La mitad de los pueblos estarán cerca de desaparecer en 2050

R. Gris
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La provincia tendrá 113.907 vecinos menos en tres décadas, según una proyección de la Universidad Católica de Ávila. Se pasa de 521.869 de 2018 a los 407.962. Solo nueve pueblos ganan población

Una persona, en bici, por su pueblo. - Foto: Jonathan Tajes

El efecto de la despoblación es un hecho que afecta al medio rural. Los pueblos de la provincia vallisoletana lo llevan sufriendo durante décadas y las previsiones no dejan entrever ningún escenario halagüeño. La mitad de los municipios de la provincia perderá al menos el 50 por ciento de sus vecinos durante las tres próximas décadas, según el estudio de la Universidad Católica de Ávila. El informe recoge la estimación poblacional hasta los años 2030 y 2050 y pone de manifiesto que la provincia tendrá 113.907 habitantes menos dentro de tres décadas. En concreto, frente a los 521.869 vecinos residentes en Valladolid en el año 2018 se pasará a los 493.830 en 2030 (una cifra que también se ve reflejada en la estimación que realiza el Instituto Nacional de Estadística) y a los 407.962 de 2050. Es decir, la provincia perderá la friolera de 113.907 vecinos en las próximas décadas. Los datos del estudio se han obtenido teniendo en cuenta la proyección del movimiento natural, no los flujos migratorios, según se refleja en la metodología. 
Estas cifras globales reflejan a la perfección la preocupante situación demográfica que vivirá la provincia en los años venideros, pero queda aún más clara si se tiene en cuenta la población concreta de algunos pueblos. Almenara del Adaja (7), Aguasal (8), San Salvador (10) y Roturas (10) serán los cuatro municipios con menos de una decena de habitantes en 2050. Esto significa que estarán prácticamente despoblados, ya que la población residente suele ser notablemente inferior a la que recoge el padrón. 
Sus alcaldes son perfectamente conocedores de esta situación y se resignan ante lo que consideran ya prácticamente inevitable. El regidor de Aguasal, José Nieto Rodríguez, manifestó que su pueblo «no llegará a 2050 digan lo que digan los estudios». El regidor se mostró muy pesimista con respecto al futuro de su pueblo al reconocer que actualmente viven solo nueve personas en el municipio.  «No tenemos ningún tipo de servicio. En Aguasal únicamente están las casas para vivir». ?
El regidor de San Salvador, Santiago Ortega, indicó que de las 30 personas que actualmente están censadas en el pueblo, únicamente residen «unas 12 durante todo el año» y manifestó ser consciente de que el municipio «no tiene un futuro esperanzador». 
La falta de oportunidades económicas es el principal problema de este tipo de municipios, ya que el tejido económico se basa de forma fundamental en la ganadería y la agricultura. Los sindicatos agrarios han puesto de manifiesto en numerosas ocasiones el inconveniente que supone para fijar población el hecho de que la cabaña ganadera se concentre cada vez en menos manos, lo que ocasiona que los jóvenes de los pueblos se marchen a las ciudades. «Eso es algo que llevamos denunciando durante mucho tiempo. Las tierras y el ganado cada vez están en menos manos y los ganaderos son los que tienen que vivir en los pueblos y son los que fijan población», destaca el presidente de la Cámara Agraria de Valladolid, Ignacio Arias. 
El regidor de Herrín de Campos, Sergio del Rey, destaca que hace unos años «seis o siete familias del pueblo» se dedicaban al ganado, mientras que ahora solo lo hace una. Lamenta que ya nadie del pueblo acude al instituto y al colegio solo van tres menores. Los vecinos intentan cubrir sus servicios básicos deben acudir a Villalón de Campos. «Tenemos transporte a la demanda porque muchos no tienen posibilidad de tener su vehículo propio». 
Pero no solo la despoblación será un elemento diferenciador de la provincia con respecto a otras zonas del país en las próximas décadas, sino que también se debería tener en cuenta el envejecimiento de la población. El informe refleja que el 35,4 por ciento de la población en el año 2050 tendrá más de 65 años. De esta forma, de los 407.962 habitantes que según el estudio tendría la provincia, 144.447 tendrían al menos 65 años. Es decir, uno de cada tres habitantes ya habría entrado en la tercera edad. Esta situación provocaría, de forma evidente, un problema para la sostenibilidad del sistema impositivo en la provincia. 
El regidor de San Salvador, Santiago Ortega, apuntó que en el pueblo viven actualmente unas doce personas. «El futuro no es prometedor ni mucho menos». Eso sí, al menos destacó que la población, aunque  envejecida de forma clara, se mantiene estable durante los últimos años. «Lo único que hay en el pueblo es la agricultura y creo que eso no se va a mover». 38 pueblos en 2050 tendrán al menos la mitad de su población con más de 65 años.  
De esta forma, 117 localidades de la provincia tendrían menos de cien habitantes dentro de tres décadas, lo que haría que muchas de ellas estarían abocadas a desaparecer. Algunos regidores lo asumen entre lamentos porque consideran que el efecto de la desapoblación  ya no se puede detener. El informe recoge que Canillas de Esgueva y Villamuriel de Campos serán los dos pueblos que más población perderán en este tipo. En 2050 tendrán 21 y 15 habitantes y habrán perdido más del 70% de sus habitantes.