La sequía deja los ríos de Valladolid bajo mínimos

R. Gris
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Los niveles de los ríos se mantienen por encima de los caudales ecológicos a pesar de la falta de lluvias. Los pantanos del sistema Pisuerga embalsan la mitad de agua que el año pasado

La sequía deja los ríos de Valladolid bajo mínimos - Foto: PABLO REQUEJO/PHOTOGENIC

La situación de los ríos a su paso por la provincia no es crítica, pero sí preocupante. La falta de lluvias durante los últimos meses, con una primavera muy seca que dejó un balance hidrológico muy pobre, y un verano con idéntico balance, han hecho que los cauces estén bajo mínimos. Lo mismo ocurre con los embalses que riegan el sistema Pisuerga, que actualmente cuentan con la mitad de agua que hace un año, lo que también es un síntoma preocupante dentro de la situación de sequía. 
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) distingue dos grupos de ríos a su paso por la provincia. Aquellos que sí están regulados y que su caudal es normal para esta época del año, como es el caso del Pisuerga y el Duero. Y, por otro lado, el resto, que se encuentra o bien en una situación de emergencia o de prealerta. El comisario de Aguas de la CHD, Ignacio Rodríguez, puso especial énfasis en destacar la situación del Adaja y el Cega. Recordó que el primero depende del embalse de Las Cogotas, que se encuentra en una situación muy complicada y que, por eso, no se puede dotar al río de más agua. «Al estar el embalse en situación de emergencia no podemos dotar al río de más agua». En la actualidad, el Adaja a su paso por Valdestillas lleva 0,01 metros cúbicos por segundo, lo que supone que en algunas zonas está prácticamente seco. «A pesar de ser un río regulado no podemos hacer otro cosa». 
Rodríguez reconoce que en algunos tramos del río se puede llegar incluso a secar. «Estamos en una situación de alerta en el sistema del Adaja y tenemos que preservar el agua». Tal es la situación que en algunos sitios no quedará más remedio que ver cómo el río termina secándose si no llegan pronto las lluvias. 

La sequía deja los ríos de Valladolid bajo mínimos
La sequía deja los ríos de Valladolid bajo mínimos - Foto: Jonathan Tajes
La situación es similar en el Cega, con un cauce que apenas supera los ?0,16 metros cúbicos por segundo, un caudal mínimo que apenas deja un hilo de agua en muchos tramos e incluso en otros se puede ver perfectamente cómo el agua no pasa de lo que se podría considerar un simple riachuelo. En este caso, Rodríguez explica que se trata de un río que no está regulado y que el agua que lleva depende únicamente de la naturaleza. El río no lleva prácticamente agua y en los tramos más anchos se puede cruzar perfectamente a pie sin ningún temor a mojarse más allá de los tobillos. 
El Eresma es otro de los ríos de pequeña envergadura que atraviesan la zona sur de la provincia. En el municipio de Hornillos se puede ver que está muy mermado, aunque todavía trae 0,4 metros cúbicos por segundo. Una cantidad nada desdeñable teniendo en cuenta que algunos días durante otros veranos traía únicamente un hilillo. 
El comisario de Aguas destacó también la situación que vive el Esgueva, con un caudal muy bajo, aunque siempre con el agua necesaria para el mantenimiento de la flora y fauna. «El caudal ecológico no es una medida concreta, sino que se trata del agua necesaria para el mantenimiento de la vida de los ríos y eso siempre está garantizado», indicó. 
La sequía deja los ríos de Valladolid bajo mínimos
La sequía deja los ríos de Valladolid bajo mínimos - Foto: Jonathan Tajes
Por otra parte, el Pisuerga y el Duero presentan «mucho mejor aspecto» a su paso por la provincia, con caudales que incluso pueden estar por encima de la media para esta época del año. «En estos dos casos se mantienen en niveles normales para este época del año sin ningún tipo de problemas». 

EMBALSES

La situación de los embalses que riegan los ríos de la provincia, en especial los sistemas Carrión y Pisuerga, tampoco es para tirar cohetes. Si bien es cierto que desde la CHD recalcan que el consumo humano está garantizado aunque no cayera ni una sola gota en los próximos dos años, la verdad es que la situación de los embalses es comprometedora, muy por debajo del agua embalsada hace un año por estas fechas y también por debajo de la media de los últimos diez años. 
Actualmente, la Cuenca del Duero se encuentra al 50,8 por ciento de su capacidad y con una clara tendencia descendente. Si se pone la lupa en aquellos embalses que afectan directamente a Valladolid, tanto en el consumo como en el riego de cultivos, se puede observar que tanto los pantanos del sistema Pisuerga como del Carrión están por debajo de los niveles alcanzados durante los últimos diez años. Según los datos que maneja la propia CHD, los tres embalses palentinos de Requejada, Aguilar de Campoo y Cervera, con una capacidad conjunta de 322 hectómetros cúbicos, tienen 98,4. Una cantidad más que suficiente para el consumo en los dos próximos años. «Con los 68 que tiene el pantano de Aguilar es más que suficiente», destaca el comisario de Aguas. 
Por su parte, en el sistema del Carrión los dos pantanos de Compuerto y Camporredondo tampoco muestran una situación esperanzadora, ya que de los 165 hectómetros de capacidad, únicamente cuentan con 61,8 (37,4 por ciento). 
Evidentemente, las complicaciones que puedan aparecer en los próximos meses dependerán de las precipitaciones del otoño. Y es que las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) reflejan que no habrá más lluvias durante este mes y primeros de septiembre. Incluso las temperaturas se estabilizarán durante la próxima semana y las máximas alcanzarán los 30 grados con mínimas que no bajarán de los diez grados.
De esta forma, la CHD se encuentra a la expectativa de lo que pueda ocurrir durante los próximos meses a la hora de adoptar medidas.