La jóvenes escapan de la Generación Nini

David Alonso
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El número de personas que ni estudian ni trabajan en Castilla y León se reduce a niveles anteriores a la crisis, pero el 12,5% de los ciudadanos entre 15 y 29 años, unos 40.000, ni tiene empleo ni acude a cursos formativos

Un grupo de jóvenes de la Comunidad caminan por una carretera - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez

Fueron los grandes estigmatizados durante la crisis económica. Su apelativo, fácil de recordar, unido a una sensación de desamparo, aunaron a una generación bajo el tópico de los ninis -término utilizado por primera vez en Reino Unido en 1999-, y que englobaba a todos aquellos jóvenes de entre 15 y 29 años que ni estudian ni trabajan. Un denominador que fue aplicado a todos aquellos hijos de la crisis económica que entre 2008 y 2014 no encontraron acomodo ni dentro del sistema educativo ni de un mundo laboral que los estigmatizó. Por voluntad propia en muchos casos, por falta de oportunidades en otros, lo cierto es que en los momentos iniciales de la crisis los ninis representaban a uno de cada cinco jóvenes castellanos y leoneses, con más de 70.000 paisanos dentro de este paraguas tan amplio.
La fotografía hoy en día es bien distinta. La recuperación económica y el éxodo de jóvenes fuera de la Comunidad ha reducido el porcentaje de personas de entre 15 y 29 años que ni estudian ni trabajan a niveles anteriores a la crisis, y según los últimos datos que maneja el Ministerio de Educación, durante el año pasado en la región había 39.730 ninis, la cifra más baja de la serie histórica, y que suponen el 12,5% del colectivo. Unas cifras que refrendan el descenso de casi 30.000 jóvenes que ni estudian ni trabajan en Castilla y León desde 2011, aunque lo cierto es que, durante el mismo periodo, de la Comunidad han emigrado más de 60.000 personas de entre 15 y 29 años.
De hecho, si comparamos con los números anteriores a la crisis, en 2007, a pesar de haber 16.000 ninis más que en la actualidad, estos solo representaban el 10,2%, es decir, 2,3 puntos menos que el año pasado.
Un término, el de nini, que desde las administraciones y asociaciones empresariales alertan del «estigma» que crea en los jóvenes.  «Una persona que acaba de terminar la carrera y no encuentra trabajo pero tampoco está estudiando ¿es un ni-ni?», aseguran desde la patronal regional, que cuestiona que este término «hace mucho daño». 
En situación diferente se encuentran aquellos entre 15 y 34 años, también estudiados dentro de la estadística ministerial, y que cifran en el 14 por ciento de este colectivo, unas 62.300 personas, el  número de castellanos y leoneses que ni estudian ni trabajan. Una tasa que, al igual que ocurre en el caso de los menores de 29 años, ha ido descendido desde el inicio de la crisis, toda vez que ya se encuentra en el mismo nivel que en 2008, aunque la pérdida poblacional también se ha dejado notar.

Séptima que menos

A nivel estatal, Castilla y León se situó el pasado año como la séptima comunidad con menor porcentaje de jóvenes de entre 15 y 29 años, superada por PaísVasco (8,2 por ciento), Navarra (10,6%), Madrid (11,1%), Cantabria(11,3%), Aragón (11,5%) y Galicia (12%). La cifra castellano y leonesa, además, es tres puntos menor que la media nacional, que terminó 2018 en el 15,3%. En el lado opuesto se encuentran Extremadura, con una tasa del 20,9 por ciento, Andalucía, con el 20,1 por ciento, y Canarias, con el 19,1%. Sin embargo, durante el pasado año Castilla y León retrocedió puestos, toda vez que el curso anterior la Comunidad era la segunda que menos, lo que supone caer cinco puestos en el ranking.

