Denuncian la falta de veterinario en la perrera de Simancas

Óscar Fraile
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Denuncian la falta de veterinario en la perrera de Simancas

El centro canino no ha podido dar la atención necesaria a un galgo que llegó en un estado de extrema delgadez porque un "problema administrativo" ha retrasado la firma del contrato a un nuevo profesional

La protectora Scooby denunció este jueves públicamente, a través de las redes sociales, la situación en la que se encontraba un perro que llegó a las instalaciones del centro canino situado en la carretera de Geria, en Simancas, dependiente de la Diputación. El perro en cuestión es un galgo es un estado de extrema delgadez. «¿Esto es lo que le importan a ustedes los animales? ¿No se les cae la cara de vergüenza?», preguntan desde la asociación a la Diputación, toda vez que este centro se encuentra sin veterinario desde el 1 de enero.
El responsable de este centro, José Manuel Sastre, confirmó a este periódico que el perro llegó desde Peñafiel en estado «moribundo» y, aunque el personal del mismo le realizó una atención «básica», el perro precisaba hospitalización y suero, un servicio que precisa de un veterinario del que no disponen desde el 1 de enero. Sastre quiso aclarar que este problema solo existe en las instalaciones que dependen de la Diputación y no en el centro canino La Yosa, que es un hotel rural ubicado al lado, que depende exclusivamente de él y que cuenta con veterinarios desde hace años. La protectora Scooby ha sido la que se ha encargado de atender a este animal después de que el propio Sastre lo trasladara hasta allí.
El diputado de Medio Ambiente, Carlos Magdaleno, confirmó la ausencia de veterinario «por un problema administrativo», ya que el contrato anterior finalizó el 31 de diciembre y la licitación «se ha retrasado más de lo que estaba previsto», si bien confirmó que la adjudicación está hecha desde el pasado lunes y la incoporración del veterinario será «inmediata». Con todo, Magdaleno asumió su parte de responsabilidad al reconocer que «no se puede interrumpir un servicio por un problema administrativo». Eso sí, Magdaleno asegura que se trata de un problema puntual y destaca que la inversión en este centro ha pasado de 30.000 a 260.000 euros, de los que más de cien mil se destinan al servicio de veterinario. El resto va para los servicios de recogida, custodia y mantenimiento y campañas de adopción. Todos son contratos diferentes.