Un proyecto para los niños que crecen sin niños

Óscar Fraile
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El Colectivo para el Desarrollo Rural de Tierra de Campos impulsa un programa en Valdenebro, Tordehumos, Torrelobatón y Palacios de Campos para atenuar las carencias que sufren los más pequeños por no tener escuela infantil

Un proyecto para los niños que crecen sin niños

Si la despoblación es una losa contra la que han de luchar los vecinos que todavía resisten en los pueblos más pequeños, este problema se agudiza para los escasos niños que quedan en estas localidades. La mayor parte de ellos no tienen una escuela infantil adonde acudir a diario. Ni siquiera pueden relacionarse con muchos más niños, con todas las limitaciones que esto supone para el desarrollo de sus habilidades sociales. Hace dos décadas que el Colectivo para el Desarrollo Rural de Tierra de Campos trabaja para poner fin, en la medida de sus posibilidades, a este problema.
Lo hace a través del programa ‘Atención educativa para menores de tres años’, cofinanciado con 30.000 euros por la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta. Se trata de reuniones semanales, de dos horas de duración, en alguna localidad que carezca de escuela infantil para que sus niños participen en actividades y se relaciones entre ellos. La coordinadora del proyecto, Ana Ayuso, asegura que en estos encuentros también participan niños de pueblos cercanos. «Durante esas dos horas se hacen actividades relacionadas con la educación infantil en base a unos objetivos fijados en unas guías didácticas», explica.
Así, la sesión se divide en diferentes momentos para trabajar la psicomotricidad fina, leer cuentos o hacer juegos libres, entre otras cosas. «Se intenta que vayan adquiriendo ciertas normas sociales, como respetar los turnos o hacer una fila, pero todo basado en el juego», añade. Ayuso reconoce que dos horas a la semana «es muy poco tiempo», y por eso facilitan a las familias una guía con unos objetivos y actividades para alcanzarlos durante el resto de los días. Todos relacionados con la época del año correspondiente, como Navidad o Carnaval. «La colaboración de las familias es fundamental porque se trata de que los niños vayan aprendiendo conceptos aprovechando la vida cotidiana», explica Ayuso.


Un proyecto para los niños que crecen sin niños
Un proyecto para los niños que crecen sin niños - Foto:
Duración. Este proyecto se prolonga durante todo el curso escolar. El de este año se acaba de finalizar con la participación de 41 niños de siete pueblos de Valladolid, Palencia y Zamora. En el caso de Valladolid son unos 15 niños de Valdenebro de los Valles, Tordehumos, Torrelobatón y Palacios de Campos. Todos menores de tres años. Los pueblos participantes han ido variando en estas dos décadas en función de los niños que había y de la financiación del programa. En alguna ocasión los organizadores han tenido que sacar a algún pueblo del programa porque se quedó sin niños.
una etapa fundamental. Ayuso considera imprescindible echar el resto en la educación de los pequeños en esta etapa. «Durante el primer ciclo de educación infantil son como esponjas y absorben todos los aprendizajes, así que lo que queremos es que los que viven en estos pueblos tengan las mismas oportunidades que los que lo hacen en otros más grandes o en las ciudades», señala la coordinadora. Además, se trata de una cita muy especial para ellos porque, para algunos, es el único momento de la semana en el que interactúan con otros niños de su edad.
El programa es gratuito para las familias, que solo tienen que llevar algunos materiales, como pinturas y plastilina. En cierto modo, también es una iniciativa que quiere poner su granito de arena para fijar población en el medio rural. «Deseamos que estos niños crezcan en el medio rural y que, una vez que se conviertan en personas adultas, decidan continuar en él para que los pueblos y la forma de vida que representan no muera», concluyen desde este Colectivo.