«En el pueblo se está más tranquilo»

R.G.R
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Milagros Marcos, a Viana, y Máximo Vallecillo, a Valoria, se marcharon el lunes para buscar el refugio del pueblo el primer día de la fase 1. «Para qué esperar, en la ciudad no puedes pasear sin cruzarte con alguien»

«En el pueblo se está más tranquilo» - Foto: Jonathan Tajes

Buscar la paz del pueblo. Así de simple. Ese ha sido el objetivo que miles de vallisoletanos han perseguido esta semana marchándose a sus pueblos y dejando atrás sus viviendas en la ciudad. La entrada de la fase 1 ya ha permitido los viajes dentro de la provincia para desplazarse a las segundas residencias, lo que ha provocado que los municipios hayan registrado durante toda la semana un goteo constante de ‘hijos del pueblo’ dispuestos a pasar los meses de verano.  
Es el caso de Máximo Vallecillo, en Valoria la Buena y Milagros Marcos, en Viana de Cega. Ambos se marcharon el lunes por la mañana. No esperaron. Estaban un poco saturados por el hecho de no poder salir de casa casi nunca. Y por hacerlo con miedo de cruzarse con gente cada pocos metros cuando paseaban. Ambos han aprovechado esta semana para poner sus viviendas a punto. Hierbas, césped, ropa, polvo, ropa de cama..., son muchos los aspectos que se deben atender a la llegada. Los dos tienen claro que ya no se moverán del pueblo hasta que llegue el otoño y hay muchas cosas a tener en cuenta. Eso sí, ambos coinciden en señalar que han encontrado la tranquilidad. Que han podido salir al campo, a pasear, «de forma segura, sin agobios», y que esta circunstancia es algo «muy valorado» en estos momentos. 
Máximo Vallecillo llegó a Valoria el lunes por la mañana. Reconoce que otros años ha ido al pueblo antes. «Normalmente, una vez que llega Semana Santa ya vengo». Asegura que tenía «unas ganas enormes de ir al pueblo» por dos razones. La primera, por la tranquilidad. La segunda, por la atención necesaria que requiere una casa con jardín. «He estado dos horas cortando la hierba». Normalmente, debido a la cercanía de Valoria con Valladolid, va casi todos los fines de semana del año y desde el día 14 de marzo no había podido volver. «No había dejado el riego y algunas plantas están estropeadas, menos mal que hemos tenido unos meses cuando llovió mucho». 
«En el pueblo se está más tranquilo»«En el pueblo se está más tranquilo» - Foto: Jonathan TajesAsegura que las ventajas del pueblo son muchas. «No tenemos que andar pensando ya en las franjas horarias y tampoco en las aglomeraciones en las ciudades. «A las ocho de la tarde es una pena y encima en Valladolid hay gente que está sin mascarillas por la calle y  muchos pasan a tu lado y eso la verdad es que te genera mucha incertidumbre». Tiene en el pueblo a sus grupos de amigos después de 26 años veraneando y ya tiene planificado prácticamente «todos los meses». Tiene un hijo, el mayor que reside en Móstoles y ya ha hablado con él que cuando se permita el tránsito entre comunidades autónomas vendrá unos días al pueblo para descansar y desconectar. «Y mi hija pequeña también me lo ha dicho que se iba a venir también. Ya he hecho el reparto en la casa porque creo que este verano no se mueven de aquí», bromea.   ?  ?  ? 
casi 50 años. Milagros Marcos vive en el centro de Valladolid y el lunes pasado fue de las primeras en llegar a su casa de Viana de Cega. «Tengo un hijo que vive en el pueblo y la verdad es que tenía unas ganas locas de venir». Afirma que se está «mucho mejor». Lleva en el pueblo 49 años. Llegó por la profesión de su marido y desde entonces pasa todos los veranos allí. «Vivo en la calle Leopoldo Cano y eso ha sido horrible», reconoce. Normalmente, se marcha al pueblo en el mes de junio, pero este año ha decidido adelantarse debido a las circunstancias. 
Ya ha tenido la oportunidad de salir por las mañanas de paseo por el pueblo y el cambio ha sido muy significativo y claramente mejor. «Antes iba por la Ribera de Castilla en Valladolid y era horroroso por la cantidad de gente que había». Ahora, hace la vida en el patio de su casa, donde disfruta con sus plantas o simplemente leyendo un bien libro. No tiene pensando moverse del pueblo hasta bien entrado el otoño y pueda comprobar cómo ha evolucionado la pandemia. «No tiene comparación el pueblo ahora, es mucho mejor», concluye.