Renault fabrica el último Twizy en Valladolid

Óscar Fraile
-
Renault deja de fabricar el Twizy en Valladolid

El pasado 25 de enero salió de la cadena el último vehículo eléctrico y la nave donde se desarrollaba esta actividad se preparará ahora para acoger el ensamblaje de baterías para coches híbridos

E l Renault Twizy se empezó a producir en Valladolid en el año 2012 para poner a esta factoría de la multinacional francesa en el grupo de cabeza de la carrera por la movilidad eléctrica. Su llegada fue más importante por este motivo que por el volumen de empleo generado. A lo largo de estos siete años la producción del vehículo biplaza ha pasado por momentos de auge, sobre todo en los primeros años, y otros de cierta decadencia. Unos vaivenes que provocaron que el segundo turno de esta línea se pusiese en marcha y se eliminase en varias ocasiones.
No obstante, la historia del Twizy en Valladolid acaba de llegar a su fin. El pasado 25 de enero salió de la cadena el último vehículo eléctrico, cuya producción se trasladará a partir de ahora a Corea del Sur. De este modo, los 75 empleados que trabajaban en esta línea han pasado a ocupar otros puestos en las líneas de Carrocería-Montaje.
El primer año de producción del Twizy en Valladolid este vehículo se convirtió en el eléctrico más vendido de España, aunque por entonces la competencia en este tipo de vehículos era mucho más escasa que la actual. La situación cambió radicalmente al año siguiente. Las ventas se desplomaron un 83 por ciento en los nueve primeros meses de 2013, al pasar de las 867 unidades vendidas entre enero y septiembre de 2012 a las 147 del mismo periodo de 2013.
Por entonces empezaron a arreciar las críticas desde Renault a la Administración porque los responsables de la multinacional consideraban que el despliegue de las infraestructuras para utilizar estos vehículos iba a un ritmo muy lento, si bien reconocían que en esto tenía más que ver la crisis que la voluntad política.
Pero lo cierto es que los años pasaron, la crisis empezó a disiparse y la crítica de Renault se mantuvo. No hay que remontarse mucho. En el año 2016, el presidente de la compañía en España, José Vicente de los Mozos, insistía: «España apuesta poco por el coche eléctrico, hay que avanzar en la infraestructura», decía, mientras criticaba la ausencia de ayudas por la falta de Gobierno ese año en España.
Uno de los mejores ejemplos de la inestabilidad en la fabricación de este vehículo se produjo en 2012. a finales de enero de ese año Renault anunció que en poco más de un mes volvería a implantar un segundo turno en la línea del Twizy. Y así lo hizo el 5 de marzo. Pero dos meses más tarde dio marcha atrás y anunció una nueva eliminación del turno para dejarlo reducido a un equipo de trabajo que daría apoyo solo cuando hubiese picos de demanda.
Aunque el Twizy nunca ha sido la base del empleo en la factoría vallisoletana, estos vaivenes se notaron menos por la fortaleza que ha mostrado en el mercado en los últimos años el Captur, todo un éxito de ventas desde que saliera al mercado en 2013. La línea del Twizy ha tenido en los últimos años una media de 33 trabajadores, aunque antes de su desaparición contaba con 75 y años atrás llegaron a ser más de cien. En estos siete años se han producido 29.772 unidades, según datos facilitados por la compañía.
Una vez que el Twizy ya es historia, Renault comenzará ahora a adaptar la nave ZE, el lugar donde se fabricaba, para empezar a ensamblar baterías para sus modelos híbridos enchufables, tal y como detalló el director general de Renault España, José Antonio López Ramón y Cajal, a los sindicatos en una reunión mantenida en octubre de 2018. La previsión es que, cuando esta actividad esté consolidada, dé empleo a unas 70 personas en Valladolid. Más o menos las mismas que generaba el Twizy.