Las huellas de Delibes en el décimo aniversario de su muerte

D.V
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Las huellas de Delibes en el décimo aniversario de su muerte

Hoy se cumplen diez años de la muerte del escritor. En este tiempo se han sucedido los actos de homenaje y difusión de su obra, sobre todo desde la fundación creada para conservar su legado, como la exposición sobre la caza y él en la Casa Revilla

Publicaciones, exposiciones, encuentros internaciones y rutas turísticas por la provincia de Valladolid recuerdan y homenajean desde hace diez años la obra y la figura de Miguel Delibes. Su legado, en el décimo aniversario de su muerte que se cumple hoy, está más vivo que nunca, en parte gracias al trabajo de la Fundación Miguel Delibes, que se creó hace cuatro años, coincidiendo con el aniversario de su nacimiento, para «difundir su fecunda obra literaria».

Y es que el 12 de marzo de 2010 Miguel Delibes se fue tras «mal convivir» durante más de una década con un cáncer que en los últimos años le impidió volver a coger la pluma y, lo peor, aseguraba, la escopeta para cazar perdices rojas.  Una segunda muerte para el escritor, periodista, profesor universitario y cazador, que en el prólogo de sus obras completas, aseguraba que «murió en Madrid el 21 de mayo de 1998 en la mesa de operaciones de la Clínica de la Luz, donde los médicos poco pudieron hacer por él».

Hoy su recuerdo sigue vivo en Valladolid y una muestra es la exposicón 'Cazando imágenes', que rescata al Delibes cazador y su "amor" por el campo castellano

Las fotografías que el barcelonés Francisco Ontañón captó entre 1961 y 1963 para 'El libro de la caza menor' rescatan al Miguel Delibes que se definía como "cazador que escribe" antes que "escritor que caza", así como su "amor" por el campo castellano en la se pueden ver exposición 'Cazando imágenes', que acoge la Casa Revilla de Valladolid. Las 40 instantáneas que componen la exhibición, comisariada por José María Parreño, pertenecen a las más de 350 que Ontañón realizó entre 1961 y 1963 en paisajes rurales vallisoletanos o en las tierras extremeñas del Cortijo 'El Gamo' para la obra 'El libro de la caza menor' (1964), en el que se reflejaron "ilustraciones vivas, de una elocuencia, de una expresividad, muy poco frecuentes", según escribió el propio Miguel Delibes en su prólogo.