El puente llenará los hoteles pese a ser un 30% más caros

Óscar Fraile
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Los establecimientos prevén quedarse sin camas para el viernes 6 y el sábado 7 y al 50% de ocupación el jueves y el domingo. Las casas rurales ya están casi completas después de un «mal noviembre»

El puente llenará los hoteles pese a ser un 30% más caros - Foto: J.TAJES

Diciembre es un mes de contrastes para el turismo local. Mientras que los establecimientos hoteleros de la capital tienen muchas dificultades para captar clientes, el turismo rural vive una de las mejores épocas del año. Y este año se ha vuelto a repetir la tónica, aunque, como suele suceder, el puente de la Constitución se convertirá en un oasis dentro del desierto.
A falta de dos semanas para esa fecha clave, los hoteles de Valladolid prevén quedarse prácticamente sin habitaciones el viernes y el sábado, con un nivel de ocupación del 90 y el 95 por ciento, respectivamente, según los datos facilitados por la asociación Hoteles de Valladolid. La mayor disponibilidad será para el jueves, con la mitad de las habitaciones disponibles, al igual que para el domingo, un día que muchos turistas pueden aprovechar para quedarse en la ciudad, toda vez que el lunes 9 es fiesta nacional al haberse trasladado a esa fecha la celebración de la Inmaculada Concepción del día 8. Un nivel de ocupación que será ligeramente superior en los hoteles del centro respecto a los que están en la periferia.
Bien es cierto que hay factores que pueden influir en estas previsiones. Uno de los más importantes es la meteorología. Un temporal de lluvia o nieve puede hacer que se cancelen muchas reservas, como ya ha ocurrido otros años. «Estas cosas pueden provocar que haya un 20 o 30 por ciento de cancelaciones», explica el presidente de la asociación Hoteles de Valladolid, Francisco Posada. Además, los negocios se quedan con un escaso margen de actuación en esos casos porque las cancelaciones se suelen producir por Internet con apenas uno o dos días antes de la llegada prevista, en base a la previsión del tiempo. «Hay que tener en cuenta que la gente está pagando un precio muy alto por estos días, porque las tarifas pueden ser un 30 o un 40 por ciento más altas que un fin de semana normal, de modo que, si ven que va a estar todo el día lloviendo, se lo piensan mucho más», añade.
Se trata de un puente excepcionalmente bueno, por ser festivos tanto el viernes como el lunes. Además, coincide con la Cumbre Mundial del Clima, que se celebra en Madrid del día 2 al 13 de diciembre. Aunque de momento este evento de carácter internacional no ha tenido impacto en la ocupación de Valladolid, a diferencia de lo que ha sucedido en otras ciudades, como Segovia y Toledo, Posada reconoce que la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid se puso en contacto con la de Valladolid para conocer el número de habitaciones que podría aportar esta provincia en el caso de que Madrid no pudiera absorber todo el tráfico de turistas.
La Asociación de Hoteles reconoce que el primer semestre de este año ha sido «bueno» para el sector, con una subida del cuatro por ciento de la ocupación. El verano ha sido «más flojo» que el de 2018, un dato que no es preocupante, porque el sector viene de veranos «muy buenos».
Si el mes de diciembre suele ser flojo para los hoteles de la capital, con las casas rurales sucede todo lo contrario. De hecho, estos negocio ya tienen casi todo lleno en Valladolid para el puente de la Constitución, lo mismo que sucede con las celebraciones de Navidad y Nochevieja, toda vez que las familias cada vez eligen más esta fórmula para reunirse en estas fechas tan señaladas. «Hemos tenido un mes de noviembre muy malo, pero para el puente de la Constitución estamos hasta arriba; de hecho, llevo más de un mes intentando colocar a gente y está muy complicado», reconoce el presidente de la Asociación de Empresarios de Turismo Rural de Valladolid, Luis Chico. Su obsesión es mejorar la ocupación en los fines de semana menos señalados, y así se lo ha trasladado a responsables de las distintas administraciones. «No podemos vivir exclusivamente de Semana Santa, los puentes y vacaciones de verano, teniendo en cuenta que el resto de fines de semana la ocupación no es muy boyante», señala. Por eso considera que las campañas de promoción no se deben centrar en fechas señaladas, como el inminente puente, donde el lleno «está garantizado», sino en las fechas donde menos ocupación hay. Por ejemplo, en enero y febrero y algunos meses de mayo.
EL sector de los alojamientos rurales cada vez cuenta con más competencia, así que los negocios buscan fórmulas para diferenciarse de los demás y captar clientes. Una de las más habituales en Castilla y León tiene que ver con la gastronomía, y consiste en ofrecer visitas guiadas a bodegas o degustaciones de algunos productos típicos de la zona.