25-N: El 'psicólogo de guardia' llega ya a 155 víctimas

A. G. Mozo
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El pionero plan de apoyo psicológico en comisarías impulsado por la Consejería de Familia avanza con fuerza en Valladolid, provincia que aglutina más de la mitad de todos los casos activados en Castilla y León en este primer año

Una agente entra en las dependencias de la UFAM, en la Brigada Provincial de Policía Judicial de Valladolid. - Foto: J.TAJES

El teléfono suena las 24 horas del día. De madrugada, los fines de semana... La violencia de género no entiende de horarios. Explota en cualquier momento, cuando una víctima da el paso de llamar a la puerta del ‘sistema’ en busca de una ayuda que quizá lleve meses demandando en el silencio de unos gritos, en el dolor de unos golpes. Su llegada a comisaría está llena de dudas. Están solas y no saben qué hacer. «Muchas veces son llamadas que se producen a las cuatro de la mañana, a las cinco... Las solemos encontrar bastante asustadas, muy activadas, desorientadas... con un estado de indefensión aprendido muy alto, inseguras, deprimidas, con mucha confusión, sin saber qué hacer... Porque en muchos de los casos, ellas no van a denunciar, sino que lo único que quieren es que la Policía ponga medios, pero si no denuncian, no puede poner esos medios... Y en esa situación, los psicólogos lo que hacemos es trabajar con las emociones, con las formas de pensar, trabajar con las conductas», explica el vicedecano del Colegio Oficial de Psicología de Castilla y León (Copcyl), Vicente Martín Pérez.
El teléfono que suena es el suyo. O el de Jesús de Blas, vicedecano también de un Colegio que firmó a principios de año un convenio con la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León, para ofrecer apoyo psicológico inmediato a todas las víctimas de violencia de género que acudan a una comisaría de Policía, a un puesto de la Guardia Civil o a una sede judicial de la Comunidad. Es un ‘psicólogo de guardia’, muy al estilo del abogado de oficio, hasta el punto de que se ha incluido en el listado de derechos que se lee a esas víctimas cuando denuncian.

PSICÓLOGOS ESPECIALISTAS

«El acuerdo con la Junta se fraguó hace un par de años en unas jornadas que hubo en Astudillo», recuerda Martín Pérez. «La Junta quería dar cobertura a todas las personas que acudieran a denunciar un caso de violencia de género o las personas que dependan de esa mujer. En su lectura de derechos se incluía la atención psicológica como uno de sus derechos y desde el Colegio de Psicología nos comprometíamos a cubrir todas las dependencias de Castilla y León con un equipo de psicólogos que nosotros formamos, especializados en intervención en crisis y en urgencias en violencia de género», detalla el vicedecano del Copcyl. «Ahora mismo son más de cien psicólogos expertos en el tema, porque se les ha preparado para ello. Además, en su mayor parte son mujeres».
El acuerdo se rubricó a finales de enero y se fue presentando por todas las provincias, aunque no ha tenido el mismo éxito en unas que en otras. Según la estadística a la que ha tenido acceso este periódico, el plan de apoyo psicológico llega ya a 155 mujeres en Valladolid, lo que supone más de la mitad de todos los casos activados en el conjunto de Castilla y León, donde apenas suman 295. Solo Burgos (con 44) y Zamora (28) ofrecen unos datos que puedan mirarse a la cara con Valladolid, ya que en el resto no se llega a la veintena (17 en Ávila, 16 en Salamanca, 14 en León, y siete en Palencia, Segovia y Soria).
De las 155 activaciones llevadas a cabo en Valladolid, 124 llegaron desde de la Policía y las otras 31 a través de la Guardia Civil, según los datos recabados, en donde no hay ni una sola llamada de activación desde los Juzgados, algo que solo ha ocurrido una vez en Segovia, por ejemplo. Vicente Martín Pérez no quiere entrar en cifras, pero sí que confirma que «en los Juzgados no termina de funcionar»: «No sé si es que no llega bien la información o qué puede pasar. Pero nosotros no podemos estar presionando, este es un servicio que está ahí, al que le interese que llame y al que no, pues no». En cambio, el vicedecano sí tiene explicación al porqué hay cuatro veces más casos en ámbito Policía que en Guardia Civil, tanto en Valladolid como en el conjunto de la Comunidad: «La implicación del jefe superior de Policía, Juan José Campesino, es máxima y sí apoya mucho, porque es una persona consciente de esta necesidad. Y en el caso de la UFAM (Unidad de atención a la Familia y a la Mujer) de Valladolid también están muy concienciados en este tema y nos llaman con mucha frecuencia, que igual sí es cierto que no ocurre lo mismo con el resto de las UFAM...». «No se explica muy bien porque hay esas diferencias. Esto lo debemos estudiar, puede que no se ofrezca convenientemente», apunta.
La intervención en crisis consta del «acompañamiento, el relato cronológico de los hechos, tratar de rebajar los niveles de activación fisiológica de la mujer, combatir algún tipo de idea racional... pero en el informe nunca se establece si es o no es víctima de violencia de géneros, porque eso no es tarea del psicólogo», puntualiza Martín, que recuerda que «eso solo dependerá de la Policía y, como mucho, del abogado». «Esto es como cuando alguien va a Urgencias. El médico atiende, pone tratamiento y trata de curar, pero no siempre señala cuál es el origen de ese problema, sino que lo que hace es intervenir sobre esa persona», ejemplifica.

