Cine y teatro compartirán el futuro Lope de Vega

Luis Amo
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El Banco Ceiss, Ayuntamiento y Junta acuerdan sacar el máximo partido al espacio escénico más antiguo de la ciudad mediante la recuperación del edificio de la calle Veinte de Febrero, el vestíbulo y el ambigú

El Teatro Lope de Vega tiene su acceso principal por la calle María de Molina y su rehabilitación pretende recuperar la entrada por la calle Veinte de febrero donde se crearían espacios multifuncionales, de ensayos para incluso dedicarlo a sala de cine. - Foto: J. Tajes

El libreto con las ideas, el proyecto y, sobre todo, la voluntad de querer rescatar del olvido el Teatro Lope de Vega comienza a escribirse en Valladolid. Y los primeros escribientes del guión de la próxima función son el Ayuntamiento y la Junta de Castilla y León además de sus propietarios, Banco Ceiss, quienes acercaban posturas esta semana de las que poco a poco se van conociendo más detalles de la reunión. Por lo pronto, el compromiso de todas las partes es claro: mantener el uso de artes escénicas, pero lo cierto es que ante la numerosa oferta cultural y de ocio que existe actualmente en la capital vallisoletana la propuesta inicial es que el cine y otras disciplinas escénicas compartan el Teatro Lope de Vega en un futuro, incluida una sala de ensayos y declamación con un aforo de unas 120 personas. Todos han coincidido en aprovechar al máximo todas las posibilidades que pueda ofrecer el viejo coliseo, es decir, desde el uso preferente de la Sala Principal (850 butacas) hasta el diseño de otros espacios aprovechando al edificio anexo de la calle Veinte de Febrero, de dos plantas, que en los últimos años estuvo alquilado para hostelería y oficinas.


Se trataría de aprovechar al máximo todos los espacios de lo que es la instalación escénica más veterana de la capital vallisoletana y sacar a la luz las zonas infrautilizadas o la superficie resultante de la rehabilitación del bloque de Veinte de Febrero. Y es que, se da la circunstancia, de que se pueden conseguir varios espacios, varios usos y varias alternativas al uso tradicional de teatro aprovechando además de que incluso los espacios podrían tener accesos diferentes: el principal por María de Molina y el lateral de Veinte de Febrero. Algo así ya se planteaba en el proyecto que presentó Caja Duero cuando compró el teatro en 2008 y cuyo proyecto preliminar corrió a cargo del afamado arquitecto Horacio Fernández del Castillo quien además incidía en aspectos que en la actualidad cobran incluso más relevancia al tener en cuenta que el TeatroLope de Vega lleva cerrado desde el 2000 y, aunque en los años siguientes continuó siendo sede de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, lo cierto es que ya estaba muy mal. Es más, el final de su uso fue cuando hace ahora justamente una década, el 13 de febrero de 2006, se desprendió parte del artesonado del techo aunque no hubo que lamentar daños personales.


Así, hasta ahora, cerrado a cal y canto aun con el compromiso de la entidad bancaria, como el anterior alcalde Javier León de la Riva, manifestó en varias ocasiones, está bastante sucio y deteriorado, como consecuencia de su abandono, aunque fuentes cercanas a El Día de Valladolid han asegurado que en cuanto se ha detectado algún problema se ha actuado casi de inmediato. En este sentido cabe destacar que hace más de cinco años se intervino en la restauración de la fachada porque se estaban desprendiendo los azulejos y también se arregló el tejado porque se habían detectado varias goteras y humedades en el interior. Ya en los últimos tiempos, algunas zonas históricas de pasillos, paredes e incluso las columnas de madera han sido reforzadas e incluso protegidas con paneles de metacrilato para que el paso del tiempo no les afectase.

Sala Principal del Lope de Vega, donde el patio y los palcos suman 850 butacas.Sala Principal del Lope de Vega, donde el patio y los palcos suman 850 butacas. - Foto: J. Tajes


Junto al anexo citado, la intervención más urgente, y la de mayor interés por su valor, es afianzar las escaleras y los pasillos del teatro en general (patio de butacas, palcos...), los camerinos y todos los espacios detrás del escenario. Como no puede ser de otra manera también se intentará devolver todo el esplendor arquitectónico al escenario. Entre las novedades más destacables, la idea inicial era rehabilitar el hall de entrada del teatro, permitiendo ser un lugar de encuentro e incluso recuperar el ambigú, el espacio dedicado a bar y cafetería que tenían todos los teatros y que en este caso se ocultó con el paso de los años.


Sin duda, una ambiciosa rehabilitación pero que esperan que se ajuste económicamente. El concejal de Urbanismo Manuel Saravia, apuntó en esta línea que habrá que rebajar el presupuesto inicial de siete millones de euros para rehabilitar el teatro a lo que anunció que el equipo de Gobierno municipal se pondrá a trabajar de inmediato en buscar financiación para poder abrir el Teatro Lope de Vega cuanto antes. «Hay que hacer un esfuerzo por parte de todos e intentaremos implicar a la iniciativa privada y a la pública», concretó el edil al hacer balance de la reunión del jueves:«Ha sido una declaración de buena voluntad y compromiso».