9 años de cárcel por robar en cuatro viviendas en diez días

D.V.
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En uno de los robos amenazó a la moradora con un cuchillo para que le diera el dinero. Se ha declarado culpable y ha aceptado la pena fijada por la Fiscalía

Audiencia Provincial de Valladolid.

La condena pactada por el individuo acusado de cuatro robos en viviendas de Valladolid, en dos de ellas por el procedimiento del escalo y en una donde llegó a amenazar a su moradora con un cuchillo, asciende a un total de nueve años de prisión.

Ese es el acuerdo al que ha llegado con el fiscal del caso el procesado, P.A.C.P., con tres condenas por hechos similares entre los años 2013 y 2015, con lo que los once años inicialmente solicitados por la acusación pública quedarán reducidos a nueve por un delito continuado de robo con fuerza en las cosas en casa habitada y otro de robo con violencia en casa habitada y uso de instrumento peligroso, junto con una multa de 1.080 euros por delito leve de lesiones y el abono a sus víctimas de las indemnizaciones oportunas, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

La conformidad hará innecesaria este próximo viernes la celebración del juicio previsto en la Audiencia de Valladolid, donde el acusado se sentará tan sólo para dar su plácet al acuerdo, que será inapelable.

CUATRO ROBOS EN DIEZ DÍAS

El procesado asume así cuatro robos cometidos los días 4, 11, 13 y 15 de julio de 2019 en cuatro viviendas ubicadas en las calles Trilla, Jorge Guillén, Plaza Porticada y Embajadores, respectivamente, con la particularidad de que en el segundo y tercero de los inmuebles violentados no le importó que incluso se encontraran sus moradores durmiendo.

En el primer piso accedió al interior tras manipular los eslabones de la puerta de seguridad, mientras que en el segundo y tercero consiguió penetrar por el procedimiento del escalo, al subir por en el primer caso por la tubería del gas y en el segundo por un canalón.

En todos los casos, el autor de los hechos se apoderó de cuantos objetos de valor halló a su paso, entre ellos televisores, ordenadores, tablets, teléfonos móviles, perfumes, joyas, cazadoras, gafase...etc.

En el último de los robos, el cometido el 15 de julio de 2019 en un piso de la calle Embajadores, el procesado había seguido a la víctima, una mujer, hasta la oficina bancaria de Caja Laboral Kutxa de la Avenida de Segovia, donde ella realizó una extracción en ventanilla, y luego siguió sus pasos hasta su casa.

Una vez en el domicilio, el acusado llamó a la puerta y al abrir la víctima consiguió entrar a la fuerza. "¡Dame el bolso, dame el bolso, jodida zorra"!, es lo que dijo a la moradora mientras le ponía en el cuello un cuchillo de cocina de grandes dimensiones, para luego darle un tirón y emprender la huida con todo lo que llevaba en su interior, incluidos los 2.060 euros que acababa de sacar.

La mujer, a consecuencia de este robo, sufrió lesiones leves en un brazo y ansiedad con alteraciones del sueño.