Casi 3.000 testamentos vitales desde 2008 en Valladolid

J. López (Ical)
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La media para dar este paso son los 59 años, con un claro dominio de las mujeres (dos de cada tres)

Casi 3.000 testamentos vitales desde 2008 en Valladolid

Los castellanos y leoneses presentaron 11.019 testamentos vitales desde 2008, año en que se puso en marcha el Registro de Instrucciones Previas de Castilla y León. Solo en 2018 se inscribieron 1.272 documentos, eso sí, un 12,9 por ciento menos que el ejercicio anterior. Desde 2013 ha aumentado progresivamente el número de documentos hasta el año 2017, cayendo de nuevo en 2018, según el documento al que tuvo acceso la agencia Ical. Así, se anotaron 5,3 documentos por cada 1.000 habitantes.

En relación al número de documentos inscritos el año pasado se incrementó en cuatro de las nueve provincias, comparado con el ejercicio 2017. En la provincia de Soria es donde más ha aumentado, con un 64,3 por ciento, pasando de 28 a 46 documentos. Le siguen Segovia y Salamanca, con un aumento interanual del 10,5 y 6,9 por ciento, respectivamente, y 63 y 249 registros. En Zamora también lo hizo, un 3,2 por ciento, hasta 14 testamentos vitales.

La provincia en la que más cayó la cifra de documentos este último año ha sido Valladolid, con un 32,8 por ciento menos que el año anterior, hasta totalizar 250. Sin embargo, en el cómputo de estos diez últimos años lidera la lista, con 2.911 de los 11.000 de Castilla y León. También registraron descensos León (26,9 por ciento), hasta 225 en 2018; Palencia (16,4 por ciento), con 51; Ávila, con un 15 por ciento de disminución y 51 instrucciones previas; y Burgos, con un ligero descenso del 0,4 por ciento, hasta 259 en 2018.

Hasta el año 2018, Valladolid, León y Burgos son las provincias que tienen más otorgantes de este documento con el 26,4, 19,4 y el 18,4 por ciento de los documentos inscritos, respectivamente. Relativizando respecto a la población de 18 o más años de cada provincia, las tres anteriores son las que tienen un mayor número de documentos de instrucciones previas inscritas. Valladolid y Burgos tienen alrededor de siete documentos por cada mil, León cuenta con 5,3, igual que la media autonómica, y Salamanca, 5,2. Por debajo se encuentran Palencia (4,4), Soria (4,3), Segovia (3,6), Zamora (3,4) y Ávila (3,2 instrucciones por cada mil habitantes).

Perfil del interesado

Las mujeres son las que más se han interesado por ejercer este derecho, de tal forma que, del total de documentos inscritos en el Registro desde el año 2008, casi dos de cada tres, 7.125, son de mujeres (64,7 por ciento), y 3.894 de hombres. Concretamente, en el año 2018 se decidieron a dar este paso 836 féminas (65,7 por ciento) por 436 hombres (34,2 por ciento).

La edad media de los inscritos desde 2008 es de 59 años. Al desagregar por grupos de edad decenales, se observa que el número de registros es superior en mujeres, incrementándose esta diferencia en las edades centrales, desde los 40 a los 70 años, presentándose en torno al doble de registros de instrucciones previas de mujeres que de hombres.

Por provincia, los otorgantes con menor media de edad proceden de Zamora, con 57,9 años, León y Palencia, con 58. Los que presentan una media de edad superior proceden de Salamanca, con 60,8 años, y Soria, con 60,7. En el estrato central se encuentran Segovia (58,1 años), Ávila (58,4), Burgos (59,2) y Valladolid (59 años).

Cuidados médicos y donación de órganos

Para que un documento de instrucciones previas se considere como tal debe contener, como mínimo, indicaciones sobre los cuidados y/o tratamientos médicos que se aceptarían o rechazarían si se estuviera en determinadas situaciones clínicas, en general con un pronóstico irreversible y que evolucionará hacia la muerte en un periodo más o menos cercano. También indicaciones sobre el destino del cuerpo o de los órganos una vez llegado el fallecimiento.

Así, en 2018 la mayoría de los documentos recogen de manera conjunta instrucciones, tanto respecto a los cuidados y tratamientos sanitarios como al destino de sus órganos o cuerpo una vez fallecidos. Concretamente figuran ambas disposiciones en 1.035 documentos, el 81,4 por ciento del total.

Sin embargo, 236 documentos, el 18,6 por ciento del total, únicamente contienen referencia a los cuidados y tratamientos médicos como por ejemplo, “que no se apliquen técnicas sanitarias o tratamientos que prolonguen artificialmente la vida cuando a juicio del médico no haya expectativas de recuperación o que se adopten las medidas necesarias para paliar al máximo el sufrimiento”, entre otros.

Por otro lado, solo un documento recogió instrucciones sobre cómo actuar al fallecer, tanto en relación al destino de los órganos (por ejemplo el deseo de donarlos para trasplantes, donar el cerebro para la investigación, etc.), como al destino del cuerpo.

Esta distribución se observa también en los documentos inscritos desde el año 2008, donde ocho de cada diez recogen instrucciones en ambos sentidos, el 19,9 por ciento solo sobre los cuidados y tratamientos y el 0,3 por ciento en relación al destino del cuerpo y/o de los órganos.

Sustituciones y revocaciones

El informe aclara que las personas que tienen otorgado un documento de instrucciones previas pueden, en cualquier momento, sustituirlo de acuerdo con los procedimientos establecidos en la normativa vigente. En este sentido, se solicitó la sustitución de 62 de ellos en 2018 y de 273 documentos desde el año 2008.

También los otorgantes pueden revocar su documento, dejándolo sin efecto. Así, desde 2008 se ha efectuado esta posibilidad en 20 documentos, de los cuáles en tres se llevó a cabo el año pasado. Además, de oficio se han dado de baja 680 documentos de personas que tenían el documento de instrucciones previas inscrito en el Registro, pero que han fallecido en los últimos años.

Procedimiento

De los tres procedimientos posibles para formalizar un documento de instrucciones previas: ante notario, ante tres testigos o ante personal al servicio de la Administración, fue esta última la opción la más elegida por los otorgantes en el año 2018, al igual que en los últimos años.

Los documentos inscritos el pasado año y formalizados ante personal al servicio de la Administración suponen un 68,8 por ciento respecto al total (875 documentos). Le siguen los que se cerraron ante testigos (un 16,8 por ciento) y los que se realizaron ante notario (14,4).

Con respecto al año anterior aumentó el número de documentos de instrucciones previas que se han realizado ante notario (10,3 por ciento), disminuyendo en el caso de las presentadas ante testigos (un 34,2 por ciento) y ante personal al servicio de la Administración (11,4).

Del total de documentos inscritos en el Registro desde que éste se puso en marcha, más de la mitad se formalizó ante personal al servicio de la Administración (6.463 documentos). Este procedimiento es el más frecuente a partir del año 2012, en que se designó personal de la Administración a tal efecto en todas las provincias de la Comunidad. Ante testigos se formalizaron 2.975 documentos (27 por ciento) y ante notario, 1.581 (14,3).

En todas las provincias de Castilla y León, excepto Segovia (donde mayoritariamente se formalizaron ante testigos), el procedimiento más frecuente fue la formalización ante el personal del servicio de la Administración. A pesar de esta preferencia, el número de documentos de instrucciones previas realizados ante la Administración presentó una ligera disminución en el último año.