El pánico regresa al País Vasco

Agencias-SPC
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Los focos de Bilbao y Vitoria, que suman tres muertos y 36 afectados, desatan el temor a un nuevo brote incontrolado que obligue a Euskadi a desandar el camino realizado hasta ahora

El hospital de Basurto, en la capital vizcaína, ha registrado 29 postitivos desde el pasado jueves.

Tres muertos y 36 positivos en los focos de coronavirus de los hospitales vascos de Basurto (Bilbao) y Txagorritxu (Vitoria) mantienen a la región en alerta y, a pesar del llamamiento a la calma de las autoridades, han desatado el temor entre los ciudadanos ante un posible rebrote incontrolado del coronavirus que les obligue a desandar el camino realizado hasta ahora que les había llevado ya hasta la última fase, la 3, de la desescalada. 
En el hospital vizcaíno de Basurto se han realizado 798 pruebas PCR a 552 profesionales sanitarios, 134 pacientes y 112 visitantes o contactos estrechos y, hasta el momento, han dado positivo 29 personas. Asimismo, el pasado miércoles se informó de la muerte de un paciente y ayer mismo del fallecimiento de otro, ambos de avanzada edad y con procesos oncológicos severos.
En Txagorritxu se han llevado a cabo 130 pruebas y el número de positivos es de siete. De ellos tres son pacientes, uno formar parte de la plantilla de profesionales sanitario y los restantes son de personas que visitaron a sus allegados o contactos estrechos. Entre los pacientes infectados figura uno que fue dado de alta hace unos ocho días, a quien recientemente se le ha hecho una prueba PCR en su domicilio debido a que tenía síntomas leves y ha dado positivo, por lo que se ha analizado también a sus contactos próximos. Asimismo, el centro vitoriano comunicó una muerte en las últimas 24 horas en el marco de este brote. Se trata del segundo caso del que se tuvo consciencia relacionado con este foco, una persona también de avanzada edad y con patologías previas.
Sobre el origen de ambos focos, el Gobierno vasco reconoce que hay varias hipótesis tras analizar los turnos de profesionales contagiados y las visitas, aunque aclara que es «muy difícil confirmar» la vía de transmisión. En todo caso, las autoridades consideran que, de momento, no se han dado contagios en el «ambiente comunitario», si bien la consejera de Salud, Nekane Murga, no descartó ayer esta posibilidad, por lo que llamó a la ciudadanía a extremar la precaución y respetar las medidas de higiene y seguridad. «Focos claros en el ambiente comunitario no se han detectado, pero es posible que aparezcan», alertó. A pesar de este aviso, el Gabinete se mantiene firme en su negativa a prohibir las visitas a los pacientes de los centros hospitalarios y confía en la «responsabilidad individual» de cada ciudadano.

 

A la espera de la evolución

Además, ante estos datos, el Ejecutivo de Íñigo Urkullu descartó decretar este mismo lunes el fin del estado de alarma y dar el salto a la nueva normalidad, como era su pretensión y como, en principio, hará Galicia, que durante más de siete días ha sido la región española con menor tasa de contagio. Así, el Gobierno vasco esperará a la evolución epidemiológica que se dé a lo largo de estas jornadas para decidir si se mantiene en la fase 3 o pone fin al estado de alerta antes de que finalice esta etapa el domingo 21 de junio, como marca el plan de desescalada diseñado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez. «Hay que analizar y evaluar bien la información y respetar lo que nos dicen las autoridades sanitarias. Y sobre ese análisis, debemos realizar la evaluación del levantamiento del estado de alarma el día 21 o si se estima interesante, posible, realizarlo previamente», apuntó la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras y responsable del Gobierno vasco en el proceso de desescalada, Arantxa Tapia, que defendió que la transición a la nueva normalidad se debe abordar con «paso firme y de forma adecuada».
Asimismo, los rebrotes en los citados hospitales de Bilbao y Vitoria han obligado a las comunidades del Norte de España a olvidarse de la idea de establecer un corredor cantábrico en el que se permitiese la libre movilidad de los ciudadanos.