Tres personas se exponen a 6 años por delito medioambiental

D. V.
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La Fiscalía imputa a los tres acusados la destrucción de una importante zona de pinares para convertirla en superficie de regadío en San Román

La Audiencia de Valladolid inicia juicio este lunes, 27 de mayo, contra los tres socios de una cooperativa agraria por delito contra los recursos naturales y el medio ambiente por la actividad desplegada entre los años 2000 y 2014 en una extensa superficie, de unas 20 hectáreas, en San Román de Hornija, donde transformaron una zona de pinares del alto valor en cultivos de regadío.

Con carácter provisional, Benito H.L, Rubén H.M. y Esmeralda M.D, administrador único, interventor y secretaria, respectivamente, de la Sociedad Cooperativa Agrícola Matalobas, se exponen a una posible condena de dos años de prisión cada uno, así como al pago de una multa de 9.000 euros y al abono, en concepto de responsabilidad civil, de una indemnización de 19.614 euros en favor de la Junta y de otros 7.300 en su conjunto a repartir entre otros cuatro particulares perjudicados, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

Fiscalía les acusa de que en su afán por obtener el mayor rendimiento económico posible, entre los años 2000 y 2014, fueron transformando pinares en cultivos de regadío a lo largo de unas veinte hectáreas de la zona de San Román de Hornija, con especial incidencia en unas 2,14 hectáreas colindantes del Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) Riberas del Río Duero y afluentes--el río Hornija forma parte del mismo--y las cercanías del Espacio Natural Protegido Reserva de Castronuño-Vega de Duero, donde habrían ocasionado un "perjuicio apreciable" para el medio natural y sus componentes.

En ese contexto, siempre según la acusación pública, los encausados llegaron a dejar en el centro de la superficie cultivada únicamente una pequeña masa arbolada de pino piñonero, arrancando los árboles y roturando parcelas no solo de su propiedad sino también de terceras personas, utilizando los terrenos forestales para almacenar aperos y maquinaria, colocando en ellos depósitos de gasoil y productos químicos destinados al abono de sus cultivos y, en algunos lugares, con el vertido de residuos de todo tipo, entre restos de basura, filtros de aceite de motor, garrafas de plástico...etc.

Las parcelas afectadas están calificadas como Suelo No Urbanizable Especialmente Protegido, equivalente a Suelo Rústico con Protección Natural, cuyo objetivo no es otro que garantizar la protección de las formaciones arbóreas de ribera, para regular los usos agrícolas intensivos colindantes con esas riberas y potenciar las áreas de recreo en las mismas y en los pinares, a los que impidieron el libre acceso al colocar en el camino dos postes metálicos y una cadena.

En su escrito, la fiscal del caso añade que la mayor parte de la superficie roturada procede de la tala y arranque de una masa adulta y bien consolidada de pino piñonero, hábitat idóneo para facilitar las condiciones necesarias para la reproducción de la fauna silvestre y especies propias, entre las que se contabilizan reptiles como el lagarto ocelado y la culebra bastarda, aves como el críalo europeo, abubilla, cárabo común, búho chico, pico picapinos, rabilargo y águila calzada, o mamíferos como la ardilla, la jineta y la liebre europea.

Pero además, la afectación de esta zona incluye a otras especies cuyas costumbres superan el ámbito propio del pinr, como el águila culebrera, el elanio azul, el lobo ibérico, el zorro y el jabalí.


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