El 20% de los activos de la región está en riesgo de pobreza

SPC
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Un hombre calienta su hogar con una chimenea de fuego - Foto: Ana M. Dí­ez

Adecco asegura que 294.987 activos están en riesgo de exclusión social en 2017, aunque la tasa de pobreza mejora seis puntos respecto a 2016

La población total de Castilla y León sufrió una tasa de pobreza del 18,4 por ciento en 2017, porcentaje que se elevó hasta el 19,7 por ciento en el caso de las personas en edad de trabajar, con entre 16 y 64 años, según el informe “Un empleo contra la exclusión” de la la Fundación Adecco.

La tasa de pobreza sobre población total se redujo cinco puntos respecto a 2016 (23,2 por ciento) y gracias a tres años seguidos de descensos “en 2017 se alzanzó el valor mínimo de la última década”. El documento, recogido por Ical, destaca que esta cifra se sitúa por debajo del índice de pobreza a nivel nacional, que era del 26, por ciento. Castilla y León recuperó los niveles precrisis en 2008, cuando la tasa estaba en el 21,4 por ciento, algo que no se ha logrado en el conjunto nacional.

La tasa de pobreza sobre la población activa, del 19,7 por ciento, supone que de los 1.497.400 castellano y leoneses entre 16 y 64 años, 294.987 se encuentran en riesgo de exclusión. La situación, no obstante, mejoró respecto al año anterior en seis puntos (25,6 por ciento en 2016) y prácticamente se recuperó el valor de hace una década, en 2008 (19,6 por ciento).

El informe remarca que la evolución de la pobreza está íntimamente ligada al desempleo: “en coyunturas en las que el segundo mejora, la primera tiende a disminuir”, señala. Así, ambos indicadores experimentaronun desarrollo similar, disminuyendo en los años recientes, coincidiendo con la recuperación económica, pero registrándose índices de pobreza superiores a los de hace una década, cuando la crisis aún no había arreciado y las cifras de desempleo eran más favorables que las actuales.

De este modo, aunque la evolución de las tasas de pobreza y desempleo no han seguido exactamente los mismos patrones, sí que se advierte un cierto paralelismo, sobre todo en el inicio y final de esta última década. Así se ve en el número actual de desempleados, que se ha visto reducido hasta los 125.100 parados, once mil menos que en 2008 (136.100). De la misma manera, el índice de pobreza recupera en el último año (18,4 por ciento) la cifra de hace una década (en 2008 era 21,4 por ciento).

El director general de la Fundación Adecc, Francisco Mesonero, destacó que“no parece aventurado señalar que, entre estas personas en edad laboral, nos encontramos con una elevada proporción de desempleados, fundamentalmente de larga duración que han agotado todas sus prestaciones, así como profesionales que se encuentran en situación de irregularidad, trabajando en la economía sumergida o inactivos con capacidad para trabajar, pero que no lo hacen por razones culturales: personas con discapacidad, mayores de 45 años que perdieron su empleo y se han retirado del mercado, ante la falta de expectativas profesionales”. “El desempleo, la precariedad y la inactividad, se convierten, por tanto, en factores que subyacen detrás de las situaciones de pobreza y exclusión”, dijo.