La automoción afronta un cambio de modelo en un gran momento

Óscar Fraile
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La automoción afronta un cambio de modelo en un gran momento - Foto: miriam chacon

Los fabricantes trabajan desde hace años en adaptar su producción a las restricciones medioambientales, pero piden al Gobierno que cuente con ellos en esta transición energética

Las grandes fábricas del sector de la automoción con presencia en Valladolid: Renault, Iveco y Michelin, consolidaron el año pasado el buen nivel de actividad que vienen mostrando en los últimos ejercicios. Tanto es así, que Michelin alcanzó un nivel de producción récord, con 87.000 toneladas de producto terminado para neumáticos de turismo, agrícola y renovado de camión, y otras 192.000 toneladas de mezcla en la actividad de semiterminado. De este modo, la fábrica de Valladolid contribuyó de forma decisiva a que el fabricante francés batiera su récord de producción en 2018, sumando la actividad de las fábricas de Aranda de Duero (Burgos), Lasarte y Vitoria.
También muestra un buen estado de salud la fábrica de Iveco. Según los datos facilitados por la compañía, el año pasado se produjeron unas 25.000 unidades de la Daily Chasis- Cabina, mil más que en 2017 y dos mil más que en 2016. Es decir, se trata del récord si se tiene en cuenta esta producción, que no es la única, porque en Valladolid también se producen desde 2015 las cabinas para los camiones Iveco Stralis y Trakker. No obstante, fuentes de Iveco aseguran que, a efectos estadísticos, «el dato de cabinas se imputa a la fabricación de la planta de Madrid», que es donde se ensamblan estos modelos. 
Por su parte, la producción de Renault se redujo el año pasado un 6,8 por ciento en la factoría de Montaje, al pasar de 252.398 a 235.300 unidades terminadas. Pese a esta evolución, hay que tener en cuenta que Renault se mantiene estable desde el año 2015 en un nivel de actividad nunca antes conocido en la planta vallisoletana, gracias al buen funcionamiento del Captur, uno de los más vendidos en este sector y uno de los cien modelos más comercializados en el mundo. También se produjo un pequeño bajón en la factoría de Motores, al pasar de 1.590.293 fabricados en 2017 (récord de la fábrica) a los 1.437.000 del año pasado, es decir, un 9,7 por ciento menos, según los datos facilitados por la compañía del rombo.
El director general de Renault Iberia, Iván Segal, dio en febrero algunas de las claves de esta bajada. Según él, el primer semestre de 2018 fue «muy bueno» para la marca en España, pero el segundo no lo fue tanto, porque el 15 por ciento de su gama de vehículos no tenía motores homologados a la nueva normativa de emisiones WLTP, que entró en vigor en septiembre, y porque muchos de sus modelos, entre ellos el Captur, se están aproximando al final de su ciclo de vida.
previsiones para este año. No obstante, no parece que 2018 sea el inicio de una tendencia a la baja que se vaya a consolidar este año, toda vez que las previsiones que maneja la multinacional francesa pasan por crecer un tres por ciento en 2019. Y eso, a pesar de que Renault ha dejado de fabricar el Twizy en Valladolid, si bien es cierto que este modelo eléctrico representaba una parte residual de toda la producción. De hecho, en siete años no se llegaron a las 30.000 unidades fabricadas (unos 5.300 el año pasado). También influirá en la consecuención de este objetivo el inicio de fabricación del nuevo vehículo, previsto para finales de este año o inicio de 2020, y su acogida en el mercado. Por el momento, el nivel de la plantilla es «muy estable», según afirman desde la compañía, con unos 2.300 trabajadores en Motores y 3.900 en Carrocería-Montaje.
Pese a este buen momento, el sector de la automoción se enfrenta a un futuro marcado por la incertidumbre que implica un cambio en el modelo de movilidad a nivel mundial. Por lo pronto, el Gobierno ya ha anunciado que prohibirá la venta de coches diésel, gasolina e híbridos a partir de 2040, una medida que el presidente de Renault España, José Vicente de los Mozos, no ve con bueno ojos. En una reciente aparición pública en Valladolid señaló que Renault es «el primero en apostar por el coche eléctrico», pero incidió, como en otras ocasiones, en que es necesario un mayor desarrollo de las infraestructuras por parte de las administraciones, a las que pidió que no difundan mensajes de «miedo» entre los potenciales compradores.
Por su parte, Iveco considera que esta transición «debe ir acompañada de un plan de medidas que apoyen una transición industrial con inversiones industriales y en tecnología, que eviten que en las plantas se pierda competitividad y, por lo tanto, empleo». Además, Iveco reclama que estas medidas «se tienen que trabajar en conjunto con Gobierno, administraciones y fabricantes para una transición energética de éxito». En Michelin también se trabaja ya en neumáticos exclusivos para vehículos eléctricos. De momento es la fábrica de Vitoria la que concentra esta actividad, pero el fabricante no descarta que Valladolid lo haga en el futuro.