Viana reclama taquillero en su estación de tren

Óscar Fraile
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Los vecinos piden a Renfe que recupere al trabajador que acaban de suprimir y que obliga a los viajeros a comprar los billetes en una máquina que «muchas veces está estropeada»

Viana reclama taquillero en su estación de tren - Foto: Jonathan Tajes

Buena parte de los vecinos de Viana de Cega que habitualmente utilizan los servicios ferroviarios están en pie de guerra por el cierre de la estación y la supresión del servicio de venta presencial de billete. Ahora los usuarios están obligados a utilizar una máquina expendedora de billetes que, según denuncian algunos de ellos, no siempre funciona y, además, cuando lo hace, precisa de la utilización de tarjeta de crédito o de débito.
Renfe comunicó esta decisión al Ayuntamiento de Viana el pasado 13 de diciembre y el alcalde de la localidad, Alberto Collantes, contestó a la misma con una misiva para trasladar al operador ferroviario la «total repulsa» a lo que interpretan como «un paso más en la pérdida constante de servicios ferroviarios y en la calidad de los mismos».
Para muchos vecinos el problema no es exclusivamente que haya que sacar el billete en esta máquina, pese a las dificultades que puedan tener los de mayor edad con las nuevas tecnologías. Hay otro conflicto: la ausencia de una persona que informe de las incidencias, como retrasos. Algunos usuarios denuncian que los paneles informativos están apagados y que la megafonía no siempre funciona y, cuando lo hace, ofrece una información incompleta. Es decir, puede anunciar que un tren viene con retraso, pero no de cuántos minutos. Además, hay que tener en cuenta que los viajeros ahora tienen que esperar en el andén, a la intemperie, ya que la estación está cerrada. Collantes añade en su carta a Renfe que el uso de las nuevas tecnologías «debe complementarse con los canales de venta tradicional, más en el mundo rural, con poblaciones envejecidas o que no han tenido acceso a estos medios».
Viana reclama taquillero en su estación de trenViana reclama taquillero en su estación de tren - Foto: Jonathan TajesPor el momento no ha obtenido respuesta, y su esperanza está en las negociaciones que se están llevando a cabo en el marco de la formación del nuevo Gobierno. El diputado de Teruel Existe, Tomás Guilarte, señaló que había logrado el compromiso del PSOE para paralizar el cierre de taquillas en 142 estaciones gracias a su apoyo en la investidura. Además, representantes del PSOE de León se reunieron este jueves con el presidente de Renfe, Isaías Táboas, y, tras el encuentro, señalaron que la operadora se planteará buscar una solución a la asistencia y a la venta personal. Fuentes de Renfe señalaron a este periódico que «la retirada de la venta presencial en determinadas estaciones está siendo analizada y estudiada por Fomento». 
Lo cierto es que la operadora sostiene que solo utilizaban la estación 14 viajeros al día y que estos podrán seguir comprando los billetes en la máquina instalada, a través de la web de Renfe y con su aplicación para teléfonos móviles. Sin embargo, este periódico pudo comprobar este jueves por la mañana que la máquina de autoventa no funcionaba y que nadie contestaba al interfono cuando se pulsaba para solicitar una explicación.
Cuando esto sucede, muy a menudo, según algunos vecinos, los viajeros suelen subir al tren sin sacar el billete y lo pagan cuando pasa el revisor. Si no aparece... viajan gratis. Una circunstancia que conoce el propio alcalde. «Los 14 viajeros al día, pudiendo ser los datos oficiales, no son reales, ya que a ellos deberían añadir los viajeros que, por diversos motivos no han podido adquirir el billete y esperan que sea el revisor quien realice la venta», la explicó el alcalde al representante institucional de Renfe en Castilla yLeón, Teodomiro González.
Rocío Puente es una vecina del pueblo que considera que «no es normal tener una estación y que esté cerrada» porque, «si hay un retraso, nadie te informa». Ella misma reconoce que ha viajado alguna vez, pocas, gratis «Yo, cuando no hay nadie en la taquilla, monto en el tren y luego me da el interventor el billete, y si no aparece, voy gratis, aunque considero que lo normal es pagar», reconoce.
En la misma línea se expresa Antonio Tomás, un vecino que hace algún tiempo utilizaba con mucha frecuencia el tren porque los horarios le cuadraban con su trabajo en Valladolid. Pero, según él, Renfe suprimió el tren de vuelta y eso le hizo empezar a utilizar la bici. Para él, la decisión de Renfe, a expensas que pueda dar marcha atrás, forma parte de un «proceso de desmantelamiento de un servicio público que empezó hace años». Un proceso que, según dice el alcalde, ha hecho que Viana pase de los diez viajes por día laborable que había «no hace mucho» a los seis actuales.
Raquel Bustos, otra vecina, dice que esta medida es representativa «de lo que está sucediendo en el transporte ferroviario en el medio rural». Según ella, la máquina no funciona «la mitad de las veces» y no hay suficiente calidad de servicio respecto a las frecuencias, la puntualidad y las condiciones de la estación. Por su parte, Julia Ballesteros, otra vecina, reconoce que lleva todo el mes de noviembre y diciembre subiendo al tren sin pagar el billete. «No entiendo que cierren la estación, en otros sitios se ha quitado el taquillero y dejan la estación abierta», se queja. Julián, otro vecinos, se queja de que «se ha encarecido mucho el servicio» y «han quitado frecuencias a manta», mientras que otra vecina sostiene que «la gente mayor no sabe manejar la máquina» y, además, «la mayoría de las veces no funciona».