Las enfermedades de transmisión sexual se disparan

Óscar Fraile
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Las enfermedades de transmisión sexual se disparan - Foto: Reyes MartÁ­nez

La caída del uso del preservativo es una de las principales causas de un problema que afecta a toda Europa. La sífilis y la gonorrea son las dos infecciones que más aumentan en Valladolid

Un millón de personas contraerá hoy una enfermedad de transmisión sexual (ETS) en todo el mundo. Al menos esa es la media que se registra a diario, tal y como desveló hace un mes la Organización Mundial de la Salud en un intento de alertar sobre el incremento de estas infecciones. Pocos días después, la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, recogió el guante y presentó la campaña #SiemprePreservativo, acompañada de otros datos alarmantes: las ETS aumentan un 26 por ciento al año en España, al mismo tiempo que el uso del condón ha caído del 84 al 75 por ciento entre 2012 y 2018.
Valladolid no ha sido ajena a este fenómeno, tal y como demuestran las estadísticas que maneja la Consejería de Sanidad de la Junta. En el año 2006 la tasa de incidencia de gonorrea en la provincia era de 0,39 casos por cada cien mil habitantes, una cifra que subió a 1,73 y 1,89 en los dos años siguientes. La tendencia alcista no ha variado hasta acabar los años 2015, 2016 y 2017 con tasas de 3,40, 3,59 y 2,49 casos, respectivamente. El otro caso más destacado es el de la sífilis. La tasa de afectados por cada cien mil personas era de 1,93 en el año 2006, aunque en 2015 ya había subido a 3,40 y en 2017, último informe disponible, se disparó hasta el 7,87. Además, se trata de un incremento que se ha producido especialmente entre la población más joven.
La sexóloga Lara Herrero está acostumbrada a atender consultas de personas de entre 16 y 30 años. Es un servicio gratuito que ofrece la asociación Dialogasex que le ha permitido comprobar que este incremento se produce en parte a la aceptación de «ciertos mitos» respecto a los métodos anticonceptivos. «Todavía se dice eso de que el preservativo corta el rollo, que no hay riesgo en la primera penetración vaginal, además de que se toman la marcha atrás como un método anticonceptivo, pese a que es una práctica de riesgo», asegura. Además, Herrero cree que el aumento del uso de la píldora por parte de las mujeres hace que las parejas descarten el condón, sin atender a los riesgos que eso supone para las ETS. «No hay una percepción del riesgo más allá del embarazo», explica la sexóloga, quien también añade que estas enfermedades también se pueden transmitir a través del sexo oral si no se usa protección, pese a que muchos jóvenes lo desconocen.
más actividad sexual. Otra de las cuestiones que apunta Herrero es un incremento de las relaciones esporádicas entre los jóvenes, sobre todo a raíz de la generalización de las aplicaciones móviles para conocer a otras personas. También influye la falta de habilidades sociales, sobre todo entre los más jóvenes. «Tienen muchas dificultades para decir ‘no’ si su pareja se niega a utilizar preservativo», añade. También hay otros que no saben cómo utilizarlo correctamente «o cómo adquirirlos gratuitamente si no tienen dinero». Por último, hay que tener en cuenta el factor didáctico que está jugando la pornografía en los jóvenes. «Y ahí no se utiliza preservativo», añade la sexóloga.
En la última década también se ha incrementado en Valladolid la incidencia de clamidia, aunque en menor medida que la gonorrea y la sífilis. Respecto al VIH, en 2014, 2015, 2016 y 2017 aparecieron 19, 20, 27 y 23 casos, respectivamente.

 

CLAMIDIA
Se trata de un infección de transmisión sexual causada por la bacteria Chlamydia trachomatis. Tanto los hombres como las mujeres pueden contraerla al practicar sexo vaginal, oral o anal sin protección. Los síntomas son flujo vaginal anormal en las mujeres, secreción del pene en los hombres y escozor y ardor al orinar en ambos casos.

 

GONORREA
Aunque puede ser asintomática, cuando se manifiesta puede provocar dolor al orinar en los hombres, así como problemas de salud en testículos y próstata. En las mujeres, hemorragias entre los periodos menstruales y secreciones vaginales. Las embarazadas pueden transmitirla al bebé. Además, si no se trata, puede llegar a provocar infertilidad.

 

SÍFILIS
Puede pasar un tiempo desde que se contrae la enfermedad hasta que aparecen los síntomas. Al principio aparecen llagas o ampollas en el área genital, aunque posteriormente las erupciones también pueden darse en otras zonas del cuerpo, como las palmas de las manos o las plantas de los pies. La enfermedad puede permanecer latente durante años.