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La quinta ola eclosiona en Valladolid: 259 casos en dos días

A.G.M.
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La provincia cierra la semana con 760 nuevos positivos, los peores datos en cinco meses. La incidencia salta hasta 175, de nuevo en riesgo 'alto', y la Junta estudiará este lunes la adopción de restricciones para frenar la transmisión del virus

Ambiente en las calles del centro de Valladolid un sábado por la noche. - Foto: Miriam Chacón (Ical)

La eclosión de la quinta ola de la pandemia del SARS-CoV-2 es ya una realidad innegable. Los indicadores epidemiológicos están totalmente desbocados y aunque los nuevos contagios se concentran en los grupos de edad más jóvenes, aquellos que todavía están sin vacunar, las autoridades sanitarias empiezan a temer que el repunte de los casos vuelva a traducirse en un aumento de las hospitalizaciones. La Junta, tal como ha anunciado hoy su portavoz y vicepresidente, Francisco Igea, reunirá este lunes al comité de expertos y la Consejería de Sanidad para estudiar la situación y ver qué decisiones se pueden adoptar para contener esta quinta ola.

Ha sido el propio Igea quien ha hecho públicos hoy los últimos datos epidemiológicos que deja el coronavirus. Curiosamente, lo ha hecho a través de su cuenta de Twitter, toda vez que la Junta había elegido este fin de semana para, siguiendo la estrategia nacional, dejar de actualizar sus tablas estadísticas del covid los sábados y los domingos, por lo que lo último que se sabía es que el viernes se habían notificado en Valladolid 208 nuevos casos y 133 de IA 14 días.

Las cifras conocidas este domingo desvelan, en palabras del portavoz, "una nueva ola con una velocidad de ascenso espectacular entre la población de menos de 40 - 50 años" y comparte unas gráficas clarificadoras de la concentración de los positivos entre los grupos de edad más jóvenes, donde, eso sí, los contagios están absolutamente desbocados y eso está ya arrastrando el grueso de los indicadores, elevando unas tasas de incidencia acumulada que, hace solo unos días, acariciaban el avance a la última fase de la desescalada, al nivel 1 del 'semáforo'.

En el caso de Valladolid, contrastan los 13 casos por 100.000 de incidencia acumulada que reportan los grupos de más de 65 años, en ratios de 'nueva normalidad', con los 174,59 del global de la población, una tasa que devuelve a la provincia al nivel 3 del 'semáforo', el que indica un riesgo 'alto' de contagio. Peor aún está la incidencia semanal, que ha saltado hasta 143,67, ya en el nivel 4 (riesgo 'muy alto') y que anticipa que la situación seguirá empeorando y que en los próximos días, la IA 14 días rozará de nuevo los 300 contagios por 100.000 habitantes.

Cifras que se traducirán, sí o sí, en la adopción de nuevas restricciones, después de que la realidad de estas últimas semanas en nivel 1 haya demostrado que la normalización de la vida social había llegado mucho antes que la ansiada inmunidad de rebaño. La vacunación roza el 42% de la población y mantiene protegidos a los grupos más vulnerables y que más mortalidad sufren, por lo que toda la incidencia se está concentrando en las edades sin inmunizar.

LA PEOR SEMANA DESDE FEBRERO

En las dos últimas jornadas se han anotado 259 contagios en la provincia vallisoletana (186 y 73, respectivamente), lo que eleva hasta 760 nuevos casos los conocidos en los últimos siete días. Esta es la peor semana de la pandemia desde que en la segunda de febrero se llegasen a acumular 844 positivos.

Por tanto, los datos de la eclosión de esta quinta ola son los peores en cinco meses y superan claramente a los registrados durante los picos de la cuarta ola y también durante otro repunte que sufrió Valladolid a mediados de marzo, a resultas de la reapertura del interior de la hostelería, el puente de San Pedro Regalado y el inicio de la desescalada, y que se tradujo en una especie de quinta ola vallisoletana que se solventó en menos de tres semanas. Durante la última semana, Sacyl ha notificado una media superior al centenar de casos cada día solo en esta provincia.