No habrá nuevas casas de apuestas en dos años

David Alonso
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La Junta decide paralizar «de urgencia» los permisos y ya trabaja en la elaboración de una nueva ley «más rígida» debido a un incremento «excesivo» de las peticiones de apertura

Imagen de archivo de dos jóvenes realizando apuestas deportivas en un salón de juegos. - Foto: Reyes Martínez

Castilla y León no autorizará nuevas casas de apuestas en los próximos dos años hasta contar con una Ley de Juego «más rígida» y para dar respuesta a la «creciente preocupación social» derivada del incremento de los salones de juego y de las denuncias sobre el aumento de los problemas de adicción. El consejero de la Presidencia, Ángel Ibáñez, presentó ayer el proyecto de decreto ley de suspensión de lo dispuesto en varios artículos de la Ley que regula el juego de Castilla y León, con el objetivo de paralizar la tramitación de nuevas licencias de apertura y salones de juego en la Comunidad por un periodo de 24 meses hasta la nueva ley, si ésta se produjera con anterioridad. Una decisión que entró en vigor este viernes y que el Ejecutivo autonómico toma «para proteger a los más vulnerables» en esta situación de crisis, especialmente a los jóvenes, y con la intención de hacer un «análisis sosegado» que en el futuro dé «seguridad jurídica» al sector.

Todo ello, como reconoció el consejero, a pesar de que Castilla y León no tiene la «problemática» de otros territorios con las casas de apuestas, ni están autorizadas las máquinas dentro de la hostelería. No obstante, según los datos aportados por la Junta, las autorizaciones han pasado de 47 salones de juego y de tres casas de apuestas existentes en 2015 a los 131 y 19 que hay en la actualidad, a lo que se suma que están en tramitación cinco expedientes de solicitud de autorización de instalación de salones de juego en la Comunidad que no se verán afectados por la norma, puesto que no tiene carácter retroactivo.

Con todo, el Gobierno aseguró que es «urgente» la suspensión temporal de las nuevas solicitudes para atender «sin demora» a la protección de los derechos de los consumidores. Una medida que, según el consejero, tiene el visto bueno del sector del juego, con el que se reunió esta semana para hacerles llegar su intención de paralizar las autorizaciones. «Estas medidas son sobre el juego de carácter presencial, sobre el de tipo online las competencias corresponden alGobierno de España», aclaró Ibáñez durante su intervención. 

Además, justificó el uso de la figura de decreto ley para sacar adelante la medida por un tema de urgencia hasta contar con una normativa «más rígida». Esto supone que tendrá que recibir el visto bueno de las Cortes para su aprobación final. En este punto, aseguró que ya ha hablado con miembros de todos los grupos parlamentarios para informarles de su intención y con el objetivo de alcanzar el mayor consenso posible para que se apruebe antes del parón de sesiones de agosto.

Ibáñez también salió al paso para defender la actividad de estas empresas, que dan empleo a 2.000 personas en Castilla y León, a las que se propone ofrecer «seguridad jurídica» con las modificaciones normativas, pero reconoció que debe haber un «equilibrio» entre los beneficios de este sector y la prevención de «conductas problemáticas» vinculadas al juego, que afectan a «sectores más vulnerables» y con un perfil «joven».

Juego responsable

En este sentido, la nueva ley que, precisó, estará basada en cuatro pilares como el impulso de las políticas de juego responsable, la protección de los consumidores (sobre todo, los menores de edad y los colectivos más vulnerables o que presenten conductas compulsivas ante el juego), la lucha contra el fraude y la necesidad de dar seguridad jurídica a un sector económico y empresarial, para respetar sus intereses.