La PAC arranca con una prórroga para adaptarse a los purines

P. Velasco
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Un ganadero transporta pajas de paca en la provincia burgalesa - Foto: Jesús J. Matías

La Consejería de Agricultura prevé recibir este año unas 70.000 solicitudes de ayudas antes del 30 de abril para repartir cerca de 1.000 millones de euros

Unos 70.000 agricultores y ganaderos de Castilla y León podrán beneficiarse este año de los cerca de mil millones en ayudas que la Comunidad recibe de la Política Agraria Común (PAC). Un arranque de campaña que comienza con el anuncio por parte de la Consejería de Agricultura y Ganadería de prorrogar un año más la entrada en vigor de la nueva normativa sobre la aplicación de purines, un retraso solicitado por las organizaciones agrarias.
Las normativa relativa a la aplicación de purines en superficies agrícolas y recogida en la PAC establece que a partir de 2019 no podrá realizarse a través de caños. Sin embargo, y a pesar del importante esfuerzo realizado para la adaptación de los equipos durante el año pasado, se considera necesario un año más para que el sector esté en condiciones de cumplir las nuevas obligaciones.
Por ello, la aplicación de purines con otros sistemas de distribución no localizada -platos o abanicos- podrá realizarse cuando la temperatura máxima no supere 30 grados, y siempre que se entierren en el plazo más breve posible, máximo cinco días desde la aplicación, salvo circunstancias excepcionales u otras causas de fuerza mayor que lo impidan.
El plazo para presentar las solicitudes de ayudas de la PAC, que comenzó ayer, se alargará hasta el 30 de abril, como informaron desde la Consejería. Los agricultores y ganaderos de la Comunidad podrán llevar a cabo la petición de las ayudas directas de la PAC a través de la solicitud única y pedir, al mismo tiempo, la ayuda anual a medidas de agroambiente y clima, agricultura ecológica, a zonas de montaña o con limitaciones y al mantenimiento de las superficies forestadas.
Además, junto a la solicitud única de ayuda, podrán comunicar las transmisiones de derechos de pago básico en las que haya podido participar el solicitante por compraventa, arrendamiento, herencias, fusiones o escisiones de explotación en el último año, así como efectuar las diferentes alegaciones al contenido del Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (Sigpac) relativas a cambios de usos, tipo de cultivo o coeficientes de regadío o de pastos.
Jefe de explotación.

La Junta indica que, a partir de este año, será obligatorio, al solicitar la PAC, declarar para cada titular quién es el ‘jefe de la explotación’. La nueva norma define esta figura como «la persona física responsable de las operaciones financieras y de producción habituales y diarias de la explotación agraria».
Asimismo, se refuerza la definición de actividad agraria, en el sentido de que se no se admitirán las actividades de mantenimiento en el caso de los pastos permanentes de uso común, buscando que exista una actividad ganadera real mediante pastoreo. El concepto de riesgo de abandono se extiende, además de a la actividad de barbecho, a cualquier otra actividad de mantenimiento que suponga riesgo de abandono si se llevan a cabo más de cinco años consecutivos.
En las ayudas asociadas a las proteaginosas se elimina la obligación de una prueba de venta o suministro a terceros de la producción, o una prueba de autoconsumo. Por el contrario, se excluyen específicamente de la ayuda las superficies destinadas a la obtención de semillas con fines comerciales.