Paco García, frustrado y desencantado

D.V.
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Paco García, frustrado y desencantado

El técnico del Carramimbre CBC Valladolid habló ayer de la realidad del club y del viaje a Prat de hoy en autobús: "Me parece absolutamente impresentable sea de quien sea la responsabilidad"

El técnico del Carramimbre CBC Valladolid, Paco García, mostró ayer su lado más vehemente por todo lo que ha ocurrido esta semana, con el colofón de viajar hoy en autobús a Barcelona para disputar mañana su encuentro de la LEB Oro ante el CB Prat.

"No puedo disimular mi frustración y mi desencanto. Cuando renové se habló de una subida de presupuesto. Se había guardo un dinero para usar ahora, pero no se puede usar porque debe ir a otras parcelas", señaló tras explicar la situación económica del club los directivos Lorenzo Alonso Nistal y Óscar Mendiluce -“habíamos planificado en torno a 1.500 socios y nos hemos quedado en 1.200. No hemos sido capaces de crecer en masa social y eso lastra nuestros presupuestos. Esperábamos alguna ayuda de alguna Administración mayor. También hemos tenido algún inconveniente con otras entidades y hemos tenido que reajustar y no podremos aportar un fichaje a la parcela deportiva”, reconoció Alonso-.

Eso, esa explicación pública, la agradeció el técnico, que se sinceró: "Prefiero esta honestidad a engordar el globo o a decir lo que se dijo en pretemporada, que no es real". El tema del viaje, planificado en avión y que finalmente se hace hoy en autobús, mereció un capítulo aparte: "Si somos un club pobre y no tenemos dinero… me duele. Si en verano pensamos en poder guardar un dinero para reforzar al equipo en febrero y no se tiene… bofetada de realidad. Sí me duele lo que ha pasado con este viaje, me parece absolutamente impresentable sea de quien sea la responsabilidad (...). Reuní a los capitanes y les dije que había pasado esto. Sergio me dijo ‘Somos de autobús’. A muerte en ese aspecto. El grupo es muy bueno".

Con todo, Paco García dejó claro que su equipo luchará hasta el final: "Quedan 3 meses de competición y que nadie dude que aquí se va a luchar cada día".

Toque de atención

Tampoco se olvidó de hablar de la afición y de la masa social del club, alabando a los 1.200 socios, "a los que habría que hacer un monumento", y señalando a los que no van a Pisuerga: "Hay un caldo de cultivo en el baloncesto de la ciudad, que o viene gratis o no viene. Es lo que somos, y como club nos tendremos que plantear por qué las campañas de abonados no captan a nadie".