La 'llave mágica' se vende en internet por 300 euros

A.G.M.
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Los ladrones de casas se han ido beneficiando en los últimos años del avance de la tecnología que ha llegado al mundo de la cerrajería. La 'llave mágica', el 'bumping', el 'impresioning'... son algunos de los métodos

Material intervenido por la Policía en 2013. - Foto: El Día de Valladolid

Los ladrones de casas se han ido beneficiando en los últimos años del avance de la tecnología que ha llegado al mundo de la cerrajería. La ‘llave mágica’, el ‘bumping’, el ‘impresioning’... son algunos de los métodos que, poco a poco, se han ido extendiendo entre los maleantes con esa facilidad que les proporciona el boca a boca carcelario y, sobre todo, internet, ese pozo sin fondo en el que también se cuelan tutoriales de uso de estas herramientas y hasta vendedores clandestinos de muchas de ellas. ¿Precio? Pues apenas superan los 300 euros. En España sí existe la obligación de comunicar a las autoridades su adquisición, pero internet... es internet. Ahí todo vale.

 

La ‘llave mágica’ (conocida también por su versión anglosajona de ‘magic key’) es un instrumento que, básicamente, es capaz de generar todo tipo de llaves a través de varias puntas intercambiables. En el momento y con la puerta cerrada. Sin romper absolutamente nada. Haciendo magia, para honrar su nombre. Una simple búsqueda en portales de internet de compraventa permite encontrar una ‘llave mágica’ por poco más de 300 euros. Este fue el método que se utilizó en Valladolid por un par de asaltantes búlgaros que puso en jaque a la Policía -se cree que firmaron una veintena de asaltos- entre noviembre de 2012 y enero de 2013, cuando consiguieron arrestarles.

 

Algo más especializado es el método ‘bumping’, para el que se necesita una llave con un tallaje especial -mucho más barata que la ‘magic key’, eso sí-, de modo que permite que alcance la profundidad máxima dentro de la cerradura. Una vez dentro deja un pequeño espacio para que el ladrón -o el cerrajero, en su caso- aplique tensión y mediante un golpe se consiga girar el cilindro y abrir la puerta.

 

Otro de los métodos es el ‘impresioning’, que crea una llave sobre la marcha, sobre la misma cerradura. Después de introducir un material altamente maleable -normalmente, suelen ser láminas de aluminio-, y la forma resultante se utiliza como molde.