Los pueblos 'se guardan' el superávit para después del 26-M

R. Gris
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Los alcaldes pactan con la oposición los proyectos que realizarán con el superávit de 2018 o los abandonan «por el momento» al saber que la tramitación se prolongará más allá del 26-M

Los pueblos 'se guardan' el superávit para después del 26-M

Las inversiones financieramente sostenibles que ejecutan todos los años los ayuntamientos de la provincia con el superávit de cada ejercicio se verán condicionadas este año por la celebración de las Elecciones Municipales y Autonómicas del 26 de mayo. Los alcaldes son conscientes de que la tramitación de los proyectos se prolongará más allá de la cita electoral y saben que dependerán de los equipos de Gobierno que salgan de las urnas. Por ello se han decantado por dos opciones. O bien han pactado las iniciativas que llevarán a cabo con este dinero con los grupos de la oposición para que haya unanimidad dentro de las corporaciones o, por el contrario, lo han dejado al lado «por el momento» a sabiendas de que ya no lo ejecutarán ellos en el cargo. ?
Aunque todavía no está cerrado el balance económico el ejercicio y la mayor parte de los alcaldes aún no sabe del dinero exacto con el que contará para ejecutar obras financieramente sostenibles, los equipos de Gobierno sí cuentan ya con una estimación de la cuantía con la que podrán afrontar estos proyectos. La mayoría de los consistorios de mayor tamaño ya tienen ‘en mente’ los proyectos que quieren afrontar con este montante y la mayor parte se han decantado por la urbanización de calles o la rehabilitación de instalaciones deportivas y de ocio, como piscinas o zonas de recreo. Algunos equipos de Gobierno también afrontarán trabajos para la rehabilitación de dependencias municipales o incluso casas consistoriales. La excepción a la regla puede estar en Viana de Cega, que destinará su superávit tanto de 2018 como de 2017 a la construcción de un centro multifuncional.  La red de saneamiento y el alumbrado público serán otro de los temas donde se invierta ese dinero, así como la amortización de deuda contraída por los propios consistorios por entidades financieras. 
Hay que tener en cuenta que con este dinero los municipios solo pueden afrontar proyectos denominados financieramente sostenibles. Es decir, aquellas que no generan mayor déficit futuro y que tienen una vida útil superior a los cinco años. 
El alcalde de La Cistérniga, Mariano Suárez, destaca que prevé un superávit cercano a los 400.000 euros y que su intención es continuar con la campaña de urbanización de calles, aunque señaló desconocer si los proyectos llegarán antes de que concluya el mandato. «No sé si lo haré yo». 
Los interventores de los ayuntamientos están trabajando durante estas semanas en el cierre del balance económica que ofrecerán a los equipos de Gobierno antes del 28 de febrero. Estas cuentas hay que aprobarlas en sesión plenaria en cada uno de los consistorios de forma provisional para que pasen un periodo de dos meses en exposición pública. Después se vuelve a aprobar de forma definitiva por el Pleno. Desde ese momento, los equipos de Gobierno ya dispondrán de ese dinero, pero dependiendo de la envergadura de las obras que quieran afrontar tendrán que llevar de nuevo a pleno para el visto bueno de los proyectos. «Este proceso se prolongará casi seguro más allá de las elecciones», comenta el regidor de Tordesillas, José Antonio González, quien entiende que la cifra de la que dispondrá «se aproximará a 1,4 millones de euros». Su intención es que vayan destinados a la rehabilitación de la red de saneamiento del municipio, el Palacio de los Alderete y la mejora del alumbrado público. «Yo no lo haré». 
Pago de la deuda.

El alcalde de Peñafiel, Roberto Díez, mantiene que aún desconoce la cuantía del superávit, pero apunta que su intención es continuar con la rebaja «hasta dejarla a cero» de la deuda que tiene el Ayuntamiento contraída con los bancos. «Tendría que saber si cuento con el apoyo del resto de grupos, pero yo creo que podríamos continuar con la eliminación de la deuda. «Este año hemos rebajamos 190.000 euros con el superávit de 2017 y la intención es continuar con lo mismo». 
El alcalde de Tudela de Duero, Luis J. Gómez, estima que el superávit será de unos 350.000 euros y advierte que va a continuar trabajando como si no hubiera elecciones. «Nosotros tenemos intención de continuar con los trabajos que estamos llevando a cabo en la reforma de las piscinas y es lo que vamos a hacer. Lo estamos haciendo por fases y pensamos destinar este dinero a continuar con los trabajos». Esta misma iniciativa tiene pensado acometer en la localidad de Villanubla. Su alcalde, Félix Velasco, indicó que la intención es afrontar la rehabilitación de las piscinas. 
La mejora del alumbrado, obras de saneamiento y el asfaltado de calles serán los tres pilares fundamentales que se afrontará por parte del Ayuntamiento de Íscar. La previsión es que se inviertan unos 400.000 euros. «Va a andar la cosa muy justa», declara el alcalde, Luis María Martín, sobre las posibilidades de acabar con las obras antes de que finalice el mandato. «Nos pasa lo mismo con los planes provinciales. No sabemos si se van a poder ejecutar». 
Los alcaldes de dos de los municipios más importantes de la provincia como son Laguna de Duero y Arroyo de la Encomienda, Román Rodríguez, y José Manuel Barrio, ni siquiera se plantean qué hacer con el superávit hasta que no llegue el momento, ya que ambos manifiestan desconocer si será posible hacerlo antes de que finalice el mandato. «Yo ahora no me lo planteo. Ya llegará el momento. Creo que será después de las elecciones», comenta Barrio.