Gibraltar, "colonia británica" para la UE

SPC
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Bruselas eleva la tensión en plena recta final del divorcio y secunda una iniciativa de España ante las críticas de Londres, que insiste en que el Peñón seguirá siendo británico tras la ruptura

Gibraltar, "colonia británica" para la UE - Foto: Jon Nazca

 

En un momento clave en el que el Reino Unido quiere ganarse el favor de la Unión Europea para que introduzca cambios en el acuerdo del Brexit, Gibraltar saltó ayer de nuevo a la palestra para enfrentar a ambas partes. Y es que los países de la UE, a petición de España -que sigue «reivindicando la soberanía del Peñón», según afirmaron desde el Gobierno de Pedro Sánchez-, señalaron ayer al territorio británico como «colonia británica» en un documento preventivo en caso de que el próximo 29 de marzo se produzca un divorcio no pactado.
«Gibraltar es una colonia de la Corona británica. Hay una controversia entre España y el Reino Unido en cuanto a la soberanía de Gibraltar, un territorio para el cual se debe encontrar una solución a la luz de las resoluciones y decisiones relevantes de Naciones Unidas», apunta una nota a pie de página del texto, en el que proponen que los británicos puedan viajar sin visado al espacio Schengen tras la ruptura si realizan estancias cortas. 
En el escrito se incluye a la Roca en la lista de territorios de ultramar anglosajones junto a otros como las Islas Caimán, las Malvinas o Anguila.
Fuentes comunitarias apuntaron que el Peñón figura en el listado de «territorios no autónomos pendientes de descolonización» de Naciones Unidas, por lo que la mención en el pie de página no supone ninguna novedad, y este mismo organismo recomienda que esta disputa se resuelva «mediante negociaciones bilaterales entre España y el Reino Unido».
El ministro principal gibraltareño, Fabian Picardo, consideró una «provocación innecesaria» la consideración como «colonia» por parte del bloque comunitario. «No sé a qué está jugando España», remachó, criticando que «nuestro gigante vecino aprovecha cada oportunidad que tiene para meternos el dedo en el ojo». 
Para Picardo, hay «evidencias» que demuestran que sus compatriotas «no quieren formar parte de España», por mucho que, según lamentó, «las autoridades españolas lo planteen reiteradamente».
La posición adoptada por los Estados miembro tiene que ser negociada ahora con el Parlamento europeo para ser efectiva, aunque Londres ya dejó claro su malestar por la redacción del texto. 
Un portavoz del Gobierno de Theresa May tachó de «completamente inaceptable» la resolución, asegurando que «Gibraltar es una parte integral de la familia del Reino Unido». «Eso no va a cambiar a raíz de nuestra salida de la Unión Europea», recalcó.
«Todas las partes deberían respetar el deseo democrático de Gibraltar de continuar siendo británico», zanjó.