Cristina Sastre (22 años, León) | No estudia y Sí trabaja
Cristina Sastre (22 años, León) | No estudia y Sí trabaja - Foto:


Cristina Sastre | No estudia y Sí trabaja. «Los jóvenes seguimos con dificultades para poder encontrar un empleo»

Cristina Sastre, de 22 años, no duda en reconocer que, a pesar de encontrarse ocupada en la actualidad como dependienta en una multinacional del textil enValladolid, el mercado laboral sigue siendo esquivo para los más jóvenes. «Tengo la suerte de tener trabajo, pero sigue siendo difícil encontrar un empleo a nuestra edad», asegura esta leonesa, que no duda señalar que la barrera de la experiencia sigue siendo un muro complicado de sortear para aquellos que acaban de terminar su etapa educativa y buscan sumergirse en el mercado laboral. Esta técnico superior en decoración de interiores apunta que, en la actualidad, muchos optan por encontrar acomodo dentro del funcionariado como salida a los problemas existentes en el mercado de trabajo. «Mucha gente opta por estudiar unas oposiciones y así encontrar cierta estabilidad, porque sino es muy complicado emanciparse», añade esta leonesa que ya lleva tres años residiendo en Valladolid, primero por estudio y más tarde por cuestiones de trabajo. Además, reconoce que ella tiene en mente estudiar unas oposiciones «de lo mío o de lo que mejor se adapte a mí», para poder tener esa deseada«estabilidad». Sin embargo, no duda en señalar las ventajas de estar ocupado, ya que «te permite un grado de independia económica que es muy satisfactorio», al tiempo que apunta que «todo lo que sea ganar experiencia y conocimientos siempre suma».

Víctor García | Sí estudia y No trabaja. «Nuestra generación es la que más tiene que ofrecer a la sociedad»

Víctor García (27 años, Zamora | Sí estudia y No trabaja
Víctor García (27 años, Zamora | Sí estudia y No trabaja - Foto:

Con dos carreras y en pleno reto opositor, Víctor García, zamorano de 27 años, reconoce que el término nini es «despectivo» y defiende que «los jóvenes somos los que más tenemos que ofrecer a la sociedad». Este proyecto de maestro, que ha pasado por varias ocupaciones en los últimos tiempos, sostiene que si se está estudiando en la universidad para «si que se puede compaginar con un empleo», aunque matiza que en su caso, si se está opositando, «es preferible centrarse únicamente en la oposición». Este joven se muestra crítico con la realidad laboral a la que se enfrenta su generación y apunta que «es el gran problema que tenemos en nuestra Comunidad». «Tenemos los mejores niveles educativos del conjunto estatal , pero sin embargo, después de prepararlos para ser los mejores, la inmensa mayoría abandona Castilla y León», reflexiona, al tiempo que mantiene que, como en su caso, estudiar es «más fácil» que trabajar porque «tienes menos responsabilidades y mayor flexibilidad para realizar otras actividades». Para este opositor, la carrera pública es una forma de realizarse laboralmente, pero también de encontrar la estabilidad laboral tan deseada por los de su generación. De cara al reto de la emancipación, al igual que el resto, reitera las dificultades existentes y achaca esta situación a la temporalidad en el empleo, el precio del alquiler y los bajos salarios.

Javier Pérez | Sí estudia y Sí trabaja. «Es duro compaginar, pero al final ves que el esfuerzo tiene recompensa»

Natural de Benavides de Órbigo (León), este joven de 22 años reconoce la dificultad que supone compaginar unos estudios con un puesto de trabajo a tiempo completo. Javier Pérez se encuentra en la actualidad cursando un grado en Mantenimiento Electromecánico al tiempo que está empleado como técnico en una fábrica de la provincia. «Es duro compaginar ambas cosas, porque te quita mucho tiempo de otras cosas, pero al final ves que el esfuerzo tiene su recompensa», asegura Javier, que espera poder completar sus estudios, el segundo grado que cursa, a mediados de 2020. Sobre las dificultades que los jóvenes tienen para entrar en el mercado laboral, asegura que el ha sido«un afortunado» porque ha logrado tener cierta estabilidad a pesar de su corta edad. Javier, ejemplo de los conocidos como ‘sisis’, es decir, lo opuesto a los ‘ninis’, revela la importancia de formarse para poder acceder a un mejor puesto de trabajo. «No todo es estudiar una carrera universitaria, el mercado laboral demanda puestos y titulaciones de todos los tipos», aclara, al tiempo que sostiene que en los pueblos «no es lo normal» compaginar estudios y trabajo. Residente todavía en el domicilio familiar dentro del municipio de Benavides de Órbigo, que supera los 2.000 habitantes, reconoce que todavía no tiene planes de emancipación aunque «no descarto nada» de cara al futuro.

Javier Pérez (22 años, León) | Sí estudia y Sí trabaja
Javier Pérez (22 años, León) | Sí estudia y Sí trabaja - Foto: