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Valladolid, tierra de Estrellas, Soles... y Soletes

M.B
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La Guía Repsol reconoció a finales de año a otros 22 establecimientos hosteleros de la provincia como 'esos lugares sencillos que recomendarías a los tuyos'

Señorita Malauva. - Foto: Jonathan Tajes

Valladolid no pudo añadir a mediados de diciembre ninguna Estrella Michelin. Eso sí, mantuvo las cinco que brillan en el firmamento de la gastronomía: La Botica de Matapozuelos, Trigo (Valladolid), Refectorio (Sardón de Duero), Taller Arzuaga (Quintanilla de Onésimo) y Ambivium (Peñafiel). Unos meses antes, en abril, había añadido un Sol Repsol de la mano de José Castrodeza en el Villa Paramesa, siendo uno de los ocho reconocidos con esa distinción en Castilla y León en 2021. Además, vio como tres restaurantes más, Doña Pendeja, La Parrilla de San Lorenzo y Sibaritas Klub, entraban en la lista de recomendados por esta última guía. Y entró con fuerza en una nueva distinción, bajo el nombre de Soletes, que destaca aquellos «lugares sencillos que recomendarías a los tuyos». 

Los Soletes quieren poner el acento en la «cocina honesta, precios asequibles y ambiente que engancha». La Guía Repsol añadió estos premios, a sus habituales Soles y a sus recomendados, en junio de 2021 con los 1.000 Soletes del verano y volvió en noviembre, con los 1.000 de invierno. De ellos, 282 están en Castilla y León, y 39 en Valladolid.

Ahí es donde entraron 22 nuevos locales de la capital y provincia, que se suman al elenco de los Michelin o Soles.

El Continental, en Medina del Campo.El Continental, en Medina del Campo.En la lista de nuevos Soletes hay trece restaurantes, con propuestas clásicas, como el Mesón Asador Carlos o el Mesón Pedro, en Traspinedo y Matapozuelos, respectivamente;y hay otras más recientes y modernas, como el Wabi Sabi o El Majao de Sebi. Pero también hay cuatro bares, tres cafeterías e incluso, una vinoteca, Señorita Malauva. ¿La razón? Porque esos galardones ponen el acento, no solo en la cocina: «Cafeterías acogedoras y casas de comidas donde manda la cuchara; pero también bares con barras bien surtidas, coctelerías donde celebrar la vuelta a la vida, y alguna que otra terraza de invierno».

Una vez publicada la lista, Repsol abrió una encuesta para elegir a los mejores locales en distintas categorías. De entre ellos, dos establecimientos vallisoletanos resultaron entre los cinco mejores en sus secciones. Y entre ellos destacaron dos de Valladolid, Jero y Puchero. El local de tapas de la capital quedó segundo nacional en la categoría de bares «con fundamento», mientras que el establecimiento de Hornillos de Eresma fue elegido como el quinto mejor lugar para desayunar o merendar.

Pero la Guía es mucho más con estos Soletes. 

Jero.Jero.Así, aconseja Señorita Malauva, porque es «donde hay que ir en Valladolid si queremos hacer una cata con maridaje, por ejemplo. Local con excelente decoración y con productos bien elegidos».

Te invita a la cafetería Hotel Mozart, porque «es un clásico. Para charlar con un café en ese salón tan años 70, mientras fuera hace frío»; a la de Cubero, en Rioseco, porque «es famosa desde el inicios por sus abisinios (masa frita rellena de crema), garrapiñadas y helados. Con los años ha crecido en productos dulces y salados»;o a del Puchero, porque «se puede desayunar en el tostador de café, y además muy a gusto. Además de la evidente bebida estrella, tostadas y dulces en mitad de la naturaleza».

Los Soletes reconocen a Jero, por ser «una de las barras imprescindibles de Valladolid, especialistas en canapés»; a La Cárcava, por sus «famosísimas tostas (aquí tostadas) bajo la catedral. Todas ricas y todas intensas: morcilla con roquefort, jabalí con chorizo o bacon con anchoa»; y a Los Zagales, por ser «el bar del Trigretostón. Siempre lo hacen bien pero con este pincho hicieron historia y no es para menos: un 'tigretón' de pan negro, morcilla, cebolla, y piel de tostón». Además descubren el Astrolabio, «tapeo de los que de verdad hacen disfrutar. Cañas bien tiradas, cervezas artesanas, vinos y vermús para elegir. Un sitio para conocer y convertirlo en habitual». Además de cafeterías, bares y esa vinoteca, hay restaurantes. 

En la provincia, históricos como el Continental, de Medina del Campo, porque «desde 1904 llevan trabajando la cocina tradicional y el gusto por un servicio clásico. Larga barra de tapeo, terraza y amplio restaurante con menús diarios y festivos»; El Caballero de Olmedo, «cocina castellana y buena bodega»;La Venta de Fuensaldaña, «ideal para ir los viernes al mediodía, porque hay cocido (aunque también lo hacen por encargo)»;el Maryobeli de Cogeces, por su «comida tradicional que la inquieta propietaria mejora y actualiza: alubias, bacalao, conejo al azafrán y su galardonada torrija»;el Mesón Asador Carlos, porque «el pincho de Lechazo es emblema de Traspinedo y aquí llevan más de 40 años de maestría manejando las brasas para darle el punto perfecto. Imprescindible la tarta de piñón»;el Mesón del Labrador, porque «la temporada marca la carta: setas, caracoles, cangrejos, huerta. Preparan ricos guisos de alubias, rabo o pichones, muchas veces, con producto propio»;el Mesón de Pedro de Matapozuelos, porque lo «típico» es ir «con familia o amigos y pedir pinchos de lechazo o de conejo, pero también tienen buenos embutidos, croquetas y calamares»;o el Holidays, en Arroyo, por su «especialidad en cabrito asado en horno de Pereruela, aunque también tiene pescados, guisos y menú del día».

El Berenjenal, «restaurante vegano y vegetariano»; El Majao de Sebi, «cocina tradicional de Tierra de Campos en la Plaza Mayor»; La Solana, «asador con el tradicional lechazo y calidad en sus carnes y menús del día»; Mesón Julio, «conocido por su cocido, con dos sopas y calidad de todos sus vuelcos, y el arroz a la zamorana»; y Wabi Sabi, «precioso local con una oferta de cocina japonesa», se unen a La Teja, Café Ibérico, El Castillo, El Corcho, El Gallo, El Minuto, La Cacatúa, La Maruquesa, Lunático, Niza, Pera Limonera y Postal en la capital; y a Casa Lola en Rueda, Doña Carmen en Tordesillas, Donde Chuchi en Tudela, Guacamayo en Castronuño y y Valle Esgueva en Castronuño, en la provincia.