Auto de imputación contra los cinco acusados de Las Viudas

D.V.
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Barriada de Las Viudas

El Juzgado de Instrucción número 4 de Valladolid ha dictado auto de imputación contra los cinco supuestos agresores de los tres agentes de la Policía Municipal de Valladolid, con motivo de los incidentes registrados el 10 de septiembre de 2018

El Juzgado de Instrucción número 4 de Valladolid ha dictado auto de imputación contra los cinco supuestos agresores de los tres agentes de la Policía Municipal de Valladolid, con motivo de los incidentes registrados el 10 de septiembre de 2018 en el barrio de Las Viudas.

A través de un auto, al que tuvo acceso Europa Press en fuentes jurídicas, el instructor acuerda transformar las presentes diligencias en procedimiento abreviado contra Francisco R.R. y sus hijos Francisco e Israel R.B; el cuñado del primero, Luis H.B, y José Ángel J.R, también relacionado con dicha familia, por si los hechos investigados fueron constitutivos de un delito de atentado y de otros leves de lesiones.

El juez da traslado del auto a las partes para que en un plazo de diez días soliciten la apertura de juicio oral, formulando escrito de acusación, el sobreseimiento de la causa o, excepcionalmente, la práctica de diligencias complementarias.

En la misma resolución, el instructor acuerda igualmente el sobreseimiento de las denuncias que cuatro de los investigados habían formulado contra los agentes y que les habían llevado a personarse como acusación particular para reclamar daños y perjuicios por las lesiones que decían haber sufrido.

LESIONADOS AL SER REDUCIDOS

En este último caso, el juez fundamenta el sobreseimiento de la denuncia de los supuestos agresores en el hecho de que en su primera declaración no formularon denuncia alguna y que cuando pidieron el reconocimiento de su condición de perjudicados no han podido concretar la imputación de sus lesiones a algún agente policial determinado.

A ello añade que el quebranto corporal que todos ellos presentan, por sus características y levedad, "son compatibles con el empleo de la fuerza física a la que se vieron obligados a recurrir los agentes para ejecutar su intervención, repeler la agresión de que fueron objeto por su parte, incluso con participación de terceros no identificados, lo que les produjo lesiones de cierta entidad, así como para proceder a su detención".

Los hechos se produjeron durante la tarde-noche del 10 de septiembre en la calle Ebro de Valladolid, cuando, como así explicó más tarde la intendente jefe del Cuerpo, Julia González, los tres funcionarios sorprendieron a un joven mientras trataba de arrojar a la basura los restos de una encimera, por lo que procedieron a identificarlo por una presunta infracción administrativa, dado que este tipo de residuos no puede ser arrojado en los contenedores convencionales.

Sin embargo, el joven, siempre según la versión policial, se resistió a la identificación, momento en el que comenzaron a acumularse más personas que rodearon a los agentes, los cuales tuvieron que solicitar la presencia de refuerzos, tanto de la Policía Municipal como del Cuerpo Nacional de Policía.

En el lugar llegaron a congregarse varios cientos de personas que comenzaron a propinar puñetazos y patadas a los agentes--en el escenario se recogió un cayado o bastón--, por lo que finalmente cuatro personas resultaron detenidas, a las que luego se sumó una quinta, y tres policías sufrieron lesiones, uno de los cuales permaneció un día en observación por haber sido golpeado en la cabeza y la mandíbula y otro tuvo que guardar baja.