García: "Me duele que parezca que soy el máximo responsable"

D.V.
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García: "Me duele que parezca que soy el máximo responsable" - Foto: Fermin Rodriguez

El director deportivo, Pepe Catalina, y el entrenador del Carramimbre CBCV han explicado en profundidad la salida del jugador estadounidense y cómo se ha desarrollado toda la temporada hasta llegar a una decisión que perjudica al equipo

El director deportivo del Carramimbre CBC Valladolid, Pepe Catalina, y el técnico, Paco García, han comparecido esta mañana ante los medios de comunicación para detallar la salida unilateral de Bradley Hayes y el perjuicio que ello supone para un equipo que aún tiene mucho en juego en la presente campaña.

Así, Pepe Catalina, máximo responsable de la parcela deportiva, ha sido el primero en tomar la palabra y explicar cronológicamente todo lo que ha sucedido con el jugador hasta su salida. “Cuando nosotros quisimos confeccionar la plantilla surgió la posibilidad de Bradley Hayes, de quien recibimos informes muy buenos tanto a nivel personal como baloncestístico. Nada más llegar detectamos que tiene dificultades para que pueda seguir el ritmo de entrenamientos y eso nos genera una preocupación”, ha comenzado el director deportivo del club.

“Sus problemas en la rodilla y en el cuádriceps no parecen graves y creemos que se pueden solventar fortaleciéndolos. Peor ya en pretemporada detectamos que no es capaz de marcar diferencias y que tiene tendencias a jugar abierto, aunque nosotros pretendíamos que jugase en el post bajo. Fue la primera preocupación profunda que vimos y le trasladamos a la directiva que Bradley Hayes no nos va a dar lo que necesitamos”, ha continuado Catalina. “Tras el primer partido de liga, donde volvimos a acusar esas carencias, acudimos a su casa el presidente Mike Hansen y yo para tener una charla con él, donde le invitamos a que subiese más la intensidad porque si no iba a tener dificultades para seguir aquí, y él lo entendió”, ha explicado.

“Tras el encuentro contra Bilbao Basket le planteo el cambio a Paco García, pero decidimos seguir hacia adelante y lo vamos salvando poco a poco, con el equipo consiguiendo victorias, hasta que llega un bache de derrotas y de nuevo hablamos con la Directiva”, ha relatado Pepe Catalina. “Los directivos comprenden la situación y nos dan el beneplácito para buscar un fichaje, ya que teníamos un remanente de dinero que guardamos en pretemporada y nos ponemos a sondear el mercado, pensando que en que no era necesario cortarle sino que podríamos incorporar a alguien que tapase esas carencias”.

Y lo cierto es que el Carramimbre CBCV estuvo a punto de firmar a Jito Kok, ex jugador carmesí, tal y como reconoce Pepe Catalina: “No estaba atravesando una buena situación en su equipo y lo tuvimos muy cerca, pero no le dejaron marchar. A partir de ahí buscamos otras alternativas, como la cesión de algún jugador joven mientras el equipo continúa solventando la temporada con altibajos”.

En febrero, sin embargo, llegó un momento clave. “Encontramos a Daniel Trist, que ha acabado fichando por Cáceres, porque cuando nosotros lo estábamos avanzando, la directiva nos comunica que no podemos fichar y no podemos seguir hacia adelante con su contratación porque supondría gastar un dinero que no tenemos. Fue un varapalo, pero lo aceptamos y continuamos, aunque poco a poco fuimos perdiendo anímica y mentalmente a Bradley Hayes”, ha afirmado un Pepe Catalina que también señala “la buena actitud” del jugador estadounidense “y la buena adaptación al grupo a nivel personal”.

No obstante, la salida del interior estadounidense se empezó a vislumbrar después del encuentro entre el Carramimbre CBCV y RETAbet Bilbao Basket. “Tras ese partido el jugador me transmite su decisión de marchar, pero después de explicarle que nos haría un daño muy grande y que su reputación no iba a quedar en buen lugar decide quedarse, aunque su actitud ya era diferente, forzada”, transmite Pepe Catalina, quien, a continuación, señala el día que supuso un antes y un después.

“En el partido contra Ourense, Bradley Hayes termina expulsado por una falta antideportiva flagrante y una muy mala salida del campo, en un momento clave, con el equipo ganando y el rival grogui, lo que sirvió para despertar a los locales y terminamos perdiendo el partido”. Fue el principio del fin. “Ahí se vio que no estaba bien porque no se veían buenas reacciones, y en nuestros dos últimos partidos quedaron patentes su disposición y su lenguaje corporal. Tras el más reciente, ante Oviedo, el jugador vació la taquilla al término del mismo y me escribió un mensaje de WhatsApp en el que decía que no aguantaba más y que no tenía sentido seguir aquí, así que yo le encomendé a hablar del tema el lunes por la mañana y a estudiar el caso para concretar la salida, aunque el no se presentó y alegó que no había leído el mensaje”, concluye Pepe Catalina.

Así, de cara al futuro inmediato, el Carramimbre queda gravemente lastrado, aunque las opciones de playoffs siguen siendo reales: “Su pérdida es importante porque perdemos calidad en los entrenamientos y su presencia con en los partidos, a pesar de sus defectos, lo que nos va a obligar a forzar al resto de jugadores a rendir en posiciones que no les corresponde; además de que no dejamos de ser noticia cuando estamos en un momento crucial. Lo fácil y lo cómodo hubiera sido haber puesto fin a esto en septiembre, pero eso no es posible en este club, así que lo hemos llevado lo mejor posible. Bradley Hayes ha tenido la posibilidad de comparecer ante los medios de comunicación, pero no ha querido”, sentencia Pepe Catalina.

Por último, Paco García también ha querido hablar sobre el tema y se ha defendido sobre el rumor de que existía un divorcio entre él y el propio jugador. “No es verdad, solo hubo un incidente puntual, como con otros muchos otros jugadores. Mi trabajo es sacar el máximo rendimiento a cada jugador y con él lo he intentado por las buenas, por las regulares y por las malas. Él no ha respondido a las exigencias, pero yo no tengo ningún problema con él, es un buen chico”, ha dicho el técnico del Carramimbre CBCV. “Cuando madure será un jugador interesante, pero ahora mismo está desubicado y es un inmaduro total como jugador y como persona. Me duele que parezca que soy el máximo responsable por no haberle entendido o haberle sacado el máximo rendimiento, yo también me merezco un poco de cariño y un poco de respeto. Lo hemos intentado todo pero él no ha querido mejorar ni poner de su parte”, ha finalizado el entrenador carmesí.