ya que la investigación estaba tan atada que no había otro final que el de su ingreso en prisión tres días después. Su peligrosidad era tal que hasta se llevaban los DNI de los testigos para amedrentarles de cada a posibles identificaciones.

Detenidos en La Rioja los dos atracadores del banco de MotaDetenidos en La Rioja los dos atracadores del banco de Mota - Foto: Guardia Civil

¿Y EL DE RIOSECO?

La Operación Praedova aún tiene algunos flecos pendientes, pues los investigadores tratan de probar la relación de Patricio y Manolo con al menos otros atraco registrado en abril de 2018 en una oficina de Caja Rural de Medina de Rioseco. El modus operandi utilizado sería similar, ya que fue a las ocho de la mañana. Dos atracadores consiguieron que los empleados llegasen a activar la apertura de la caja fuerte, pero el nerviosismo se apoderó de ambos antes de que el retardo franquease el acceso a los billetes y huyeron de vacío.

Detenidos en La Rioja los dos atracadores del banco de Mota
Detenidos en La Rioja los dos atracadores del banco de Mota