NO INFLUYEN SOBRE LA DENUNCIA

«Luego nosotros desaparecemos de la ecuación. Son ellas o, como mucho, en unión de su abogado, las que deciden si denuncian o no. Nuestro trabajo acaba cuando se concluye la intervención en crisis, no estamos con ellas durante su comparecencia ni en su denuncia», apostilla. «Hay veces que la mujer quiere poner la denuncia y hay otras en que ya no quiere, pero lo que tiene que quedar claro es que nosotros, los psicólogos, nunca influimos en que denuncien o no denuncien. Nosotros no somos jueces, solo nos encargamos de dar el apoyo psicológico sin insistir en que han de denunciar o no, porque aquí no hay ningún adivino y no sabemos si va a ser mejor para ella denunciar o no. Eso ya depende del abogado y la Policía», concluye.

CUATRO COMUNIDADES SE INTERESAN POR EL PLAN

El sistema no está funcionando igual en unas provincias que en otras, pero en líneas generales, se considera que el balance es «positivo». Tanto, que son varias las comunidades que ya se han puesto en conctacto con los responsables del Copcyl para interesarse por su aplicación.
«Somos pioneros en todo el despliegue que hemos hecho. Yo acabo de estar en Zaragoza presentándolo allí, también nos han llamado de Cantabria para ver cómo es el funcionamiento, nos han pedido información de Valencia, lo hemos explicado también en Badajoz... De algún modo, estamos enseñando no solo lo que hacemos, sino cómo lo hacemos», explica el propio vicedecano del Colegio Oficial de Psicología, Vicente Martín.
«Hay que tener en cuenta la dificultad que tiene hacer esto en Castilla y León. No solo por ser una comunidad de nueve provincias, sino que hablamos de un territorio extensísimo y hay que comprometerse a esto que estamos haciendo de llegar hasta el último cuartel de la Guardia Civil del último pueblo».
«Incluso siendo pioneros, existen ciertas dificultades», reconoce Martín Pérez, quien avanza que «en la Junta parece que ahora estarían pensando en contratar a una empresa privada, es decir, en privatizar esta atención a las víctimas de violencia de género en comisarías y cuarteles». «Igual les resulta más barato, pero ya veremos si son capaces de garantizar la profesionalidad de un colegiado», cuestiona.