Valladolid estudia consensuar su propio 'Madrid central'

M.Rodríguez
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Valladolid estudia consensuar su propio ‘Madrid central’ - Foto: Jonatan Tajes

La Concejalía de Medio Ambiente buscará la colaboración de los sectores para delimitar el nuevo espacio y mejorar la calidad del aire. Esta semana se activaron dos alertas por contaminación, una informativa y otra de limitación de velocidad

El Ayuntamiento quiere dar un cambio estructural en la movilidad en Valladolid. En lo que va de año se han activado siete alertas por superaciones de los valores establecidos en el plan de acción en situaciones de  contaminación, casi todas con medidas informativas a la población, aunque tres conllevaron limitación de velocidad y dos restricción total de tráfico en la conocida como ‘almendra central’. 
La concejala de Medio Ambiente, María Sánchez, explica que el plan de contaminación aprobado el pasado mandato demuestra ser una «herramienta eficaz» para paliar los picos de contaminación. «Pero hay que ir más allá, con medidas estructurales que permitan vivir en una ciudad con una buena calidad del aire durante todo el año», defiende. En este sentido, la alertas de este primer semestre se mantienen en cifras muy similares a las de los dos años anteriores de vigencia del plan y por eso desde el Ayuntamiento se entiende que esto «avala» la implantación de nuevas medidas. «Estos años se ha avanzado en información, concienciación y en medidas de emergencia y el reto de las ciudades es poner la salud en el primer plano de las políticas ibas públicas», detalla Sánchez. 
La idea de la Concejalía es establecer una zona de bajas emisiones, es decir, un espacio delimitado dentro de la ciudad, que se debería acotar antes de 2023, como fija el anteproyecto de Ley de Cambio Climático para ciudades de más de 50.000 habitantes. La nueva zona, algo parecido a lo que era ‘Madrid Central’ busca «reducir» los desplazamientos en vehículo privado para «disminuir» la concentración de contaminantes que puedan «perjudicar» a la salud de los vallisoletanos. Este planteamiento también conlleva la recuperación de espacios públicos y  acciones para «evitar las molestias» provocadas por las medidas «de carácter puntual cada vez más frecuentes» ante altos episodios de contaminación. 


Consenso. Precisamente para evitar el rechazo ciudadano o de sectores como el comercio o la hostelería se está trabajando en una estrategia para poder implantar esta zona de bajas emisiones avalada con estudios sobre movilidad y los datos de la red de Control de la Contaminación Atmosférica. Un primer paso para determinar en qué calles sería recomendable permitir el acceso solo a residentes, ciclistas, transporte público, vehículos de bajas emisiones, servicios de emergencias y reparto y los posibles recorridos alternativos. 
Una decisión que buscará eludir polémicas y por eso se anuncia que se pondrá en marcha una mesa participada por representantes municipales, de comerciantes y colectivos representados en los distintos consejos municipales, que será la encargada de determinar los límites definitivos de esa futura zona.
De momento, esta misma semana se ha registrado el último, con la activación de la situación 1, con medidas de información, que pasó posteriormente a la situación 2, con restricción de velocidad a 30 kilómetros por hora en el casco histórico. Y las previsiones metereológicas para las próximas semanas apuntan que se repetirán nuevas alertas. «La mala calidad del aire es un riesgo invisible, pero muy real», concluye María Sánchez, que considera una «irresponsabilidad» medidas como la derogación de ‘Madrid Central’.

Valladolid estudia consensuar su propio ‘Madrid central’
Valladolid estudia consensuar su propio ‘Madrid central’