'Noche de piedras y lunas' con Gamoneda y Ángel Marcos

Ical
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‘Noche de piedras y lunas' con Gamoneda y Ángel Marcos

La Diputación de Valladolid promueve un libro que combina imágenes nocturnas de 44 fortalezas de la provincia con escritos de trece poetas, desde José Zorrilla hasta Jiménez Lozano

El Teatro Zorrilla acogió en la tarde de hoy la presentación del libro y el audiovisual ‘Noches de piedras y lunas. Castillos de la provincia de Valladolid’, un proyecto donde conviven las instantáneas nocturnas con las que el fotógrafo medinense Ángel Marcos ha reflejado a lo largo de tres años el esplendor de 44 fortalezas de la provincia con los versos de trece poetas españoles, desde José Zorrilla hasta Antonio Gamoneda, con prólogo a cargo del Premio Cervantes José Jiménez Lozano.

Fotografía, música y poesía se integran en el proyecto, liderado por Marcos, que capta la esencia del rico patrimonio de la provincia, y que ha quedado reflejado en un audiovisual homónimo, ilustrado musicalmente por Diego Fernández Magdaleno, mientras las voces de Rosa Manzano y Manuel R. Arnanz recitan los poemas seleccionados por Antonio Piedra para la ocasión.

El presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, institución que ha apadrinado la iniciativa, subrayó que el libro propone “un permanente diálogo” entre “la luna, los castillos y la noche”, a través de “la luz, la nostalgia constructiva y el recuerdo contra el paso del tiempo”, y entre “pasado y futuro”, ya que la publicación es la antesala de la inauguración del castillo de Fuensaldaña como “castillo de los castillos, como elemento aglutinador y difusor de todos ellos con el fin de ofrecer un nuevo futuro a nuestras fortalezas”.

El libro reproduce 18 poemas de trece poetas diferentes: Carlos Aganzo, Antonio Carvajal, Rosa Chacel, Antonio Colinas, Luis Alberto de Cuenca, Antonio Gamoneda, Jorge Guillén, Fermín Herrero, Clara Janés, José Jiménez Lozano, Juan Carlos Mestre, Francisco Pino y José Zorrilla.

En su intervención ante un patio de butacas a rebosar, Ángel Marcos inició su alocución citando a Shakespeare para asegurar que “en el cielo hay más cosas que estrellas”. “Después de haber recorrido durante muchas noches los cielos castellanos, no os podéis imaginar la magnitud que eso da a una persona que intenta estar en soledad de pensamiento y de corazón”, subrayó.

Marcos recordó los inicios del proyecto, que cifró en el 20 de mayo de 2016, cuando junto a su ayudante, Félix Llanos, emprendió el primero de muchos viajes, aquel día hacia Mota del Marqués, para dar forma y corporeidad a la propuesta. Tras agradecer la colaboración y consejos del arquitecto Fernando Cobos y Eloísa Wattenberg, el artista medinense señaló que: “Teníamos todos los elementos y solo había que intentar no caer en lo cursi”, afirmó.

Lugares de acogida

“Conceptualmente jugaba con cuestiones como la luna, la noche, las estrellas, los castillos... Tenía que ser fiel a la textura y presencia de los castillos, pero quería que fueran bodegones, que aparecieran en las imágenes domados, como lugares de acogida”, epxlicó antes de citar a Gamoneda y rogar “que estos castillos nos sirvan para que no vuelva a pasar lo que en ellos pasó”.

Por otra parte, explicó que desde el inicio tuvieron claro que el libro “tenía que ir acompañado de poesía”, una tarea que le encomendó al responsable de la Fundación Jorge Guillén, Antonio Piedra, quien se ocupó de hacer la selección de poemas que finalmente pueblan las páginas. “No queríamos que mi fotografía ilustrara los poemas, ni que los poemas comentaran las fotografías, sino que formar una especie de collage, donde la sensación de noches, piedras, luna y fotografía hiciera que germinara un suspiro de bondad o de ternura”, detalló.

Piedra, por su parte, aseguró haber sido “un mero recolector de textos, junto con Ángel Marcos, para que el libro sea una belleza”, mientras que Fermín Herrero destacó que el resultado final es algo “muy esencial y purista”, donde “la luz respira a la luz de la luna”. “Esa es la esencia de los castillos, y el libro conjuga la esencialidad y la respiración de las piedras, con la idea romántica de la luna”, comentó.

Por su parte, el Premio Nacional de Poesía Antonio Carvajal, confesó estar “en contra de los límites impuestos, como las provincias, dimensiones hechas por los romanos para vigilar a los vencidos”. “Yo sé que la piedra siente, sufre, tiene edad, es tan sensible como cualquier otro producto humano al paso del tiempo, y no ha cosa más triste que ver la catedral de Burgos o la capilla real de Granada desollados, con el tiempo quitado. Restauran y dejan la piedra sin historia. Me duele en mi propia carne el despellejamiento de los monumentos”, censuró.

Junto a ellos, también intervinieron en la presentación leyendo sus poemas Antonio Gamoneda y Carlos Aganzo, mientras por la pantalla desfilaban las imágenes con las que Marcos ha inmortalizado, a la luz de la luna, las fortalezas de Alaejos, Barcial de la Loma, Canillas de Esgueva, Castromembibre, Castroponce, Castroverde del Cerrato, Curiel de Duero, Encina de Esgueva, Foncastín, Fuensaldaña, Fuente El Sol, Fuenteungrillo, Íscar, La Cistérniga, Medina del Campo, Montealegre de Campos, Mota del Marqués, Mucientes, Nava del Rey, Peñafiel, Portillo, Pozal de Gallinas, Pozaldez, Rueda, San Llorente, San Martín de Valvení, San Pedro de Latarce, Sieteiglesias de Trabancos, Simancas, Tiedra, Tordehumos, Torrelobatón, Trigueros del Valle, Urueña, Valdenebro de los Valles, Villacid de Campos, Villafuerte de Esgueva, Villagarcía de Campos, Villagómez la Nueva, Villalba de los Alcores, Villavelid y Villaverde de Medina.