La Cofradía de la Santa Vera Cruz recupera actos suspendidos

D.V.
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Celebraciones especiales de la Exaltación de la Cruz y de los Dolores de la Santísima Virgen tendrán este mes los cultos a sus titulares suspendidos por la pandemia Valladolid

Talla de la Cofradía de la Santa Vera Cruz

La Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz de Valladolid, dado que esta primavera el confinamiento forzado por el estado de alarma obligó a suspender todos sus actos, inicia este mes el curso cofrade con cultos extraordinarios hasta el 15 de septiembre en su iglesia de la calle de la Platería.

La cofradía decana de la ciudad reinicia sus actividades con la celebración de cultos extraordinarios en honor de sus titulares: la Santa Cruz y la Virgen de los Dolores, para permitir, con las limitaciones de aforo pertinentes y todas las medidas de seguridad frente al coronavirus, que los fieles vallisoletanos puedan mostrar su cariño y orar ante tan veneradas imágenes.

Así, hoy, al igual que este miércoles y jueves, se celebrará un solemne Triduo al Lignum Crucis, con Misa a las 20.00 horas, y además Vía Crucis a las 20.30 horas.

Los días siguientes, del 5 al 13, habrá una solemne Novena a la Virgen de los Dolores con rezo del santo Rosario cada tarde a las 19.30 horas y Eucaristía a las 20.00 horas, con rezo de la Novena y canto de la Salve. Los domingos 6 y 13 de septiembre será por la mañana, comenzando los actos a las 12:30 horas, según informan fuentes de la penitencial.

Las dos fechas más señaladas son el 14 y 15 de septiembre, solemnidades de la Exaltación de la Cruz y de los Dolores de la Santísima Virgen, respectivamente, con dos jornadas extraordinarias para todos los que quieran acercarse a la iglesia de la Santa Vera Cruz.

Sus puertas estarán abiertas desde las 10.00 horas hasta las 21.30 horas para poder orar ante la Santa Vera Cruz y la Virgen Dolorosa, que serán colocados juntos en el presbiterio del templo, en un montaje inédito.

Además, los dos días se celebrará Misa a las 20.00 horas, siendo la del día 14 presidida por el cardena arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez.