La incertidumbre del mercado dispara la venta coches viejos

Óscar Fraile
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Valladolid registra 10.111 transferencias de vehículos de más de diez años hasta septiembre y 6.345 matriculaciones nuevas para acentuar una tendencia que se inició en 2015

La incertidumbre del mercado dispara la venta coches viejos - Foto: J.TAJES

Si hay alguna palabra que ha acompañado al sector de la automoción en los últimos años, esa es ‘incertidumbre’. Unas dudas a las que tienen que enfrentarse los fabricantes y los propios consumidores, que no saben a qué atenerse cuando toman la decisión de comprar un coche debido a factores como las posibles restricciones al diésel, las prestaciones que ofrecen los nuevos tipos de movilidad y las carencias de infraestructuras para utilizarlas, por ejemplo, en el caso de los eléctricos.
El último informe Españoles ante la Nueva Movilidad, publicado hace unos meses por el Centro de Demoscopia de Movilidad, llegaba a dos conclusiones: que cuatro de cada diez españoles no saben qué coche adquirir y que la compra está perdiendo interés en favor de otras opciones, como la movilidad compartida y el renting. Además, cada vez es más frecuente comprar un coche viejo y más barato como transición hacia un mercado que ofrezca más certidumbre.
Este último factor se está reflejando en las estadísticas de venta de coches. Según los datos facilitados por Faconauto, la patronal de los concesionarios, entre enero y septiembre de este año se han matriculado 6.345 vehículos nuevos, frente a 10.112 transferencias de vehículos de más de diez años en ese mismo periodo. Estas cifras vienen a acentuar una tendencia que ya se venía observando en los últimos ejercicios. Tanto en así que entre 2016 y 2018 las matriculaciones de coches nuevos habían bajado muy ligeramente, un 0,3 por ciento, y las transferencias de coches de más de una década subieron un 19,1 por ciento.
El representante de Faconauto en Castilla y León, Ángel Concejo, opina que este fenómeno responde a la «ineptitud» del Gobierno, en referencia a las intenciones que tenía sobre la prohibición de ventas del diésel en 2040. «Ahora mucha gente se está planteando soluciones temporales gastándose el menor dinero posible», añade. Un factor que se añade a la amenaza de una nueva crisis, que hace que los consumidores se lo piensen dos veces antes de afrontar la que suele ser la segunda mayor inversión de una familia, por detrás de la vivienda.
Según Concejo, «el Gobierno está generando un problema enorme» en un país donde la edad media de los vehículos «está a la cola de Europa», se queja. Una situación que es especialmente complicada en Castilla y León, donde la edad media es de 12,3 años, solo superada por Melilla (13,3) y Ceuta (13,2).
Esta situación no solo supone un problema para una industria tan importante para el país y para Castilla y León como la automoción, sino que también lo es para la seguridad. Un parque móvil más antiguo es sinónimo de un parque móvil menos seguro, no solo por el desgaste de los propios vehículos, sino porque predominan en las carreteras unos sistemas de seguridad ya superados por los nuevos modelos. «El vehículo más básico de los actuales ya tiene sistemas de seguridad más avanzados que los de alta gama de hace diez años», explica el representante de Faconauto.
Lo mismo sucede con el impacto medioambiental. La reducción de emisiones de los motores mejora ostensiblemente en una década. De hecho, los coches de más de diez años son los responsables del 80 por ciento de las emisiones.
Y las estadísticas también dicen que dentro del mercado de los vehículos de ocasión, los más antiguos son los que mandan. De las 15.703 transferencias hechas en Valladolid entre enero y septiembre, 10.112 correspondían a coches de más de diez años, un 64,4 por ciento.
Valladolid también tiene mucho que mejorar en este sentido. El parque móvil está integrado por 366.680 vehículos, según los datos de la Dirección General de Tráfico. De ellos, casi la mitad fueron matriculados entre 2001 y 2010, y casi un 24 por ciento llevan en la carretera casi 20 años.
Principales problemas. Los problemas de seguridad se multiplican en los coches a partir de los diez años. Un estudio de la cadena de talleres de reparación Norauto desvela que hay cuatro puntos especialmente conflictivo: la correa de distribución, el embrague, la suspensión y los frenos.
Los amortiguadores es otra pieza conflictiva, ya que el mal estado de los mismos puede afectar a la distancia de frenado y a la estabilidad del coche. Un embrague defectuoso también puede provocar que el coche patine, del mismo modo que los tubos de escape más viejos suelen presentar grietas que hacen que se incrementen las emisiones del CO2 a la atmósfera y aumente la contaminación acústica. Evidentemente, un buen mantenimiento retrasa la aparición de estos problemas.
Las Inspecciones Técnicas de Vehículos (ITV) se endurecieron el año pasado, sobre todo en lo que se refiere a la emisión de gases para evitar la manipulación de los sistemas anticontaminación, y volverán a hacerlo en mayo del año que viene, haciendo énfasis en los sistemas de seguridad, para así cumplir con las directrices que marca la unión Europea. Eso sí, los futuros cambios, que entrarán en vigor el 20 de mayor de 2020, solo afectarán a los coches matriculados a partir de 2018.


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