Construir sociedad a través del voluntariado

Javier D. Bazaga (SPC)
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Construir sociedad a través del voluntariado

CaixaBank moviliza a 11.700 empleados y a más de 1.300 clientes para participar en actividades de ayuda a los demás por todo el país durante su Semana Social y apoyar así a los colectivos más vulnerables

El diccionario de la lengua española define la sociedad como el «conjunto de personas, pueblos o naciones que conviven bajo normas comunes». En su segunda acepción, figura como la «agrupación natural o pactada de personas, organizada para cooperar en la consecución de determinados fines».
En estas dos acepciones aparecen las palabras que sustentan una sociedad aunque no lo veamos, y que guardan la esencia de su definición: convivir, organizar, cooperar. Y es que vivir en sociedad es algo más que vivir juntos. Para construir una sociedad hace falta solidaridad, cooperación y una voluntad de hacer las cosas bien, de hacer lo correcto, y el voluntariado se ha erigido a lo largo de los años como la fórmula más eficaz para levantar la estructura social de la manera más sólida.
Pero para ver esa estructura interna hace falta concienciación y sensibilidad. Desde hace tres años CaixaBank viene desarrollando un programa de fomento del voluntariado con el que han conseguido movilizar a más de 11.700 empleados y, con ellos, a 1.370 clientes para que participen junto a firmas sociales en sus labores de apoyo a los colectivos más vulnerables.
Durante esta semana, los trabajadores se han movilizado para participar en estas actividades por toda España y a los que se han unido los clientes para conocer de cerca e involucrarse en muchos de los proyectos sociales que la Fundación Bancaria ‘la Caixa’ y CaixaBank ayudan a hacer realidad. En concreto, han sido más de 3.000 actividades, de 1.500 entidades sociales distintas repartidas por todo el país, para realizar voluntariado social. También ha participado el área internacional de CaixaBank, ubicados en 18 países donde la entidad tiene presencia. En concreto, se han abierto 150 plazas de voluntariado en China, la India, Brasil, Italia, Perú, Singapur, Alemania, Francia, Polonia, Estados Unidos y Marruecos.
Para el presidente de CaixaBank, Jordi Gual, «todas las personas que trabajan en esta compañía saben que es diferente, que está más cerca que ninguna otra de las realidades sociales más difíciles, ayudando y acompañando a quienes más lo necesitan durante todo el año. Y cuando se ofrece a los empleados la opción de ampliar su apoyo, la respuesta es unánime y abrumadora», explica, y no oculta un sentimiento de «orgullo» por la «enorme dedicación manifestada por los trabajadores de CaixaBank».
Una de las claves del éxito de estos programas reside en la capacidad de generar redes locales de cooperación. La capilaridad territorial de la sociedad gracias a su red de oficinas permite identificar las necesidades concretas y canalizar una parte de su inversión social de manera más dirigida y efectiva a través de la Fundación Bancaria. La colaboración entre ambas instituciones hace posible que miles de fundaciones y asociaciones con finalidades sociales puedan acceder cada año a las ayudas económicas de la Fundación Bancaria ‘la Caixa’, y obtener la colaboración desinteresada de estos voluntarios.
Solo el año pasado se destinaron 43,6 millones a apoyar proyectos sociales locales. No son grandes inversiones, son acciones de pequeña envergadura pero de gran calado. En toda España, en 2018, casi 9.500 entidades recibieron un impulso para más de 11.500 proyectos gracias al compromiso de las oficinas con el tejido social de su entorno.
Las temáticas para colaborar son variadas. Desde dar apoyo escolar a niños en riesgo de exclusión social hasta acompañar a grupos de personas mayores a realizar actividades de ocio, compartir talleres de formación con personas con alguna discapacidad o realizar actividades medioambientales.
en primera persona. En la Asociación Down Toledo llevan disfrutando de esta Semana Social los tres años que lleva en funcionamiento el programa de voluntariado de CaixaBank. Esta semana, los empleados han jugado distintos partidos de baloncesto con los chicos de Down Toledo en una de las experiencias más enriquecedoras, según cuentan.
Javier Gallego repite por tercer año consecutivo. «Todos podemos dedicar un minutito a ayudar a los demás», asegura este empleado de la entidad de 46 años. «Cuando te quitas la corbata y te pones la camiseta te das cuenta de que no cuesta trabajo», asegura con el ánimo de transmitir lo importante de acciones como esta para «convivir en una sociedad más justa y cooperativa, que hoy hace mucha falta».
Para Javier, una de las mejores experiencias que se lleva es lo que ha conseguido inculcar a sus hijas, de 15 y 11 años. «El año pasado tuve ocasión de llevarlas a una acción de voluntariado y se llevaron en la mochila los valores que transmiten estos chicos. Es un impacto al principio, pero aprenden que hay gente con capacidades diferentes, y que hay una manera de ayudarles, porque necesitan una atención especial», comenta orgulloso de pertenecer a esa marea azul que es el voluntariado de CaixaBank.
Mario Ruiz es el coordinador de deportes de Down Toledo y, si por él fuera repetirían este tipo de acciones a diario. «El voluntariado es un apoyo excelente, se junta nuestra necesidad, porque no siempre tenemos los recursos, con esa generosidad y calidad humana de los voluntarios para sacar adelante los proyectos», señala.
Mario pone en valor la capacidad de las personas con discapacidad para aportar a la sociedad porque «no tienen complejos, no tienen prejuicios, y transmiten unos valores que van más allá de la productividad. En eso nos dan mil vueltas», concluye.